Transcripción de El terrible trato que Consuelo y otras jóvenes recibieron del Patronato de Protección a la Mujer hasta 1985 : "Fue una Gestapo a la española contra las mujeres"

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Resumen del episodio

Este episodio de Más de uno repasa la historia del Patronato de Protección a la Mujer, la institución franquista que internó a miles de jóvenes en reformatorios hasta su supresión en 1985. A través de los testimonios de Consuelo García Ciencierra y Loli Gómez Benito, se describen los castigos, el trabajo forzado, los abusos y el silencio impuesto a las internas.

También se aborda la película Ruega por nosotras, dirigida por Daniel Monzón e inspirada en el libro de Consuelo. Los oyentes conocerán el contexto de estos centros y cómo las supervivientes han intentado que su experiencia no quede olvidada.

En este episodio Consuelo García Ciencierra, Daniel Monzón, Loli Gómez Benito

La transcripción de este episodio sobre el Patronato de Protección a la Mujer se realizó con la misma tecnología que impulsa las notas automáticas de reuniones de HappyScribe.

Consuelo García Ciencierra00:00:00

Vine porque me quedé embarazada y mis padres me trajeron aquí porque, bueno, porque no me querían tener en casa en un principio.

Interlocutor 200:00:08

¿Te quisieron traer aquí porque no te querían tener en casa?

Consuelo García Ciencierra00:00:11

No me querían tener en casa, no sé. Quizás por las vecinas, por el "¿qué dirán?". No sé, me sentía muy, muy angustiada, porque me veía rechazada por mucha gente y muy sola me encontraba.

Interlocutor 200:00:28

Junio de 1983. España llevaba 5 años ya viviendo en democracia, hacía casi 5 años que se había aprobado y estaba en vigor la Constitución. Y esta chica explicaba delante de las cámaras de Televisión Española por qué estaba viviendo en un centro para adolescentes embarazadas, y la razón era que sus padres no querían tenerla en casa. Se llamaba María Teresa y estaba internada en la Maternidad de Nuestra Señora de la Almudena en Madrid, uno de los centros vinculados al Patronato de Protección a la Mujer, Protección a la Mujer.

Entonces, ¿y de qué había que protegerles? Pues según aquella institución, la amenaza podían ser las propias mujeres, o sea, ellas mismas: una joven que se quedaba embarazada sin estar casada, por ejemplo; o una adolescente que se negaba a obedecer a sus padres; o una muchacha que saliera de noche o que tuviera un novio que su familia no aprobaba, ¿no? En los expedientes de algunas de aquellas jóvenes quedaron escritas las razones por las que se consideró necesario internarlas. Años después, Televisión Española recuperó varios ejemplos en un documental.

Interlocutor 300:01:32

Ingresaban esposadas, ¿eh? Esposadas. Por llevar minifalda, porque tu madre no te quería, por faltar una noche a casa. O sea, ¿qué disparate era esto? Lo primero que les hacían: un examen ginecológico. La que era virgen constaba en su expediente como "completa", y la que no lo era como "incompleta". Este hecho era determinante para que la menor fuera conducida a un reformatorio más o menos severo.

Interlocutor 200:01:56

En el expediente de Mercedes, que tenía 17 años, ponía: "No obedece a su madre. Le gusta mucho la calle. Le gusta muy poco el trabajo. Es alegre y afectiva. Tiene 17 años y está en grave peligro moral". Así funcionaba este Patronato de Protección a la Mujer, que es una institución que el régimen franquista puso en marcha en el año 41, dependía del Ministerio de Justicia, y que, con la colaboración de distintas congregaciones religiosas, durante décadas se dedicó a vigilar, a controlar y, supuestamente, a reeducar a las jóvenes españolas.

A muchas las denunciaban sus propias familias. Otras eran conducidas allí por la policía. Podían acabar en un reformatorio sin haber cometido ningún delito, sin juicio, por supuesto, y sin saber cuánto tiempo permanecerían encerradas. Y una vez dentro, según relatan numerosas supervivientes, lo que encontraban no era precisamente protección; lo que encontraban era aislamiento, era disciplina, trabajos obligatorios, castigos y también humillaciones.

Interlocutor 300:02:54

Cuando yo me desperté, me encuentro en una habitación que no conocía de nada. La boca la tenía completamente seca. Intenté abrir la puerta, estaba cerrada con llave. A los pies de la cama había una maleta de cuadros verdes, familiar. Abrí la maleta, vi que había ropa de invierno, verano, otoño. Digo: "Esto es para que me quede aquí mucho tiempo".

Interlocutor 200:03:14

Es la voz de Consuelo García Ciencierra, ahora la saludaré. En 1975, cuando ella todavía era una adolescente, su propia familia decidió internarla en uno de estos reformatorios. De hecho, un médico la sedó en casa para que estuviera inconsciente durante 24 horas. Fue trasladada a Madrid y amaneció, como ella misma cuenta, en una habitación que no conocía, cerrada con llave y con una ventana enrejada. Y vio que los coches tenían matrícula de Madrid, por eso supo que había sido trasladada sin ella, por supuesto saberlo, desde Barcelona.

Consuelo pasó por tres reformatorios. Y su historia, siendo terrible, no fue la única. Porque en aquellos centros también terminaban niñas abandonadas, menores que habían sufrido abusos sexuales, también en casa, en familia, y adolescentes que eran castigadas no por haber hecho nada malo, sino por haber sido víctimas de quienes debían protegerlas.

Consuelo García Ciencierra00:04:03

Yo denuncié ante un psiquiatra que mi padre me violaba. De hecho, estando en Peña Grande, que yo ya tenía una hija de él, las monjas le autorizan para que vuelva a visitarme los cuatro días de Semana Santa, vuelve a violarme y vuelve a dejarme embarazada.

