Federico's morning talk show covers the week's celebrity news, centred on Genoveva Casanova's return to Madrid and the gossip around her, from her luxury accessories to reported details of a royal's medical treatment. The conversation also turns to the use of AI in writing after a novel was flagged as machine-generated, with the guests weighing in on authorship and fairness.
Later, Mario Vaquerizo presents his book about his fall and recovery, and the guests discuss his ideas on hairstyling as a way of life. Listeners get a mix of tabloid commentary, editorial debate and personal reflections, with opinions attributed to each speaker.
In this episode Dani Carande, Isabel González, Mario Vaquerizo
This Crónica Rosa episode on Genoveva Casanova's return was made with HappyScribe's audio transcription technology.
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Chef.
Vale, vale, perfecto, y aquí ya todos estamos esperando a que llegue el marido de Alaska. O Alaska, la señora de Mario.
Bueno, porque el tema—
Va, con una "menos mal". Oye, que no hay... en fin.
Esta señora que gana un Grammy, ¿eh?, que se va el lunes a recogerlo.
¿Este lunes vas a recogerlo?
Bueno, este lunes lo entregan, sí, el... dentro de una gala. Es que toda la semana hay como separatas: persona especial del año, que es Ady Yanky, que le hacen una cena; los premios especiales, entre los que está es ese que llaman "excelencia musical", que es el de toda una carrera. En inglés suena fenomenal, siempre lo digo.
¿Cómo?
Como es "lifetime achievement".
Oh, bueno, bueno—
¡Vaya maravilla! ¿Ya tienes el discurso preparado?
No, porque además, eh, no lo voy a escribir.
Vas a improvisar.
No, yo lo improviso—
Improvisas.
Lo que sea, y ya está.
Muy bien.
¿Vas a hablar en español o en inglés?
En español. Son los Latin Grammys.
Sí. Bueno, ya, pero podía soltar cualquier pitch English.
Sí.
Ya que de hecho la mitad de las raperas, la mitad de las cosas dicen que estoy "pretty".
Sí, sí, sí.
Ya que el premio es en inglés.
Mira, mira—
Mira, que eres "bitch" y cosas así.
Bueno, el caso es que vuelves ya dentro de 2 semanas. Podías venirte con el traje que te pongas para la gala.
Venga—
Y ya empezamos con la Navidad en este programa.
Y ahora le ponemos el esmoquin.
No, no, oye, le ponemos el esmoquin.
Perdón, está pidiendo ya el roscón. Esto yo me lo conozco, esto está ya haciendo para que le empiecen a mandar roscones.
No, pero lo del esmoquin lo pedí un año. Tampoco te—
Sí, ya me traje el esmoquin.
A las 10 de la mañana con el esmoquin por la calle.
Yo tengo uno de cuando estaba en ABC.
Pues vienes un festivo y te pones—
Pues un día venimos.
Claro que sí.
Y ya vengo, pero—
Venga, venga.
Así que inauguramos la Navidad con el esmoquin.
Sí, siempre brindamos.
Y el premio de Alaska.
Alaska trae sidra El Gaitero, siempre. Que no podemos enseñar porque aunque tenga bajo contenido alcohólico no nos dejan a esa hora, Fede, fíjate.
Pero si la champagne El Gaitero es famosa en el mundo, ¿qué?
No, ya, lo sé. No nos dejan. Y luego, pues, hacemos aquí degustaciones.
Y gaseosa La Revoltora.
Disfrazados de—
Disfrazados de gala.
Sí, señor.
La inventó el mismo que inventó la fregona y el chupa chupa.
Hombre, Emmanuel—
Un genio.
Sí.
Me acuerdo cómo se llama. Un genio, un genio. Eso es un genio.
No sé si era de Ja.
Espérate, que te lo busco.
Era de Zaragoza, creo. Por lo menos estaba instalado.
Y las contas—
No deberíamos... o sea, es JC. Es que Garci decía el otro día, fuera de micro, no salió en la entrevista, que se obliga a sí mismo a recordar las palabras cuando se le olvidan. Y los nombres y los apellidos. Dice: "Luego hago un ejercicio serio", dice, "porque no quiero rendirme a esto de que se nos vaya tanto". Es Jalón Corominas. Manuel Jalón Corominas.
Manuel Jalón Corominas.
Eso es. Pero que me da rabia que—
Es un apellido Jalón como el río Jalón, o sea, es tremendo.
Sí, eso es. Bueno, que es miércoles de revistas. No sé muy bien si queréis empezar por las revistas o por las pancartas.
No, no por las pancartas, porque es que, claro, estamos—
Aquí siempre hay que empezar por la pancarta.
O sea, creíamos que lo habíamos visto casi todo después de Ashley Madison, ¿os acordáis? Cuando sacaron a la Reina Sofía.
Pioneros, eh.
Que lo tuvieron que quitar.
Sí.
Es que hubo una denuncia.
Hubo una denuncia, pero.
Pucha, pero esto ya es cobrando.
Sí, claro.
Pero, pero esto, esto de que no te toreen.
Eso es.
Digo, pues mira, para las elecciones generales al PP le viene divinamente.
Eh, hay que decir que viene además acompañado de sonidos, de Belén Esteban, de momentos en los que ha grabado para esta compañía que se llama Idealo. Pongo en antecedentes: ayer Centro de Madrid, pancarta gigantesca con la cara de Belén Esteban haciendo un anuncio y, de alguna manera, respondiendo a ese anuncio previo que había hecho Julia Janeiro apenas 2 o 3 semanas antes para PC Componentes, que además, bueno, pues venía a hablar de un poco de esos enchufes y de esas acusaciones que siempre se han vertido contra ella, de ser una— bueno, siempre no, que ha vertido Belén— de ser una nepo baby, o que Belén dijo al aire y que ella se lo comió, ¿no?
Vestida de rojo, que no te toreen, dice: "Este Black Friday compara precios en Idealo y en la glorieta de Metro Iglesia me mandaba Ana Mateu". Yo no sé si porque ella justo pasaba por ahí, pero el pantallazo con todo el edificio cubierto. Bueno, pues viene acompañada, como digo, de la campaña de sonidos en los que Belén lo explica.
No te dejes torear: antes de comprar, compara precios en Idealo.
Pues no te dejes torear.
No te dejes.
Eso es.
No es que te acerques a la pancarta y la escuches, ¿eh?
Claro.
Hay que decirlo. Que ha parecido que va acompañada la pancarta con sonido.
Bueno, yo ya—
Y no, yo ya no es Cortilandia.
Todo llegará, ¿eh?
Ya se ha puesto Cortilandia.
Ya ha sonar.
Ya ha puesto Cortilandia.
Por cierto—
Y me he dignado con Apple que todos los días, cuando quiero comprar, me sale un anuncio de Revolut.
A mí también me sale un—
He comprado un Apple, no he comprado un Revolut. Y si me van a poner publicidad, que me rebajen el Apple.
