Transcripción de El primer aviso: "Óscar Puente representaba un papel; el guion lo escribieron otros"

02:14 2 min de lectura 0 visualizaciones Publicado hace 3 días

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Resumen del episodio

En esta sección de Más de uno, el profesor y articulista David Jiménez Torres analiza la dimisión de Óscar Puente tras la tragedia de Urda y se pregunta por qué dimitió entonces y no después de la de Adamuz. Según el columnista, la renuncia era necesaria para recuperar la confianza ciudadana, pero Puente habría sido una pieza de una estrategia política diseñada por otros, desde el muro de polarización que habría levantado en la investidura fallida de Feijóo.

Los oyentes conocerán la argumentación de este comentario, que el autor presenta como una paradoja entre corregir una forma de hacer política y tratar de salvarla.

En este episodio David Jiménez Torres

Esta transcripción del comentario de David Jiménez Torres sobre la dimisión de Óscar Puente se hizo con la tecnología que impulsa el AI note taker de HappyScribe.

Rafa00:00:04

Y es hora del comentario más madrugador del día que comienza, de David Jiménez Torres, el primer aviso. David Jiménez, ¿qué tal? Buenos días.

David Jiménez Torres00:00:12

Buenos días, Rafa. Óscar Puente nunca fue solo "Óscar Puente". Es cierto que su dimisión era necesaria por muchos motivos: era un primer paso para que los ciudadanos recuperen la confianza en un sistema que ha fallado con consecuencias devastadoras, era una forma de mostrar que la indignación popular sigue teniendo algún impacto sobre nuestra clase gobernante, y también era una medida útil para ir saliendo de la degradación de la política que hemos sufrido en estos años y a la que pocos han contribuido tanto como él.

Recordemos que, mucho antes de las tragedias de Adamuz y de Urda, ese ministro estrepitoso, faltón, manipulador y superlativamente sectario, había pulverizado cualquier límite en la relación que un gobierno debería tener con sus gobernados. No se recuerda a otro ministro que haya renunciado de forma tan explícita a una pretensión bastante higiénica en una democracia: la idea de que el gobierno respeta tanto a quienes le han votado como a quienes no lo han hecho. Pero el ya exministro siempre fue una pieza de un engranaje, un apartado de un plan de comunicación, un peón en una estrategia política.

Y ni ese engranaje, ni ese plan, ni esa estrategia son suyos. Recordemos que su irrupción en la política nacional se produjo en la investidura fallida de Feijóo, cuando Sánchez le eligió para dar la réplica al candidato del PP, y ya entonces quedó clara su función: apuntalar ese muro sobre el que Sánchez pensaba erigir la legislatura. Un muro que no se construía sobre la gestión, sino sobre la polarización. Cuando reprochamos a Puente que se tirara el día tuiteando en vez de gestionando, pasamos por alto que ese y no otro fue el trabajo que le encomendó Sánchez.

Otra cosa es que Puente lo asumiera con un entusiasmo digno de mejor causa. Así que su dimisión encierra una paradoja: es una corrección del sánchismo y, al mismo tiempo, es un intento de salvar el sánchismo. Porque si no, ¿por qué dimite tras la tragedia de Urda, cuando no dimitió tras la de Adamuz?

Rafa00:02:04

Paso un buen día, David.

David Jiménez Torres00:02:06

Gracias, Rafa. Hay mucha faena.

Interlocutor 300:02:10

En Onda Cero, Más de uno.

Interlocutor 400:02:14

Contrata la.

Descripción del episodio

El profesor y articulista David Jiménez Torres cuestiona en su sección en Más de uno el por qué dimite tras la tragedia de Urda, cuando no dimitió tras la de Adamuz.