Interlocutor 200:04:22

La menor, violada por su propio padre, internada en una institución que supuestamente debía protegerla y que, según su testimonio, permitió que el agresor volviera a entrar en contacto con ella. Este patronato sobrevivió al régimen franquista, sobrevivió a la muerte de Franco, a las elecciones democráticas e incluso a la aprobación de la Constitución, porque no fue suprimido hasta 1985. Y durante muchos años, las historias de estas mujeres permanecieron prácticamente olvidadas o enterradas. Pero algunas de ellas empeñaron en que lo que habían vivido no desapareciera de la memoria de este país, o apareciera al menos en la memoria de este país.

Cuando Consuelo salió del último reformatorio, año 1976, dejó allí a muchas compañeras y recuerda que aquel día les hizo una promesa.

Consuelo García Ciencierra00:05:07

Estábamos en el patio, entonces la monja bajó con mi maleta y empezamos a abrazarnos todas. Yo salía y, bueno, fue bastante emocionante, la verdad. Yo salí de ahí llorando. Es decir, yo no salí contenta como salían todas, pero yo salí llorando porque yo las dejaba allí. Es cuando yo hago el juramento que, aunque pasen 40 años, yo seré escritora y el país entero se va a enterar de lo que nos han hecho.

Interlocutor 200:05:35

Cumplió su promesa Consuelo, porque efectivamente, como escritora, investigó lo sucedido. Además de su propia experiencia, investigó las experiencias de otras personas, recuperó muchos testimonios y tiene publicados varios libros sobre este Patronato de Protección a la Mujer. Uno de ellos se titula "Ruega por nosotras" y es motivo de inspiración de una película que se estrena esta semana y que ha dirigido Daniel Monzón, y que se llama así, "Ruega por nosotras". Daniel, buenos días.

Daniel Monzón00:06:01

Buenos días.

Interlocutor 200:06:02

Buenos días. Y Consuelo, que está en nuestra emisora de Barcelona. Buenos días, Consuelo.

Interlocutor 500:06:06

Muy buenos días.

Interlocutor 200:06:06

Buenos días. Claro, ahora, después de todo el esfuerzo que llevas haciendo tú a lo largo de tu vida, Consuelo, para que estas historias —estas historias que son muchas— se conozcan, ahora llega ya la difusión masiva, que es lo que tiene el cine, ¿no? El cine lo que permite es que una historia llegue a todos los espectadores. ¿Cómo estás viviendo, Consuelo, estas horas previas? A que la película ya la han visto los críticos, la han visto, lo hemos visto nosotros, pero el día 6, hoy estamos a 3 o 4?

Daniel Monzón00:06:34

Hoy estamos a 3. Sí, este viernes.

Interlocutor 200:06:36

El viernes ya llega al público en general. ¿Cómo está viviendo, Consuelo, estas horas previas a que toda la sociedad pueda tener noticia y ver en pantalla un reflejo de lo que fue vuestra experiencia, Consuelo?

Interlocutor 500:06:47

Bueno, pues, a ver, el cine es el séptimo arte. El arte, pues, de los más altos que hay. La literatura es el quinto arte. Y claro, pues, desde una base de conferencias durante 15 años, libros, no solo los míos. Yo tengo cinco sobre el Patronato, está el libro de Indignas Hijas de su Patria, que estudió el Patronato en Valencia, el libro de Inmaculada, los dos son de María Palau y Marta García Carbonell.

Todo esto, todo este trabajo ha sido la base de que se pudiera hacer una película, pues, en las condiciones adecuadas. Yo no he trabajado estos 15 años en las condiciones adecuadas, ni mucho menos, porque a mí no me creían. Es decir, yo tengo un email de un periodista, cuyo nombre no voy a pronunciar porque no lo quiero dejar mal, que en 2011 me contesta y me dice: "Siento tener que decirte que a nadie le interesa ya la historia de unos cuantos cientos de chicas que pasaron por estos centros que tú dices".

Esta misma persona, años después, me pidió una entrevista y yo le contesté desde el email de 2011. Entonces, no nos creían. Es decir, no nos creía nadie. Entonces, todo, todo, todo, todo este trabajo, libros, conferencias, documentales que se han hecho, todo esto que recoge el séptimo arte, que siempre está asistido, porque una película no se puede hacer sin dinero, eso es imposible.

Yo espero y deseo que estalle y que todo el país finalmente sepa lo que fue esta Gestapo a la española contra las mujeres. Porque es que, además, "Ruega por nosotras", el título de ese libro no iba a ser ese, no iba a ser ese. Yo no iba a titular ese libro así. Yo lo iba a titular "La Gestapo española", pero la editorial no me dejó, porque me dijo: "Mira, el libro ya es lo suficientemente fuerte, es un trabajo de investigación brutal, aquí se están dando nombres, de acuerdo que está todo probado, pero yo no quiero que tengas problemas, tal cual, no sé qué, búscate otro título".

La verdad es que vino solo, pero ese título viene porque, como nos hacían rezar el rosario todas las tardes y las jaculatorias son "Ruega por nosotros", en masculino, se me acercó una interna de Vallecas, que era muy auténtica, y me dice: "Oye tú, y si esto de Dios fuera todo verdad, ¿qué?". Digo: "Pero, ¿qué quieres decir? Esto, lo de Dios, la religión". Digo: "Pero, ¿qué te pasa, hija? ¿Te estás poniendo mal de la cabeza o qué?". Y me dice: "No, hija, es que como que hacíamos el rosario todas las tardes y se 'Ruega por nosotros', siempre es en masculino, pues no.

Pues yo he pensado: vamos a 'Ruegar por nosotras', por lo menos el grupo de las rebeldes". "Ah, bueno". Y a partir de aquel día, todas decían "Ruega por nosotros" y el grupo de las rebeldes repetíamos "Ruega por nosotras, ruega por nosotras, ruega por nosotras". De ahí vino ese título, que me vino, además, como un, ¿sabes?, como una especie de pentimento, te diría yo.

Interlocutor 200:10:06

Claro, Daniel asume el título también para la película.

Consuelo García Ciencierra00:10:09

Claro.