Claro, claro.
Pero, ¿qué es eso de que te meten la publicidad por todas partes? Está pasando con las plataformas.
En Movistar y Amazon.
Las plataformas están hechas para no pagar publicidad, no para que te pongan. Empiezan en Movistar.
Mm-hm.
Claro, como tienen que pagarle a Pablo Iglesias, al Canal Red, que encima es chino, porque todo lo que hace es propaganda de los asesinos genocidas chinos. O sea, bueno. Pero lo de Belén, es que creíamos que Jules había inventado... buh.
Bueno, lo inventó Irene Rosales.
Claro, venimos de la pipa.
No, no, claro.
El Kiko.
El Kiko.
El Kiko del Kiko. El Kiko.
El Kiko.
Bueno, o del Altramuz.
Que por—
Los tramusos que dicen en Valencia.
Un—
O los tramusos.
Un paréntesis: que me han pasado la letra de la canción de Kiko.
¡Ah, qué ilusión!
Sí, sí, sí.
Pero no decías que era de ella.
Somos unos piratas. Dice: "He vuelto a nacer. Dos veces la vida me dejó volver, y ahora que sé lo que puedo perder, no pienso perderme la vida otra vez. He vuelto a nacer, con los mismos defectos de ayer, pero con más motivos que nunca para hacerlo bien. La vida giró de repente—
Y con los mismos defectos que ayer no puedes cambiar, o sea.
Ni puedes mirar diferente. Ahora elijo vivir el presente y me guía lo que el corazón siente. Ya no miro con rabia al pasado, ni re— es que me da la risa, lo siento, ¿vale?
No, no, pero.
Está bien. Es que Zetangana ha lanzado hoy su último trabajo y es un poquito mejor que esto, la verdad. Pero bueno, esta bebida me golpeó y casi me la quitó, pero incluso en el silencio escucha mi propia voz. La inteligencia artificial dice que le ha ayudado un poco a construirla, no del todo, ¿vale?
Bueno, existía el diccionario de rimas de toda la vida.
Sí, de toda la vida.
Asonante, consonante, qué fantasía.
Que yo creo que no lo saben, cuentan mal las sílabas porque no lo saben. Pero es que, claro, empiezan a contar.
Luego le tienen que poner la voz. ¿Leíste el otro día a Luis Herrero contando lo de la inteligencia artificial?
Sí, que es un caso absolutamente... solo a Luis Herrero se le ocurre contarlo.
Sí.
A ver qué pasa con Luis.
Y además es que me han robado el ABC donde lo tengo.
Luis, eh, no lo puedo pasar a Alaska.
Le da, eh, hace 3 años o cosas así, le cuenta Garci que él siempre quiso hacer una película del crack con— pero claro, se murió Holanda y tal, pero con el detective Areta, ya octogenario, en un último caso, cuando él está superretirado, que viene la hija de uno con una historia de la Guerra Sucia contra ETA, los infiltrados y tal, de los años 70, 80, que empiezan a morir. Y entonces el tío, pero ya muy mayor, ya digo, de 80 años y tal, con un amigo que tiene una librería, tal y cual, y entonces se lo da a Luis.
Dice: "¿Por qué no haces la novela, el guion?" "No, yo ya no estoy para guiones". "Pues escribe la novela". "No, no, yo ya no estoy para novelas. Escríbela tú si quieres". Y este verano va Luis y se pone a escribirla. Y le sale una novela extraordinaria, porque el personaje es muy bueno, porque claro, un tío de 80 años con una que se llama además como su mujer, Miriam, y Herrero, o sea, que está muy bien. Es un personaje, es una abogada que su padre no sabe exactamente si era infiltrado de quién: de la ETA en la policía, de la policía en la ETA, o todo mezclado.
Y empiezan a aparecer muertos en Madrid, y están las descripciones de Madrid, porque Luis Herrero escribe muy bien. Y entonces él crea, pues, unos personajes. Y entonces nos pasa la novela, y eso lo cuenta en el artículo de ABC que publicó ayer o anteayer, que yo le dije: "No publiques". Por supuesto que la ha publicado.
Yo le dije lo contrario. Le dije: "Tienes que contar esto".
Pues tostos errores. Primero, te hizo caso a ti y no me hizo caso a mí. Que algo de libros sé, pero bueno.
Pero le dije que lo contara en el libro, una vez que lo publicara.
No, no, tampoco.
Bueno, el caso—
Que lo explicara. El caso es que Luis Alberto de Cuenca y yo leemos la novela y nos parece estupenda. Yo le dije: "Es lo mejor que has escrito, Luis, porque has dado con el tema. Tiene ese estilo así como chulesco, de que es el de Dashiell Hammett en Cosecha Roja, o sea, una cosa muy cortante, con 80 años, chulo. Sí, porque la otra también es chulo, porque el amigo es muy mayor, como El Moro que murió y tal. Pero hay gente que ha muerto, de los amigos de Areta y tal. Pero todo tiene un aire muy bonito: es melancólico, es muy enrevesado, son crímenes muy complicados, van entrando y saliendo, policías corruptos y tal.
Entonces Luis crea una serie de personajes. Y en lugar de hacer caso— esto es la primera vez que lo digo— en lugar de hacer caso a Luis Alberto de Cuenca y a mí, que llevamos escribiendo poesía, libros y tal toda la vida, habla con Luis Enríquez, que está recién casado. Y entonces Luis Enríquez le dice: "Oye, quizá repites algo". "Shh, quieto, que Luis se—" "No toques". Hay un verso de Juan Ramón Jiménez que siempre se cita mal, es: "No le toques ya más al poema, que así es la rosa".
No es "no la toques ya más que así es la rosa", se refiere al poema. "Está en la novela, está bien, no la toques". Bueno, pues no. "Pues quizá se repite un poco, pues podrías—" "Pues esto le das a la IA y te corrige si repites mucho una palabra o tal".
Claro.
Pero la IA qué sabe. Bueno, el caso es que se pone a corregir. Llega la novela, me dice, digo, me ha parecido estupenda, llega a la edición, la editora dice: "Buah, una novela sensacional y tal". Le doy hasta un título para la novela, que no voy a decir porque no sé si la van a usar o no, que yo creo que es muy bueno, pero muy sutil. Es decir, que nos había encantado a Luis Alberto y a mí. Y entonces Luis Enríquez: "Ay, que si la IA, la IA, la IA debe de estar prohibida entre la gente alfabetizada".
Bueno, total, que llega a la editorial, lo pasa por un panóptico de estos, se llama Pangram o no sé cómo, y dice: "Pero esto es todo inteligencia artificial". Y dice: "Pero cómo que todo? Si esto es de Garci y mío, y lo he inventado". ¿Por qué? Porque las correcciones, aunque sean mínimas, te dan la impresión de que toda la novela mete la nariz la puñetera IA. Y entonces dice Luis: "Como es así, entonces yo soy un fraude". "No, tú lo que eres es tonto por hacer caso a quien no debes".