Interlocutor 200:10:10

Daniel Monzón es el director de la película, es el coautor del guion.

Consuelo García Ciencierra00:10:15

Sí.

Interlocutor 200:10:16

Daniel, ¿qué ha sido lo más difícil de? Porque, claro, el cine es cine, hay que contar una historia desde el principio hasta el desenlace y contarla con los elementos propios del lenguaje cinematográfico. Y para eso, primero hay que hacer un guion, hay que escribir una historia. ¿Qué ha sido lo más difícil de reflejar, de todo lo que tú has leído, has escuchado a Consuelo, a otras mujeres, te has visto todos lo que existe, los documentales, supongo, ¿no? Has hecho una labor tú y Jorge, una labor de documentación inmensa. ¿Qué es lo que más os ha costado reflejar en pantalla de todo lo que habéis averiguado, sabido?

Daniel Monzón00:10:50

Realmente, sí, lo que queríamos hacer era como un retrato, una especie de fresco coral, ¿no? A pesar de que hay una protagonista clara, que es Ana, que es esta niña bien cuyos padres católicos, apostólicos y romanos, ¿no?, meten en este reformatorio porque, bueno, porque su gran pecado es dejarse llevar por el, ¿no?, el ya es adolescente y lo que quiere es vivir. Entonces, ese es su gran pecado, ¿no? Se ha acostado con su novio una vez, fuera del matrimonio, y esto es una cosa absolutamente reprobable. La película se ambienta en el 74, ¿no?, del 74 al 79.

Entonces, era medir, ¿no? Nosotros, evidentemente, esto está dramatizado en la película, ¿no?, pues para que agarre el espectador, para que le conmueva, para que le conmocione. Pero era reflejar a través de, porque es muy coral al mismo tiempo la película, ¿no?, que de alguna manera todo lo que habíamos leído, ¿no?, sobre el Patronato estuviera allí, ¿no?, tratando de no dejarnos llevar por el morbo, por el morbo, ¿no?

Porque, claro, si tú eran más de 500 centros los que había allí en España, ¿no?

Interlocutor 200:11:59

Más de 500 centros.

Daniel Monzón00:12:00

Sí, sí, sí, sí, diseminados por toda España.

Interlocutor 200:12:02

Todos de órdenes religiosas, ¿no?

Daniel Monzón00:12:03

Sí, sí, sí, todo esto estaba encomendado, bueno, Consuelo lo puede decir con muchísima más propiedad, pero en efecto eran órdenes religiosas las que se encargaban de adoctrinar a todas estas chiquillas, ¿no? Entonces, claro, había, si tú ponías en fila la colección de castigos físicos atroces a los que se las sometía, ¿no?, y tratábamos de meter todo eso en una misma película, pues era algo, era una aprovechación, como un morbo brutal, ¿no?

Entonces, era no renunciar a que se viera ese castigo físico tan terrible, porque la película yo la he visto con espectadores y hay momentos en que giran la cara, pero era en tratar de contarla, de, o sea, hacer ese retrato coral, digamos, ¿no?, que pudiera incluir las distintas idiosincrasias de las distintas chicas que confluían en ese Patronato. Y yo creo que lo más difícil de reflejar, y eso para cualquiera de las que ha pasado por allí cuando ve la película, es tan atroz lo que han vivido, era el miedo que tenían, ¿no?

O sea, eso es algo que realmente yo creo que todas las que han pasado por el Patronato y ven la película no lo pueden ver en esa pantalla, porque es algo que les acompaña. Las historias de cada una de ellas darían para una película entera. O sea, son historias terribles. Entonces, la película lo que pretende ser es un altavoz y un germen para que la gente, después de verla, esta es una película que al terminar de verla la gente tiene necesidad de hablar sobre ello. O sea, es una historia que la gente desconocía.

Entonces, yo lo que me encantaría es que esta película, la gente al salir pusiera en Google "Patronato de Protección a la Mujer" y escuchara a sus verdaderas protagonistas, y escuchara a sus historias, porque son escalofriantes, porque son terroríficas, que es lo que a mí me empujó a hacer la película. O sea, yo durante toda la etapa de la democracia, en la que yo era un chico joven que iba al cine despreocupadamente, que creía que vivía en un país con libertad, no sabía que justo al lado de su casa, al lado de mi casa, había un centro del Patronato.

Entonces, mientras yo iba al cine tranquilamente y jugaba con mis amigos y demás, había chicas de mi edad que estaban siendo torturadas en esos muros al lado de mi casa. O sea, eso es lo que me dejó completamente en shock, ¿no?, y que me empujó a hacer la película cuando yo miraba a mi hija, que la tenía al lado, en ese momento cuando yo empecé esta película, en mis 15 años, y decía: "Nada así puede volver a suceder". Y esto no puede pasar desapercibido, esto es una realidad atroz.

Interlocutor 200:14:35

Porque si tú al descubrir esta historia, como me pasa a mí, te conmocionas.

Daniel Monzón00:14:40

Sí.

Interlocutor 200:14:40

Por no haber sabido de ella incluso, ¿no?

Daniel Monzón00:14:43

Totalmente, exacto, era una vergüenza la que sentía.

Interlocutor 200:14:45

No, porque se estaba produciendo a la vez que hacíamos vida normal. Si tú te con ¿cuántos años tiene tu hija, has dicho?

Daniel Monzón00:14:51

Bueno, ahora tiene justo 20 años, pero cuando yo empecé a mirar todo, tenía 15, o sea, han sido cinco años.

Interlocutor 200:14:57

Le parecería otro mundo todo lo que aparece ahí.

Daniel Monzón00:15:00

Exactamente.

Interlocutor 200:15:01

El mero hecho de que una familia, porque la hija ha salido de juerga una noche y ha perdido la virginidad, ya eso la convierta en objeto de reclusión en un reformatorio.

Daniel Monzón00:15:12

Exacto.