Que es yo, ¿no?
No, no, no, es Enríquez.
Y además—
Tú no le dijiste: "Toca, coge la IA".
No, no, no. Yo le dije que me parecía que tenía una historia, que era un debate que se abría. Y es que ahora—
Pero lo hay, lo hay.
En todo el mundo.
Claro, en nuestro propio— perdóname, solo esto, Alaska. Libertad digital: yo escribo un artículo y me lo meten en la IA, me cambia palabras, y no solo eso. A mí me han contado que penaliza luego a la hora de que los buscadores te lo pongan en primera, o en segunda, o en tercera noticia. Esto sabe el equipo especializado, porque yo lo único que hago es escribir y decirles: "¿Me podéis publicar esto?". Y además, bueno, quiero decir—
Publica lo que quieres.
Efectivamente, sí. Efectivamente. Siempre me dicen que sí, porque suelen ser noticias relativamente interesantes. La IA yo no la utilizo, jamás, de verdad. Y de hecho, el otro día—
No, pero es verdad que muchos medios automáticamente—
Me encontré—
Eso es.
Como los correctores de Windows.
Pero lo utiliza mucha gente, Federico, para ampliar su información. Y además yo conozco gente que paga 10 euros mensuales a ChatGPT porque les dicen: "¿Cuántas veces ha estado Genoveva Casanova en Madrid en las últimas semanas?". Y la IA te lo dice.
¡Qué raro!
Entonces, que es un poco lo que ha hecho, yo entiendo, Luis Herrero.
Eso no lo creo.
Se abre un debate muy—
Que lo sepa.
Que lo sepa.
Sí. Y bueno, y con esto centro un poco ya también el tiro hacia la Crónica Rosa: que Luis Herrero lo ha utilizado como herramienta, como podría— y además lo dice— como podría haber—
Como un corrector.
Como podría haber usado—
Pero vamos.
Pues cuando Allantha le corrige cosas en los libros, que sabemos que Allantha Barilli ha sido editora de—
Pero en las revistas y en los periódicos siempre lo ha habido.
Claro, siempre ha habido—
Una obra de ficción no es una noticia en la que tú dices: "Se cayeron del Empire State Building 12.000 obreros mientras se construía". Y entonces te corrige: "Fueron 8.000".
12.
O 12, sí.
Bueno, eso sí. Pero en una ficción tú no puedes meter la IA porque lo que hará es estropearte la adjetivación y tal.
Yo quiero ver tu libro de motes en la IA. ¿Te imaginas cambiándolo todo? Volviéndose loco.
Bueno, pero si dices que ha habido un abogado, que tengo a Gómez de Liaño y tal, porque dijo que Avalorios, que se ponía Ávalos, que eso no se podía decir porque decía que era de mercadillo, de poco precio, y que eso era querellable.
Yo todavía no he entendido eso.
¿Está cerrado?
Está cerrado por completo.
No ha dado tiempo a meter lo de la séptima.
No, la séptica no. Y tampoco buscar muerte. Mira que me ha gustado, ¿eh?
Y no puede ser Avalorios?
No, no.
Claro, no.
Pero en cambio está Maletávalos, de las maletas de Delfi, hay de todo.
Ya, espero.
Hay muchos, eh, hay muchos. Algunos que ni recuerdo.
Perdóname que te corte, pero—
No, solamente una puntualización: que no sé en qué estado está ahora mismo. Esos programas que pasan, digamos, la obra y detectan que ha habido uso de IA, cuidado luego con los derechos de autor.
Claro, también.
Quiero decir, porque podéis perder los derechos de autor, porque puede parecer— o sea, que esto está todo en transformación y cada día es diferente. O lo que dices tú, determinadas— en las plataformas de música empieza a haber ya que buscan y encuentran, y lo que es así no se pone. Pero a lo mejor tú has buscado un sonido, o han buscado un sonido, que yo no la uso. Y eso ya detecta como uso de IA. Grabaciones de televisión: cuando se usa algo de IA, se especifica.
Sí.
Esta—
De hecho, empiezan a salir ya. En Instagram también te empiezan a—
Sí, pero no en todas. Por ejemplo, en Historia, en YouTube, que yo lo sigo mucho, porque además el señor algoritmo me sirve cosas continuamente y tal, cosas que me interesan y otras que no. Algunos lo anuncian. Por ejemplo, el de los Meconio y yo somos adictos a los que están en el bosque y se echa a llover o a nevar, y tienen que construir una cueva en unas pocas horas y tal para no morir y tal. Nos encanta. Bueno, ahora ya te anuncian IA, entonces ya no tiene gran—
Ya, ya, las telenovelas de IA—
Pero en Francia resulta que se produce un fenómeno curioso, y es que hay un señor que desde Zimbabue o Sudáfrica o no sé dónde, pues con inteligencia artificial escribe una novela. Y entonces la novela empieza, pasa el panóptico este y no lo pasa, pero ha salido ya algún ejemplar. Y antes de retirarlo resulta que se empieza a vender. Y entonces se empieza a vender, a vender, a vender, a vender, que se convierte en el libro más leído.
Dice: "Y entonces ahora qué hacemos?". Entonces lo último que se les ha ocurrido, porque claro, las editoras han visto, dicen: "Encima, no pagamos, encargamos y tal, adiós Corintellado, bienvenido el corazón IA y tal". Bien. Pero, ¿qué pasa? Que entonces quieren cómo lo anuncias. Entonces lo que quieren hacer es: ficción, no ficción, parcialmente con IA o totalmente con IA.
Bueno.
Palabra, ¿eh?
Ya, ya, ya.
¿Por qué? Porque en las editoriales es un chollo, porque vas a lo seguro. Dice: "¿Qué le gusta a la gente?". Le gusta una cosa que parezcan cuatro generaciones de mujeres con dos o tres hijos y menores.
Las telenovelitas.
Metes todo Bárbara Carbal, metes todo Corintellado y te sale estupendo.
Las telenovelitas.
Voy a llevarlo a nuestro terreno, mi corazón.
Vale.
Ahora en televisión se hacen unas recreaciones con IA, que pone que están hechas con IA, obviamente. Pues, por ejemplo, de Belén Esteban toreando a Jules.
Sí, o las voces.
Eso. Entonces, y además haciendo, yo qué sé, o no sé quién con un hacha persiguiendo a otra, o diciendo algo.
Ya. O Federico en la casa de los muertos está con la niña de la curva.
El de la lado que pasa alguien.
Sí, sobre todo la primera.
El coche es buenísimo.
La primera es buenísima.
Pues el límite es ponerlo, ¿no?
La niña de la curva y tal.
Entiendo, que el límite es ponerlo. Bueno, volviendo a Crónica Rosa.