Interlocutor 200:15:12

El hecho de que llegue una adolescente embarazada y se lo cuente a su madre en casa y lo siguiente sea ponerla de patitas en la calle y decirle: "Aquí tienes la maleta y búscate la vida, que en mi casa no puedes vivir", la madre, Ana.

Daniel Monzón00:15:22

Sí, sí, sí. Es que lo ven ahora generaciones jóvenes, ¿no? Y digo: "Es que esto no es una película, no es en una galaxia muy, muy lejana".

Consuelo García Ciencierra00:15:30

Es una maniobra de la marginalidad.

Daniel Monzón00:15:31

No, no, en absoluto. Es claro que por eso la película está malvadamente ambientada entre el 74 y el 79, porque la podíamos haber llevado a los años 40, ¿no?, cuando esto empieza y demás, pero no, no, no, es que esto fue hace dos días. Y en esos muros donde encierran a Ana y donde conocemos a todas estas chicas, está sucediendo fuera de esos muros la transición, está llegando a la libertad, a la democracia, etcétera, pero ahí dentro no se mueve nada.

Interlocutor 200:15:56

No permea, que diríamos.

Daniel Monzón00:15:57

Exactamente, no permea.

Interlocutor 200:15:58

No permea dentro de los muros.

Daniel Monzón00:15:59

Sí, sí, sí.

Interlocutor 200:16:00

Ahí hablabas tú de algunas escenas de la película que hacen que el espectador retire la mirada por lo duras que son. Hay una escena que no hay violencia física, pero que es tremenda, que es el examen que se le hace a Ana para comprobar que ya no es virgen, ¿no? Ese médico repugnante en su manera de tratarla, en su manera de hacer comentarios.

Daniel Monzón00:16:23

El desprecio absoluto que siente por esta chica.

Interlocutor 200:16:25

Que le dice: "No está completa, no está completa, será otra de estas que va por ahí buscando", ¿no? Es asqueroso.

Daniel Monzón00:16:32

Es asqueroso, es asqueroso, sí, sí.

Interlocutor 200:16:33

Pero claro, nosotros lo hemos visto, pero Consuelo, por ejemplo, pues lo vivió, lo sufrió.

Consuelo García Ciencierra00:16:39

No, no, no, no, no.

Daniel Monzón00:16:40

Ah, no.

Consuelo García Ciencierra00:16:40

A mí no me hicieron la prueba de virginidad porque yo no estaba tutelada para el Patronato, es decir, yo era de pago. Yo ingresé con una inyección en la vena que me puso el médico familiar del Opus Dei. Entonces, yo no sabía lo que era el Patronato, yo me entero de lo que es el Patronato cuando yo estoy dentro, ¿no? Y entonces me dicen: "No, tú no estás tutelada, tu familia paga para que tú estés aquí". Mi familia pagaba 25.000 pesetas, entonces las de pago fuimos las más rentables y contra todo pronóstico las peores tratadas. ¿Por qué?

Porque las monjas nos decían que veníamos de familias buenas, nos habíamos torcido, lo teníamos todo, y no teníamos perdón de Dios. Entonces, teniendo en cuenta que nuestra familia pagaba y no solo no había ninguna diferencia favorable hacia nosotras, sino todo lo contrario, a nosotras nos demonizaban a las de pago, porque decían que podíamos ensuciar el espíritu de las pobres chicas de pueblo, de las huérfanas y tal. A mí la escena de la película que más me ha impresionado, pero porque soy yo, porque Ana tiene mucho de mí, no todo, pero tiene tres puntos, que es, pues eso, que ingresa con una inyección, que se intenta suicidar de la misma forma que le hice yo, pero la escena de la autolesión, yo me autolesioné, sí, así, así.

Y yo me autolesioné en la cara porque como a ver, yo no conocía la necesidad de una autolesión, no tenía, yo no había tenido ese sentimiento, pero estaba sufriendo tanto, tanto, me estaban machacando tanto, no a mí, a todas, que el cuerpo te pedía que tú te generaras un dolor físico lo suficientemente grave como para que aminorase durante un tiempo corto el dolor psíquico que las monjas te estaban infringiendo, con lo cual sí. Yo me golpeé de esa manera en la cara porque normalmente las autolesiones era corte de vena, se daban dos puntos, "déjate de tonterías", y se tapaba con el puño de la bata, y yo dije: "La mía no la vais a ocultar".

Cuando yo veo esa escena en el cine, que jamás pensé verla, por supuesto, pienso: "¿Cómo pude hacer eso? ¿Cómo pude hacer eso? Me pude haber provocado un derrame cerebral, me pude quedar ciega, y es que yo me destrocé la cara". Es decir, mi cara era eso. Entonces, tenía dos derrames en los ojos, tenía un antifaz que primero fue negro, después fue violeta, después se volvió amarillo, y me dolía tanto que me olvidé del dolor psíquico.

Entonces, te llevaban al límite, y te llevaban al límite para que tú lo aguantaras. Es decir, mi obsesión por el Patronato fue tal, porque yo sí hago el juramento, os juro que aunque pasen 40 años, yo ser escritora y el país entero sin empiezo 36 años después con las desdegadas hijas de Eva, después vienen cinco ensayos más a lo largo del tiempo, ¿no? A mí me ha llegado a citar una persona desconocida en un descampado y entregarme un pendrive, por ejemplo, ¿no?

Yo, es decir, si no nos creían nuestros padres, que nos habían metido ahí, ¿cómo me iba a creer nadie cuando yo empecé a investigar y hablaba con periodistas, no? Pero, por ejemplo, la primera vez que yo tuve un ordenador delante, me explicaron lo que era Google, dice: "Busca algo", y yo te creé el Patronato de Protección a la Mujer. Y ahí lo que me encontré fue una noticia de 1978 donde se anunciaba su desaparición, mentira, no desapareció hasta 1985, que esto es lo más, vamos a ver, unas elecciones, gobierno Suárez, habla pueblo, habla, y resulta que había miles de adolescentes encerradas en reformatorios disfrazados de colegios internos, mentira, porque en qué colegio normal, interna, tú estás todo el día trabajando gratis, fregando, rezando, y solo tienes dos horas de clases al día, dos horas, que nos daban clases monjas que sabían menos que yo, y yo era la peor estudiante de Barcelona.

O sea, ¿de qué estás defendiendo? Pero es que hay cosas tan sumamente graves como que en determinados reformatorios que no iban a clase nunca, como el María Goretti de Canillejas, que aquello era una barbaridad y estuvo Loli, ¿no? Les dieron el certificado de graduado escolar sin haber estudiado, sin haber ido a clase. Entonces dices: "Pero bueno, ¿cómo pudo funcionar todo este entramado, toda esta?"

Es que parece una empresa piramidal, porque había reformatorios por toda España, ¿no? Yo lo de los 500 no me consta que fuera ese número, pero es que tampoco me consta ninguno, porque había en todas partes, y había muchos que se consideraban colegio, no lo eran. A ver, ¿tú en qué colegio te ponen a trabajar ocho horas al día gratis? En talleres de bordado, manipulación, muñequería, todo esto, ¿no?

A ver, por favor, si tú pones, da igual, vamos a poner, vamos a imaginar que eran 500 reformatorios, si tú pones ciento y pico internas a trabajar todos los días durante 40 años en 500 reformatorios, te montas una industria y un patrimonio inmobiliario que es el que ahora tienen las monjas, a costa de nuestro trabajo.

Daniel Monzón00:22:37

Con mano de obra esclava, claro.

Consuelo García Ciencierra00:22:38

Esclava, porque eran trabajos forzados, tú no podías decir que no, y por el medio rezando, es decir, cosiendo, rezando en silencio absoluto, sin poder hablar con tus compañeras, quiero decir, era peor que una cárcel los reformatorios del Patronato, porque una compañera, las fugas eran constantes, o sea, no había semana que no se escapara alguna. Entonces, una compañera se escapó y, bueno, pues se unió a a ver, porque lo que hacía el Patronato era: si eras de Barcelona te llevaban a Madrid, si eras de Madrid te llevaban a Andalucía, y si eras de Andalucía te llevaban a Cuenca, ¿para qué?

Para que en caso de fuga tú no tuvieras dónde ir. ¿Qué pasaba? Que el Patronato indujo al delito, indujo a la prostitución e indujo al suicidio. De hecho, se llegó a suicidar hasta una monja. Y esto sí que quiero dejarlo claro. El Patronato tenía dos psiquiátricos auspiciados por el mismo, el de Ciempozuelos, que tenía un pabellón específico llamado Las Patronatas, y el de Alévaro en Ávila. Bueno, nosotras no podíamos tener amigas, no teníamos libertad para hablar entre nosotras.

Entonces, si tú manifestabas el más mínimo, pues la más mínima inclinación sexual o no, simplemente simpatía, favoritismo, o una amiga, una amiga, esto se consideraba lesbianismo, y automáticamente se las llevaban al psiquiátrico, y ahí era electrochoques y comas insulínicos, ¿no? Pero fíjate, las monjas adoratrices de Padre Damián 52, que es donde estuve yo más tiempo, que estuve un año, metían en psiquiátricos a las lesbianas y a las que consideraban rebeldes, era muy difícil rebelarse en un reformatorio, también te lo digo.

Pero ellas tenían su enfermería con monjas con problemas de salud mental, serios, graves, severos. A esas no las metían en psiquiátricos. Pues, ¿sabéis qué pasó? Que una monja que estaba en enfermería, y al parecer era esquizofrénica, se tiró por la ventana y se mató. Esto es de una doble moral asquerosa, porque si tú estás metiendo en psiquiátricos, porque tú lo ordenas, a chicas que consideras lesbianas o que las consideras rebeldes, y tú de tu comunidad tienes de verdad religiosas con problemas de salud mental, mételas igual, ¿no?

Interlocutor 200:24:57

Has mencionado Consuelo a Loli, Loli Gómez, que nos acompaña también desde nuestra emisora en Santander, creo.

Consuelo García Ciencierra00:25:04

Loli lleva luchando conmigo estos 15 años. Cuando yo abrí este melón, yo abrí este melón en 2011, pero estuve sola, creo que dos meses. Mis dos, o sea, bueno, compinches, aliadas, banda organizada, fueron Loli Gómez Benito y Patricia Morini. Si está ahí Loli, digo verdad o no?

Interlocutor 200:25:24

Hola, Loli. Buenos días.

Consuelo García Ciencierra00:25:26

Es verdad, dice. Corazón, buenos días.

Interlocutor 200:25:28

Buenos días, Loli.

Interlocutor 500:25:30

Buenos días.

Consuelo García Ciencierra00:25:30

Que viva tú.

Interlocutor 200:25:34

Su caso, además, es de los 80, quiero decir, que ya en democracia.

Consuelo García Ciencierra00:25:37

Más grave.

Interlocutor 200:25:38

Sí, sí, sí.

Daniel Monzón00:25:38

Claro, ya.

Consuelo García Ciencierra00:25:40

No, 80 no, 80 y.

Interlocutor 200:25:41

80 y.

Consuelo García Ciencierra00:25:41

80 y.

Daniel Monzón00:25:42

82.

Interlocutor 200:25:43

Loli, 82.

Interlocutor 500:25:45

Yo entro tutelada la primera vez en el año 1980, y estoy ahí hasta que desapareció, hasta el 84.

Interlocutor 200:25:55

84, 85.

Interlocutor 500:25:56

Sí, 80.

Interlocutor 200:25:56

Sí. ¿Y cuál es tu historia, Loli? O sea, tú cómo llegas a, o cómo llegas, o cómo te llegan al reformatorio? ¿En cuál estuviste?