Pero, por ejemplo, imaginemos que yo en Evelarra sé querella, porque yo digo: "Y esta tía se ha meado en el coche". Claro, se puede querella contra ti.
Claro.
Yo no lo soy. Yo no soy—
Eres tu imagen, usan tu imagen.
Porque tengo mi voz, tengo mi imagen, etcétera, etcétera. Y en la segunda, que ya parezca me salen— estoy viendo Telepédago, y entonces me sale sangre de los ojos y tal, bueno, es Halloween. Vale, a mí me da igual. Pero a otra gente no le dará igual.
Claro.
Ya.
Para eso es mejor Froilán Rey, que son muñequitos, ¿verdad? Los habéis seguido.
Sí, pero también te pueden buscar la piel.
Cuidado porque con las caricaturas en pasado, alguna, yo no sé si—
Oye, acuérdate el jueves.
Las caricaturas tienen su—
Acuérdate de Charlie Hebdo.
Claro, claro. Entonces, vamos a ver. Lo dejé en el corazón y ahora—
Eso es.
Bueno, pues le preguntamos a la IA ya. Bueno, en el caso de Belén, cerrar capítulo.
Bueno, y a ver en los—
A nadie verá, porque esto da lugar a muchos capítulos.
Digo, hoy y ahora.
No, no, digo hoy, digo hoy. Digo hoy que va a venir ahora ya Mario y nos quedamos sin tiempo, porque Mario sí hace algo, es hablar, que lo reconoce en el propio libro.
No, no, no. Yo el otro día le hice una entrevista—
Con una pregunta.
De una hora y pico, le hice solamente dos preguntas.
Pero si en el 10 minutos vienen 20.
Porque la segunda no sé ni cuál era.
Y además, no, pues hay una muy interesante que le dices: "A Alaska le han propuesto hacer política, ¿tú harías política?". Y digo: "Mira, Mario Vaquerizo, de presidente del Gobierno, me parecería—".
Yo lo veo más de ministro.
Bueno, ya llegados a este punto.
Sí, vale.
No, no por cerrar capítulo, pero simplemente decir: "Julia Janeiro ha respondido diciendo: '¿Quién es esta señora? ¿Quién es Belén Esteban?'", haciéndose un poco—
No, porque está esperando su nueva fachada.
Eso no.
Su nueva fachada.
No, eso no.
Porque Belén es quien es, igual que tú eres quien eres desde la cuna. Quiero decir que hay cosas que son lo que son y ya está.
Error, error.
Sí.
Y luego, ¿Genoveva coincidió con Mario Vaquerizo en el desafío?
No, otra edición.
Vale, entonces lo decía por dejarlo para entonces, pero entonces lo comentamos ahora.
Bueno, yo voy a decir que ese señor al que le debe el trono a Genoveva, Federico de Dinamarca, es el único que no ha mandado un telegrama a la Casa Real Española por los muertos de Urda. La única Casa Real europea. Rarísimo.
Bueno, pues no lo pone Ola en portada, ni siquiera en un recuadro, y a mí me hubiera encantado que fuese una llamada de atención: "Dos páginas, cinco fotos, Genoveva Casanova vuelve a Madrid".
Pero sí que escogida traición, ¿verdad?
Un año después de marcharse a vivir a México, país al que de alguna manera huye después de conocer además esa resolución judicial que para algunos falló a favor de ella, pero que yo creo que es completamente— que es un golpe a su línea de—
Una cosa horrible.
Efectivamente. Está, bueno, guapa, siempre ha sido guapa. Lo que pasa es que Ola destaca cómo tiene el brazo de torneado, porque se ha dedicado, entiendo, a hacer deporte. Y a mí lo que me ha llamado la atención, te lo contaba antes, es cuánto lleva encima Genoveva Casanova. No voy a contar el abrigo, que entiendo que es un Max Mara, ni las playeras, que son las clásicas estas de 600 euros. Pero el Birkin—
Bueno, 50, yo te las consigo por 60, ¿eh?
Pero dices falsas.
No, no, no, buena.
¿En dónde?
Te lo enseño luego.
Vale, pues un 41.
Pero tú crees que ella por menos de 600 se descalza?
Bueno, no me hables.
No, no, no.
Me refiero a ella.
A Genoveva quería decir yo, si me conoces.
No, tú, tú.
Bueno, pues bolso Birkin.
Como es tan alta, además puede ir descalza, igual que la Infanta Sofía, que ya solo le queda ir descalza, como se han dicho.
Que tiene.
Ya. Y Mario tiene un 41, tiene el mismo pie que yo, me ha entrado una bajona.
No, tiene un 43.
Las botas esas de Bershka que dice que se tuvo que comprar.
Pero claro, es como Viviana, se meten en la talla que sea.
Claro, como las modelos.
Claro. Ellos dicen: "¿Que no hay más talla de este zapato? Dámelo, no pasa absolutamente nada".
No me lo puedo creer.
Tiene un 343-44.
Tendrá unos juanetes.
No, no, no.
No tiene más tiempo.
No, no, no.
Para que su miren.
Normalmente las modelos las tienen feos por eso.
Bueno, bolso Birkin, 18.000 euros. El Rolex Daytona, veintipico mil. La pulsera que lleva, que cuesta 5.000 y pico, que Ignacio Torre— yo le he mandado la foto a nuestro joyero de confianza y digo: "¿Cuánto cuesta este reloj?". Y me dice: "No, ¿cuánto cuesta esta pulsera?", que es una pulsera muy concreta. Bueno, misterioso acompañante, el que va con ella, un señor que aparece en la foto, no sabemos quién es, entiendo que en breve le pondrá alguien nombre. No hay ningún contacto físico, nada.
Una idea de que al que ha querido ser presidente del Madrid, a Riquelme.
Sí. Parece ser que almorzaron y luego ya se fue al dentista, pero reaparece Genoveva en nuestras vidas, esa es la pregunta.
Claro, pero él ya no vive ya en el piso donde fue la noche.
Claro, ese piso lo habrán pasado luminoso.
No, ese lo habrán pasado de todo. Ese piso lo pagaba Cayetano. Entonces ella se va cuando empieza a grabar, cuando sale todo, se va a otro piso a vivir cerca de—
De donde se grababa.
De donde se grababa el desafío. Luego ya no sé dónde vivía, pero ella desde luego no vivía en ese piso. Y después ya se va a México con su padre y no.
Bueno, y luego lo de Rania, portada de Ola, no en el—
Pues esto sí ir a lo seguro, ¿eh?
No en el Museo del Prado.
Sí, pero raro.
Es muy raro. A mí lo de— a mí que— porque aquí siempre lo hemos hablado, de no decir las razones médicas ni lo que te pasa.
A ver, pero ¿por qué hacen filtros? O sea, si ella es tan guapa, natural, ¿por qué tienen—
Que te saque todo el tratamiento que está llevando y lo que le pasa.
Lo que le pinchan.