Interlocutor 500:26:06

Yo estuve en el María Goretti. Bueno, a mí me llevan porque yo aquí, bueno, es que claro, yo estoy aquí en Santander, y digo que estoy aquí, aquí al lado de casa. Y bueno, porque en un momento dado, el tribunal de menores, porque yo me escapo muchas veces de casa, el tribunal de menores pide un examen psiquiátrico mío, quieren saber qué es lo que yo tengo en la cabeza para escaparme de casa.

Y yo, dentro de ese ámbito que yo pensé que era mi espacio seguro donde me iban a ayudar, pues yo le confesé que mi padre me violaba. Y entonces, bueno, con ese informe lo mandan al tribunal de menores, y el tribunal de menores me manda al reformatorio a Madrid. Así entré. O sea, entrar era muy fácil, lo difícil era salir.

Interlocutor 200:27:03

Salir.

Interlocutor 500:27:03

Y la culpable.

Interlocutor 200:27:05

La culpable.

Interlocutor 500:27:05

Yo no conseguí.

Interlocutor 200:27:06

La culpable de que te hubiera violado tu padre eras tú, ¿no? O sea, eras la que había que apartar y a la que había que meter en un reformatorio.

Daniel Monzón00:27:12

A la que no había que reeducar era la madre.

Interlocutor 500:27:13

Claro, exacto.

Interlocutor 200:27:14

Exacto, o sea, eso.

Interlocutor 500:27:15

Claro, es que tú, a ver, que yo hubiera entendido, porque sí que es verdad que el informe, mi padre ya me había sacado del colegio. Tenía 12 años, mi padre me había sacado del colegio porque decía que ya no necesitaba estudiar más. Y sí que el informe pone que vuelva a escolarizarme. Y yo hubiera entendido que me hubieran llevado a un colegio interna a estudiar, que era lo que tanto mi madre como yo creíamos, que me iban a llevar a un colegio donde yo iba a poder estudiar.

Bueno, pues no fue así, y me llevaron a porque, bueno, es que yo era muy guapa, lo reconozco.

Consuelo García Ciencierra00:27:58

Eres guapísima, querida.

Interlocutor 500:28:00

Y bueno, para los animales estos, que no son personas, que son animales salvajes, pues como dice la monja esta de la película, que es que de verdad yo la vi, de verdad, las señoras eran un encanto, pero el papel que hace.

Interlocutor 200:28:19

Es una magnífica actriz.

Interlocutor 500:28:20

Es que no puedo decir palabrotas, pero.

Consuelo García Ciencierra00:28:24

Oy, dilas, dilas, dilas, si total somos ex-patronatas.

Interlocutor 500:28:27

Pero esa mirada de odio, qué maravilla. Sí, sí, sí, sí. Reconocemos además el ese de: "Es que eres una tentación para cualquiera". Es de un vomitivo, pero claro, sí.

Consuelo García Ciencierra00:28:43

Y la frase esa que dice: "Tú afuera ya no le importas a nadie".

Interlocutor 500:28:47

Ay, sí.

Consuelo García Ciencierra00:28:48

Típica.

Interlocutor 500:28:48

Sí, es verdad. Sí.

Consuelo García Ciencierra00:28:50

¿Te acuerdas?

Interlocutor 500:28:50

Eso nos lo decían, eso nos lo decía mucho en Peña Grande. En Peña Grande nos decían mucho de: "Tú estás aquí porque ya nadie te quiere fuera".

Interlocutor 200:28:59

Exacto.

Daniel Monzón00:29:00

Qué bien.

Interlocutor 200:29:02

Estamos hablando de la película "Rueda por nosotros", pero estamos hablando de toda la historia que da pie a esta.

Daniel Monzón00:29:08

Es que como digo, cada una de las supervivientes del Patronato tiene una historia que merecería ser llevada a la pantalla.

Interlocutor 200:29:14

Una de ellas, una de las personajes de tu película, Dani, está en esta situación, ha sido violada por el padre. Antes tú hablabas de cómo reflejar el miedo que tenían.

Daniel Monzón00:29:22

Sí.

Interlocutor 200:29:23

Pues en el caso de esta chica en cuestión, se refleja perfectamente el miedo que sufre cuando sabe que viene de visita el padre, y que va a pasar lo que ella sabe que va a pasar.

Daniel Monzón00:29:33

Yo creo que ese es uno de los momentos más tremendos de la película.

Interlocutor 200:29:36

Tengo que hacer una pausa, ¿me dejáis?

Daniel Monzón00:29:37

Sí, sí, sí.

Interlocutor 200:29:37

Con vuestro permiso. Me disculpáis un instante, estamos a 25 minutos de las 11:00 de la mañana, una hora menos en Canarias. Paramos un momento, ahora mismo continuamos.

Interlocutor 600:29:50

Más.

Interlocutor 200:29:55

A 17 minutos de las 11:00 de la mañana, una hora menos en Canarias, estamos aquí haciendo un, yo creo, un ejercicio de memoria democrática, de memoria histórica, de memoria democrática, pero memoria democrática no de la guerra civil o de la posguerra, de hace.

Daniel Monzón00:30:07

De hace dos días.

Interlocutor 200:30:08

De hace de los años.

Daniel Monzón00:30:08

De hace dos días.

Interlocutor 200:30:09

De los 80. La película está ambientada, lo decía ahora Dani, Daniel, del 74 al 79. Pero Loli nos contaba ahora que ella, por ejemplo, entra por primera vez en un centro dependiente del Patronato este de Protección a la Mujer en el año 80. Tú entras embarazada, Loli, y quiero que nos cuentes.

Interlocutor 500:30:28

No, no, no.

Interlocutor 200:30:29

Ah, ¿no?

Interlocutor 500:30:29

No, no, no, no. Eso fue lo peor. Lo peor es que yo no entro embarazada. A mí me llevan porque yo me escapo de casa, y yo le confieso al psiquiatra que mi padre me viola. Entonces, me sacan de mi casa, me llevan a un reformatorio que era bastante peor que cualquier cosa que os podáis imaginar. O sea, yo después de un problema con una compañera me comí unas, yo creo, calculo, porque claro, lo terrible de esto no son los castigos.