Y todo, y lo que le—
El producto que le pincha el doctor Baselga.
Si tiene la cara así, una arruguita de algo, le sentaría muy bien.
Porque puede ser que al publicar todo el tratamiento, la Casa Real Jordana esté dando permiso a esas fotos y a esa información, y digan: "Oye, ponérmela ese filtro", o "queremos que se retoque".
No, yo creo que lo hacen casi de tirón, o sea— bueno, y luego la hija que se va a querellar contra España, o sea, qué caos.
Bueno, es que tener a Rania—
Que se quiere querer esa madre y—
Es durito.
Sí, que—
Sí, es verdad.
A ver, Rania ha hecho un paseillo de modelos. Cuenta Ola que tiene un dolor lumbar desde hace mucho tiempo y que ha venido a la Ruber a tratarse con el doctor Baselga.
Eso es algo serio.
Nos cuentan hasta lo que se ha inyectado, el producto concreto. Bueno, lo vemos en Ola, que nos hemos quedado todos alucinados.
Bueno, este año sí.
Las ondas de choque que se ha hecho.
Hay una sección como de control de daños, ¿no? O sea, que hay algo más y han preferido publicar fuera de Jordania o de Israel, donde hay libertad de prensa. En España, que es un país amigo y tal, se publica, se dan detalles que aparentemente calman la cosa, aunque a lo mejor no es toda la verdad.
Pero con el permiso de la Casa Jordana, con el Real Jordana.
Claro, claro.
Por eso digo lo de las fotos y el filtro.
Claro, claro.
Control de daños jordano.
A ver, a Israel no va a ir a tratarse, a pesar de que hay médicos de primera línea, porque no puede precisamente ver.
Porque no lo puede ir a Estados Unidos.
Claro, eso es.
No, pero es verdad que— pero España en eso es ideal. O sea, es que tienes los mejores cirujanos del mundo y un tratamiento amable, como siempre han tenido. Pero destacan mucho que es una visita privada, Federico, todo el rato que ha estado en un hotel. Entiendo que es el Ritz, entiendo, un hotel céntrico.
Tendría que estar en Zarzuela, tendría que tener un protocolo de cena.
Y luego va al barril.
Con decoraciones.
Va a un barril a comer, que es un restaurante en el que nos pueden encontrar a todos.
Sí, sí, sí.
Sí, sí, sí.
Los mariscos, y tienen unas gambas blancas de Huelva y un jamón.
Todo está bueno.
Sí, y están en—
Y el pan de cristal con tomate, que es que lo bordan.
Sí, y están en FACE, que es la— que están con los celíacos desde el primer momento, son uno de los restaurantes que mejor tratan a los celíacos.
Hay dos que están al lado del Wizin ahora—
Estuvo en el de las letras ella.
Ah, que es otro.
En los turrones Vicens, comprando, parece ser, una maleta de turrones. Es decir, es un seguimiento exhaustivo de agencia.
Hombre, claro, es que ya la Navidad llega—
En el zoo, con su nieta y con su hija, además vestida con— como se— vamos, que llamaba la atención. Y luego—
Y ella es guapísima.
De compras, en Serrano, Corte Inglés de Serrano. Es decir, es un seguimiento exhaustivo. Y ahora lo que acabas de decir tú es verdad, me ha encendido la campana.
Yo creo que esto es una información calculada.
Es algo como cuando pillaron a Kate comprando qué era, pasta de aceituna o yo qué sé, ¿no? ¿Os acordáis del mercadillo aquel?
Sí, sí, que no.
Que no era Kate además.
Que no era Kate.
Que está por lo menos diseñada.
Pero era una manera de decir: "Bueno, vamos a publicar algo para que parezca que hemos contado, pero no hemos contado lo que nos preocupa más", o que aunque no sea objetivamente malo, puede preocupar. Que en el caso de historias, si es algo que tiene que ver con la columna y tal, son cosas muy delicadas.
Sí, en fin.
Y además, tal y como está Oriente Medio, mejor controlar la información, que me parece razonable.
Pero perdón, pregunto: estos datos, si no se publicaran, digamos, con—
Permiso.
Con el permiso o con el conocimiento de la persona, ¿se puede hacer?
No, por eso siempre lo hemos dicho aquí.
Por eso digo que es un control de daños jordano. O sea, porque si no te dan permiso, no pueden hablar de tu salud.
Claro.
Y si hablan de tu salud, ¿por qué has dado permiso? Para que cuentes eso. O sea, no todo, eso.
Eso.
Porque claro, cuentan la enfermedad, pero un dato tan simple donde ha dormido, no lo dicen.
Eso es.
Bueno, eso es un— porque puede ser el Four Seasons, el Palace o el Ritz.
Claro, tiene pinta de mal, ¿verdad? O sea—
No diríamos que sí.
Sí, vamos.
Te voy a decir que el otro día, como estamos con el Golfo de la Mareta y tal, han sacado ahora en YouTube unas grabaciones nuevas de la Guerra de los Seis Días, que es cuando Hussein de Jordania es jovencísimo, guapísimo, de joven, guapísimo. Y él no quería entrar en la guerra con Israel. Y Nasser, que era un gigante, está empeñado en entrar, y el sirio también. Y al final los tres atacan a Israel. Resultado: en seis días destruyó el ejército egipcio, los jordanos son los que más resistieron, dos días, y en tres días los altos de Golán y adiós Siria.
O sea, parece imposible, pero sucedió exactamente así. Y ves al joven que no quería de ninguna manera que Hussein entrara en guerra, porque— y eso que son los que mejor se portaron, a diferencia de Egipto, los soldados de Jordania— no quería entrar en guerra con Israel, porque los conocen, porque son vecinos. Y además porque pierden Jerusalén, que es exactamente lo que pasó. No entres en guerra porque no sabes lo que puedes ganar o perder.
Lo perdieron todo. Y desde entonces están las, digamos, las fronteras más o menos hasta ahora. Perdieron el Sinaí y tal. Pero ver a Hussein, pequeñito, guapo, tratar de convencer a Nasser, que es un tío de dos metros, un gigante, un imbécil, pero poseído, el panarabismo, no sé cuántas, y el otro, el pequeño, que yo conozco a los judíos, no tenía ni tres millones de habitantes Israel, dice: "No vayamos a la guerra, que ya perdimos la anterior".
Pues van a la guerra y el único que aguanta y en cuanto puede hacer la paz es Hussein, que luego viajó mucho a España y es el que le regala a Juan Carlos la Mareta, que luego han usado los presidentes de gobierno, sobre todo en la—
Sí, eso es, eso es. Bueno, pues vamos a hacer una parada, vamos a recomendar Vago Relax, y a la vuelta ya el cardadismo ilustrado para todos los que saben cardarse, que es una ciencia complicada que solo dos personas que conozcamos saben hacer. Pero antes, Adolfo Albistur, ¿cómo funciona Vago Relax? Buenos días.