Por ejemplo, a mí me metieron en una habitación de aislamiento, pero tú entras, pero no sabes cuándo vas a salir, porque a ti no te dicen: "Vas a estar aquí 15 días", no, a ti te meten allí, y pasan días y días y días, y tú no sabes. Me refiero, por ejemplo, a que un preso cuando entra sabe cuándo va a salir. El preso entra y lo primero que hace es pedir su fecha de salida.

Interlocutor 200:31:30

Libertad.

Interlocutor 500:31:31

Y lo sabe, pero nosotras no. A mí me metían en el aislamiento, me metían en una habitación de aislamiento, y yo no sabía. Sinceramente, pues en esos momentos lo que piensas es que vas a morir ahí, porque pasan días y días y días, y allí no cambia nada. Entonces dices: "Bueno, pues ya está, pues aquí, me voy a morir aquí, aquí voy a pasar".

Daniel Monzón00:31:53

La atrocidad de la tortura psicológica, ¿no?

Interlocutor 500:31:55

Sí, sí, sí.

Daniel Monzón00:31:55

Es una cosa, que es lo que, bueno, ese tipo de castigos son los que se usaban en Guantánamo, sin ir más lejos.

Interlocutor 500:32:02

Pues imagínate, eso ya lo habíamos inventado aquí ya. O sea, sí. Y luego, bueno, pues cuando salgo de esa habitación del castigo, me mandan a limpiar la piscina, que era uno de los oficios que había que hacer allí, y bueno, y tener contento al jardinero, porque claro, dependía el jardinero me dice que depende de su informe si yo vuelvo al aislamiento o vuelvo al hogar con mis compañeras.

Y su frase era: "Pórtate bien conmigo para que te vaya bien".

Interlocutor 200:32:42

O sea, que es el jardinero el que abusa sexualmente de ti.

Interlocutor 500:32:45

En el reformatorio, sí.

Daniel Monzón00:32:46

Pero fuera su padre.

Interlocutor 200:32:48

Sí, sí.

Interlocutor 500:32:49

Claro, fuera mi claro, para mí sí que es verdad que ya que el jardinero hiciera lo que le diera la gana, porque yo ya estaba rota. O sea, por dentro yo ya estaba rota, estaba destrozada, porque lo peor que me podían hacer me lo había hecho mi padre. Claro, cuando ya te lo hace tu padre, bueno, metes a todos los hombres en el mismo saco y dices: "Bueno, esto es lo que quieren los hombres y ya está".

Daniel Monzón00:33:15

Qué horror.

Interlocutor 500:33:16

Y bueno, y ahí fue como me las fui buscando para escaparme, porque la visión desde que entras es escaparte. Y entonces, bueno, aguanté lo que aguanté, le aguanté, no sé, me acuerdo si fueron como dos semanas o algo así, y mientras me fui planeando mi fuga y me fugué, claro. Me fugué y me fugué desde Madrid, porque claro, te fugas, pero estás en Madrid. Y yo era de Santander y yo tenía entonces 12 años, no había cumplido 13.

Pero claro, mi visión es volver a mi casa con mi madre, y me vine, me vine haciendo tostón. 15 días tardé.

Interlocutor 200:33:56

Y tu madre, ¿cómo te recibe, Loli?

Interlocutor 500:33:59

Ay, mi madre encantada de la vida. Claro, es que mi madre pensaba que yo iba a un colegio a estudiar. Cuando yo le digo que allí no se estudia, dice: "Pues quédate en casa, donde mejor estás es en casa". Claro, ella no sabía lo que pasaba en casa, pero es que a mí tampoco me importaba aguantar lo que tuviera que aguantar si eso implicaba estar cerca de mi madre. O sea, yo a ver, yo me imagino que como cualquier niña a esa edad, es que cualquier niña con 12, 13, 14 años, lo que quieres es estar con tu madre, si tienes una relación medianamente buena, vaya, y quieres estar con tu madre por encima de todo.

Y yo era lo que intenté siempre. Claro, después me quedé en casa, siguieron las violaciones por parte de mi padre, y entonces es cuando me quedo embarazada. Y a mi padre me lleva al tribunal tutelar de menores y dice: "Está embarazada, mirad a ver qué hacéis con ella". Y yo: "Bueno, pues nada, a Peña Grande, a la crème de la crème". Que yo no sabía que era tan malo, la verdad. Me he enterado después de los años, me he enterado de que es que era el peor, pero bueno, pues que no tuve suerte yo ahí, porque habría otros.

Consuelo García Ciencierra00:35:14

Es que no había otro, Loli, no había otro. Bueno, Villa Teresita.

Interlocutor 500:35:19

Que también sería parecido, me imagino.

Daniel Monzón00:35:21

Que es ese centro.

Consuelo García Ciencierra00:35:22

Donde Daniel estaba al lado.

Daniel Monzón00:35:24

Exactamente, ese era el centro que estaba al lado.

Interlocutor 200:35:26

Peña Grande para que luego.

Consuelo García Ciencierra00:35:26

Pero tú no veías nada?

Daniel Monzón00:35:28

No.

Consuelo García Ciencierra00:35:29

A ver, pero tú no veías, por ejemplo, que salían chicas embarazadas?

Daniel Monzón00:35:35

Es que eso era lo terrible, que estaba al lado de mi casa.

Consuelo García Ciencierra00:35:38

Y no lo ve o sea, ¿cómo era el edificio? ¿Las ventanas tenían rejas? ¿Era un edificio normal?

Daniel Monzón00:35:45

Claro, tú eres un chico, vas a por allí, tampoco prestas especial atención, pues estaba allí Villa Teresita, y no, claro, es que esto es lo que es espantoso, es que ha ocurrido al lado de nuestras casas, y no lo sabíamos, y no lo sabíamos.