Buenos días. Si cuando te vas a la cama tu problema es que te cuesta dormir, te despiertas bastantes veces, y esto ocurre bastante a menudo, el problema es que vas a afectar a tu salud, vas a tener una mala salud, con lo cual tenemos que solucionarlo. Y la solución no está en tomar pastillas, la solución no está en tomar melatonina, la solución está en que nuestro cuerpo, de manera natural, entre en el sueño y sea un sueño reparador. Para eso nos vamos a ayudar con Vago Relax, que es un dispositivo más pequeño que un móvil, tiene dos pincitas, que se colocan en los lóbulos de las orejas y va a estimular nuestro nervio vago, que es fundamental para descansar, para el equilibrio y para el sueño.
Así que les recomiendo que tengamos Vago Relax para dormir bien: 900 73 01 01. Repito, 900 73 01 01. Vago Relax, tu salud te lo agradecerá.
Es la Mañana de Federico, es radio.
A ver, a ver.
Sigue, sigue, Sputnik. Federico, es que sabes qué pasa? Que hay un momento en el libro de Mario en el que menciona uno de este grupo, yo creo que todos hemos crecido con él, pero dice algo muy evidente. Si le preguntas a la gente por la calle quiénes son Sigue Sigue Sputnik.
Nadie.
Nadie en este momento.
Ni Agari.
Ni Agari, ni el Yanis en Rusia.
No te sabrían responder.
No, y además lo más fuerte es cuando te lo dicen, tú dices: "Ay, como los Sigue Sigue Sputnik", cuando te colocan un collarín después de caerme y entonces la enfermera que tenía al lado no sabía qué decir. Que yo estaba casi muriéndome y entonces cuando tuve el accidente dije: "Ay, qué guay, como el casco de Rubí que llevaba Tony James de las Sigue Sigue Sputnik". La señora me miró así.
Le ha afectado mucho la caída a Mario Vaquerizo.
No está bien, porque es que me dio por comer y por hablar de las Sigue Sigue Sputnik en Cáceres.
Así está él de nuevo.
No, de hecho, Alaska, buenos días a todos.
Buenos días.
Antes de nada, gracias por recibirme una vez más en casa.
Por favor, estás en casa.
Y me acuerdo que.
Que te hubo que decir para.
Que me tuviste que decir para a los dos días.
Yo tenía que bajar a la cafetería todo el rato a comprar palmeras de chocolate.
Además.
¿Cómo se llamaba el sándwich? El de trauma.
El de trauma, de traumatología, del Ramón y Cajal.
Que era carne con no sé qué, con no sé cuánto.
Oh.
Vamos a parar, ¿eh?
No, no. Y entonces hubo un momento en el que ya me dijo el viento: "No vas a comer más", y mi madre: "Que siga comiendo el niño". Y entonces, y después me acuerdo, y me acuerdo que Marta Vaquerizo, mi hermana, me cuidó los primeros días en Cáceres y entonces también me dio por comer mucho. Y entonces Uga Rey, que nos escucha.
Sí, sí.
Nos escucha, que es muy fan, Uga Rey desde aquí.
Estupendo.
Dijo: "Joder, pues sí que le ha afectado lo de los tíos a tu hermano".
Bueno, vamos a poner en antecedentes.
Eso es, antecedentes.
El libro sale hoy.
Hoy ha salido, creo, sí.
Hoy. Y a partir de ahora ya se puede comprar. Que es lo que hay que hacer. Los libros hay que leerlos. Y este es especialmente. ¿Por qué le gusta a Isabel? Porque es de médicos, porque es real, porque es la vida de una persona, además de famosa, que conocemos, que conocemos, y porque lleva una historia tremenda. Quiero decir, que es un accidente de lo que antiguamente llamaban mortal.
Pues sí, desde luego.
Y es cómo se sobrevive, no ya la vida como tal, sino lo que es responder cuando tienes el cuerpo hecho polvo, porque el cuerpo tiene su propia memoria. Y cada trozo medio roto te va pasando una factura. Y cómo te vas poniendo, digamos, en condiciones. Pero sobre todo a mí lo que me ha adelantado es esos primeros momentos en que tú no sabes si te vas a morir o qué, y aparece Marta con tus enseres.
Ah, sí, no, desde luego, no. Y es muy fuerte. De todas formas, todo esto ha sido muy fuerte. Esto ha sido muy terapéutico escribir este libro. Un libro que yo no tenía pensado ni escribir. Esto es gracias a Olga Deva, mi editora, que me dijo: "¿Por qué no hablas de tu caída? Porque te ha pasado una cosa muy fuerte". Y yo decía.
Una catarsis.
Sí, un poquito así. No, me he dado cuenta que podía estar muerto. Y me he dado cuenta que no me quiero morir, que quiero ser anciano. Que quiero ser anciano, pero no por aferrarme a la vida, sino porque es que la vida es muy bonita. Y sobre todo me he dado cuenta que las cosas de palacio van despacio, que estamos en el paroxismo diario que elegimos nosotros mismos, y que dejamos de vivirlo como un privilegio. Y dejamos de disfrutar de cosas bonitas como es la cotidianidad, o el no hacer nada, o el decir que no a un trabajo, ¿sabes? Entonces, sí es cierto que me he dado cuenta que estuve muy jodido.
Lo que pasa es que yo no sé que esa especie de marciana que soy yo, que le saco siempre lo positivo.
Pero eso ha tenido un proceso. Quiero decir, que ha habido, primero es el soponcio, y luego ese proceso de decir: "Bueno, vamos a vivir y a ver cómo vivimos". Porque todo parte de los desperfectos.
No, es que y los desperfectos siguen estando ahí. Es decir, la vista.
Nadie lo diría viéndolo.
No, pues ya, porque una disimula muy bien. Pero no, porque tampoco me gusta mostrar el lado tal, y que después, a ver, vamos a ver que somos unos privilegiados de que estoy vivo. Y lo mejor de todo, que puedo seguir andando.
Y perdóname, lo que dice Fede, yo creo que desde muy al principio, quitando aquella noche que te dijeron: "Quizá no vayas a volver a ver y que nos derrumbamos", a partir de ahí, oye.
Que estuvimos muy felices.
Que estábamos bien, y estábamos en el hospital.
Sí, vivos.
Yo estaba feliz en el hospital.
Yo creo que mañana ya te dan el alta.
No.
Decíamos: "No, está bien todavía, estábamos bien".
De hecho, no quería salir del hospital.
Sí que hemos cuidado.
No, no, no, no, yo estaba muy a gusto. Estaba cuidado. Estaba, de verdad, estaba bien atendido. Estaba seguro.
Estábamos juntos.
Y estábamos juntos.
Y sus padres.
Muy bien, jefe.
Y la familia.
Y la mejor eso.
Y siempre me he dado cuenta de otra cosa también. Este libro, la verdad, es que yo lo baso todo muchas veces en la apariencia del cardado, que el cardado te hace que estar más guapo, pero en el fondo no deja de ser un libro con una filosofía, vamos, que hay un fundamento ahí.
Es muy profundo.
No quiero estar solo tampoco en esta vida.
Es muy profundo. Yo se lo decía a Federico, ¿verdad? Debajo de esa, no sé, esa intención de frivolidad que tú quieres proporcionar, hay un relato durísimo de cómo lo manejan tus padres.
Claro, Alaska.
De cómo lo maneja Marta, de cómo está Marta a tu lado. Además, Marta en un momento, fíjate que yo me sé prácticamente vuestras vidas, todo lo que pasa con Ángel Marta cuando fallece tu hermano, cómo ella es la persona que tiene que, pues eso, coger esa bolsa de enseres. Tus padres.
Como diciendo: "¿Qué ha pasado otra vez?".
Claro.
Quiero dormir aquí, quiero dormir en el hospital. Y luego esta señora que nos mantenía informados al minuto, y que quizá por eso nosotros no estábamos tan preocupados, pero que Alaska la procesión iba para dentro.
Bueno, Alaska no era neufemismos, nos contaba cómo estaba de mal.
La verdad.
Porque además solo cuando te cuenta lo que está de mal te vas creyendo que está mejor.
Ya, claro.
Porque eso es un error que se comete siempre.
Está muy bien, está muy bien.
Está muy bien, sí, claro.
No, no, está bien, bien.
No, no, no, no.
No, está bien.
Uno puede estar bien.
Claro.
Decía: "No, está fatal, pero", y había algún pero. Ahora, lo que más me ha gustado es eso de: "No nos queríamos ir, estábamos".
No, no, yo que estaba muy bien.
Nos estaban cuidando.
De hecho, la pareja se refuerza, tú mismo lo dices.
Un poquito reseteado, sí, porque me di cuenta que es total mi mujer.
O sea.
Fíjate, por eso hay que sacarle el lado positivo a todo lo malo. Es que la caída tampoco estuvo tan mal. Me di cuenta, no, no, la verdad es que ha hecho un lío.
No, que ya que ocurrió.
Que ya que ocurrió y que al fin y al cabo estamos aquí. Yo, qué guay. No, es que, no sé, parece muchas veces que lo dices como por decirlo y demás. Y después, ay, es que soy muy raro yo, de verdad, en serio. Es que no me gusta quedarme en el drama. El drama existe, claro que sí, pero en ti está en hacerlo más grande o no. Están las adversidades. Y ante las adversidades yo creo que con sentido del humor, con risa, riéndote de ti mismo, y por tanto de los demás también, pues entonces, a ver, yo entiendo, yo lo digo también en el libro, entiendo, cuando la gente se cae, te produce risa.
A mí me parece, yo cuando vi a Juan Gabriel, dando pasitos para atrás, pero ahí.
Claro, claro.
Pero no me alegro de la risa, no me alegro de la caída. Digo: "Ay, pobre, que no le pase nada al pobre". Había hijos de puta, con perdón, ojalá se hubiera matado, no sé qué, no sé cuánto. Mira, usted es una hija de puta internacional, con perdón, ¿eh? Porque además yo me puedes caer mal, pero no me alegro de tu desgracia. Por eso también en el cardadismo hay una nueva filosofía también que es, bueno, quiero rescatar un refrán que es: "No hay mejor desprecio que no hacer aprecio". La ignorancia absoluta. Es decir, a mí lo que no me interesa.
Pero el concepto de cardado, exactamente qué es?
Pues no lo sé, un peinado.
Sí.
No, el cardado me salvó la vida. Y entonces me salva la vida en el día a día. Es decir, la vida actual hay cosas que no me gustan. Entonces, ante eso, ¿qué hago? En vez de quejarme y manifestarme, y poner pancartitas, pues me pongo un cardado. El cardado es mi mejor pancarta, que es mi mundo en el que estoy aquí, que me protege junto con la ayuda de una maltratada últimamente, que es la laca, por la capa de ozono, que no la deja.
Sabes que además ya la capa de ozono ha dejado de destruirse.
Ah, ¿sí?
Está perfectamente.
Está perfecta porque el famoso agujero ya no la deja.
Yo lo vengo para que veas cómo está.
No será por mí, porque yo creo que la capa de ozono fue la que me empujó a mí del giratubo en Cáceres.
La capa de ozono que lo han ocultado, es como el oso polar que se está deshelando. Ese oso ha trabajado ya en tantos telediarios, es como la niña de Rajoy, que había trabajado en siete campañas electorales, y no era niña, era ya abuela. Bueno, pues en la capa de ozono antes era: "Uy, el agujero, nos vamos a quedar vivos y tal".
Y ahora ya ha desaparecido.
Nada, no, se ha cerrado el agujero, como ha pasado otras veces.
Otras veces.
Se ha cerrado. O sea, que ponte toda la laca que quieras.
Yo me la pongo, laca Nelly, con laca Nelly y un buen cardado, el éxito asegurado.
Esas frases como cepilla tu vida en el libro, esa es una de las frases. Y luego dices: "Nunca te fíes de nadie que vaya mal peinado". Yo me ha dado algo.
Es que yo no me fío de la gente que no cree en el dinero.
Todos estamos aquí.
No creo que la gente no crea en, pero todos nos preocupamos por nuestro aspecto externo.
Claro que sí.
Y a todos nos gusta vernos guapos.
Sabes una frase que dijo Kiko Rivas cuando empezamos a escribir en Disco Express.
Oh, qué bueno.
Cuando empezábamos. Pues un día llega Luis Fernández y le dice Kiko Rivas: "Mira, tienes que poner un cintillo que diga nuestro cambio, nuestra idea es: 'Cambia el mundo, mejora tu porte'". Y es.
Qué bueno, Kiko.
Era un genio, Kiko Rivas lo era. Luego era un genio discontinuo.
Qué bueno.
Pero era bueno.
Yo estoy leyendo su primera novela que jamás publicó.
La de la canción.
La canción.
Qué buen título.
Buen título la canción. No recuerdo el título ahora, pero lo estoy leyendo.
El tiempo es el tiempo de una canción.
El tiempo.
O el tiempo que dura una canción.
El tiempo que dura una canción. Es un título maravilloso y refleja toda la etapa de él con la psicodelia, en Sevilla, que era el centro neurálgico de la psicodelia con los SMAS.
Tenía 16 años con Juan Manuel.
Que le mandaron a un internado los padres, estaba enamorado de una primita suya, que era un poco.
No me extraña.
Tazquindala.
Era muy así.
No, Tazquindala no.
Casiabana.
Casiabana, o sí, no.
Has contado Tazcandila.
Sí, bueno.
Cigerilla.
Cigerilla.
Tazcandilona.
Tazcandilona.
Sí, sí.
Antes decían frescotona, ¿no?