Consuelo García Ciencierra00:36:01

Pues entonces, fíjate, el trabajito y la labor, no ya de silencio, y de inculcarnos a nosotras el estigma de vergüenza para que no habláramos, lo que pasa es que no contaban con una zumbada como yo, que de verdad, es conmigo no contaban. O sea, la de pago os ha salido carísima, pero no porque a mí no me vais a pagar nada nunca en la vida, no lo sé, vamos, pero lo teníais claro. Mira.

Daniel Monzón00:36:26

Fuiste el ariete, ¿no?, que abrió esas puertas.

Consuelo García Ciencierra00:36:28

Totalmente, nadie había hablado de esto, y nadie me creía, ¿no? Entonces, yo recuerdo que había algo que a las monjas conmigo les sacaba de quicio, porque yo les decía: "Mire, usted puede registrar mi armario cuando quiera, puede deshacerme la cama, también registrarme, puede controlar cuánto tiempo tardo en ducharme, seguirme por los pasillos para ver con quién hablo, y cuánto tiempo estoy en el váter", porque todo esto ya lo hacen, pero ¿sabe qué pasa? Que hay un sitio donde usted no entra, y entonces yo señalaba mi cabeza con los dos dedos, aquí, y mi cabeza no para de pensar, y cuando yo salga de aquí lo voy a contar todo", y me contestaba: "Pero tú qué vas a contar, desgraciada?

Pues aquí estamos, hermana, 50 años después, y encima con una película, toma del frasco, carrasca".

Daniel Monzón00:37:16

Consuelo, y nadie te ha pedido perdón nunca? Bueno, esa es la lucha, ¿no?, en la que estáis, parte de esa lucha.

Consuelo García Ciencierra00:37:24

A ver, a ver, tengo que reconocer algo. Había una monja, que no voy a decir su nombre porque ya no está, que no estaba con nosotras, y era una monja que por los pasillos cuando nos veía nos decía: "Buenos días, bonita", y yo: "Uy, qué raro", y siempre con la sonrisa en la boca, y me decía: "¿Y esta por qué no está con nosotras?", y dice: "Porque es buena". Bueno, esta persona, esta monja se salió de monja, y yo hablé con ella, y fíjate que es increíble, ¿no?, pero me dice: "Todo era verdad, tenéis toda la razón, eso fue una barbaridad", y bueno, yo no os puedo apoyar públicamente porque no puedo, y realmente no puede, pero es perfectamente consciente, porque ella no se enteraba, porque no estaba con las internas.

Piensa que Adoratrices era enorme, éramos ciento y pico, era enorme, era inmenso. Entonces, las monjas que estaban con nosotras en los llamados hogares, que era 20 camas, una habitación con 20 camas, un lavabo y una sala de estas. Los comedores estaban abajo y también estábamos separadas porque no podíamos hablar entre nosotras. Los hogares los dirigía siempre una monja tutora, que era tutora, y luego una monja segundona. ¿Qué era la segundona? Las Adoratrices es una congregación religiosa clasista a morir.

¿Por qué? Yo no entendía por qué había unas monjas que llevaban anillo de oro y otras anillo de plata. Y entonces, un día, a las de anillo de plata yo me daba cuenta de que eran como las criadas de las otras, las sirvientas, ¿no? Y un día le pregunto, digo: "Hermana Trini, ¿usted por qué lleva anillo de plata?", "Porque las que llevan anillo de oro, como sabes, nuestra fundadora, Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, vizcondesa de Jorvalán, era de la aristocracia".

Digo: "Bueno, yo también, yo estoy aquí metida, o sea, que ya usted dirá, a mí esto me importa cero". ¿Qué quiere decir? Pues que las que llevan anillo de oro son religiosas que entraron con dote, entregaron casas, o sea, cosas materiales, pisos, lo que fuera. Las de plata ingresamos y estamos por pobreza, y la pobreza es un regalo de Dios. Bueno, ¿cómo me puse yo? "¿Cómo dice? Esto es una orden clasista por naturaleza, esto es una barbaridad, pero qué está diciendo, anillo de oro, anillo de plata, pero no se da cuenta, que tal, que cual".

"Ay, para qué te he dicho nada, para qué te he dicho nada, contigo no se puede hablar, Consuelito, no se puede hablar contigo". Bueno, yo le monté un mitin político allí, en medio del pasillo, ¿no? Quiero decir, todo ese entramado, todas las personas que pasaban por allí, por ejemplo, en Adoratrices estaba el doctor Vela, principal implicado en la trama de robo de bebés, era profesor de auxiliar de clínica. Ahí solo podías estudiar dos cosas, o puericultura o auxiliar de clínica, y para eso tenías que tener el grado escolar, y la mayoría no lo tenían. El profesor de auxiliar de clínica era el doctor Vela, llegaba todas las tardes, se ponía una bata blanca, las monjas le traían una meriendita en una bandeja, y lo trataban como si fuera una eminencia, ¿no?

Daniel Monzón00:40:54

Me queda lo del robo de bebés, en efecto, es una cosa que la película trata tangencialmente, pero que de alguna manera continúa en nuestros días. O sea, que ese patronato que teóricamente acaba en 85 todavía de alguna manera planea, ¿no? Y si no, que se lo digan a Loli.

Interlocutor 200:41:08

Ruega por nosotras es esta película que a partir del viernes ya podrán ver todos los espectadores que lo deseen, y que refleja la historia real de todas estas jóvenes, que son mujeres adultas como hemos visto, y que se ven reflejadas ahí en la película de Daniel Mazón. Gracias, Daniel, por habernos acompañado, gracias, Consuelo, y gracias, Loli. En cinco minutos llegamos a las 11:00 de la mañana, una hora menos en Canarias. Ahora continuamos.

Interlocutor 600:41:31

Más de uno en Onda Cero.

Interlocutor 700:41:34

98.0 FM, Onda Cero, Madrid.

Descripción del episodio

El terrible trato que Consuelo y otras jóvenes recibieron del Patronato de Protección a la Mujer hasta 1985 : "Fue una Gestapo a la española contra las mujeres"