Frescotona, sí. O quedona.
También, también.
El Mario que no conocemos, el del mal genio. Yo no sabía que Mario tenía un mal genio.
Sí, tengo muy mal genio. Y de verdad, y lo hago, y pido perdón siempre, digo: "Pido perdón por las formas", porque pierdo mucho las formas. Lo que pasa es que también me he dado cuenta de una cosa. Te lo dicen, pero los demás que te dicen "cambia", ellos no cambian tu forma de ser. Entonces estoy yo un poquito de decir: "Yo cambio, pero también cambia tú".
¿Sabes lo que te quiero decir?
Pero nadie se queja.
No, no, no.
Al final soy yo.
Claro, pero se queja por lo de Ramsés, lo del aire acondicionado, las cervezas. Él lo sigue haciendo.
Sí, sí, lo sigo haciendo, pero claro.
Me vas a perdonar, tengo que irme a Ana Rosa.
Ah, qué bueno.
Ay, otra grande, claro.
Me vuelvo.
Estás súper en forma, claro que sí.
Vamos, he pasado por clínicas CRES.
Soy, es con mis sobrinos.
Sí, sí, sí, sí, sí. Además.
Y hacemos una mención, además.
Hoy no tocaba, pero bueno, siempre podemos.
Siempre es bueno, venga.
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Fijos, pero de oro también.
No, te los ponen como.
Ah, es más.
Y además, a demanda. Ellos ponen 28 de media, pero que tú quieres 36 porque te quiere ver allí como un piano.
Qué bueno.
Allí que te vas a ver.
¡Qué bien!
900, 900, 959. Tenemos que hacer una pausa brevísima. No os vais, ¿verdad?
Qué va.
Venga, chicos.
Yo estoy aquí como en casa, en ningún lado.
Pero os vais a ir de viaje próximamente.
Sí.
Sí, qué bien. Oye, pues mira, imagínate que vamos a Viajes el Corte, no, vamos al Corte Inglés sin necesidad de pasar por la sección de viajes.
Buenos días, Federico. ¿Por qué vamos a esperar a tener ese móvil que tanto nos gusta o una lavadora que necesitamos? ¿Por qué esperar si ya se puede adelantar el Black Friday con los precios del Corte Inglés? Por ejemplo, llévate ya el smartphone Xiaomi Redmi Note 17 Pro Max por 449,90 euros, o una lavadora Bosch de 10 kilos de capacidad por 479. También un aspirador de escoba Dyson V15 Detect a 559 euros, o un televisor Samsung Neo QLED Mini LED de 65 pulgadas por 599 euros.
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Es la mañana, es radio.
11:31. Seguimos aquí con Mario Baquerizo, por supuesto con Alaska, con Dani Carande. Nos quedan cinco minutos de Crónica Rosa, pero déjenme recomendarles el Hyatt Regency, el otro día estuvimos, ¿verdad?
Sí.
Toda esta plantilla estuvimos allí, en ese hotel, en el Paseo de la Castellana 57 en Madrid. Y es que ahora ya están con las comidas de empresa para las mañanas.
Uy, mira, Alaska y yo nos perdimos por las cocinas.
Sí.
Sí, sí, sí.
Qué maravilla.
Sí, sí.
Bueno, pues en esas cocinas hacen comidas de empresa, y lo que quiero es que nosotros, si lo tenemos que celebrar, pues nos vayamos ahí, que está en pleno centro.
Qué bien.
Y además, que vienen ustedes de fuera, tienen a Chamartín un paso y Atocha otro.
Sí, sí.
Es que nosotros venimos a montar en tren, que esa es otra, por si quieren venir ustedes en ese medio de transporte.
Y si va a haber también.
Eso es. Ahora vamos a hablar de estrenos con Andrés Arconada, que venía de Palencia y se ha tenido que quedar varado en la estación porque su tren llegaba.
Ay, por favor.
Con una hora de retraso. En fin, bueno, estamos hablando de este cardadismo ilustrado, el libro de Mario Baquerizo, en el que con un punto de inicio que es ese accidente trágico que sufre en Cáceres durante un concierto, subido al giratubo, y ese punto final, que es el momento en el que ya de alguna manera cierras capítulo, empiezas a.
Vuelvo. A un año después del accidente, vuelvo a mi sitio.
¿Pero volvéis a cantar los dos, además?
Yo no estuve el día del accidente.
El día del accidente no, pero sí.
Al año siguiente sí.
Al año siguiente sí, volvimos. Y quise hacerlo, la gente me decía: "¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo haces?". Y digo: "Porque si cojo, el miedo paraliza". Entonces yo el giratubo, yo no tenía que tener miedo al giratubo, tenía que tener miedo a mí mismo. Porque yo me caí por estar loco en ese momento, por estar obsesionado por el trabajo, por asistir a un desencuentro y un desengaño laboral, y al estar como muy despechado, porque en ese momento yo me sentía infravalorado y me habían hecho una injusticia, habían jugado con mi pan de mi trabajo, por lo que consideraban que era yo. Y me da mucha rabia.
Entonces dije: "Por mis huevos que salga otra vez". Y eso me hizo reafirmarme y autoeducarme en algunas cosas que no quiero volver a repetir, de cosas de mi persona que no me gustan. Pero bueno, al final acabamos repitiendo la misma piedra. Eso que decía Julio César.
Repitiendo, no cayéndote.
Bueno, sin tropezar en este caso.
Sí, ya tropecé mucho.
Es verdad que aquí hablamos mucho de los estereotipos, cada uno tenemos uno puesto. A mí me llama mucho la atención una frase que tú comentas cuando no sé por qué preguntan a Alaska o a Marta ha tomado drogas, ¿no? Cuando llegas a la camilla y tú piensas.
Así me ven.
Así me ven.
Claro, es como cuando te compran, viene algún amigo tuyo y te regala una camiseta horrorosa, y mi hermano Ángel, que paz descanse, me decía: "Así te ven".
Claro, eso es lo que dice: "Lo he comprado pensando en ti".
Lo he comprado pensando en ti. Y es la camisa más horrorosa que te han comprado, como de obras, de chueca, de maricona antigua de los 90. Y digo: "Así te ven".
Y marihuana, ¿os acordáis?
Hoy marihuana.
Sigue abierta.
Sigue abierta.
Fuimos a la Feria del Rastro.
El Tirso de Molina.
El Tirso de Molina.
Sí, claro.
¿Dónde te vi a ti un día haciendo deporte con tu marido?
Bueno, haciendo deporte.
Pues no.
Caminando.
No, veníais de correr.
De caminar, Mario.
De caminar, igual guapísimos los dos.
Con un corredor detrás de 138 ya. A estas alturas, a estas alturas de la película.
No, pues eso, yo creo que.
Sí. Sabes que ahora el disfraz de Mario Baquerizo ha sido uno de los que más se ha puesto la gente este carnaval, esto que ha venido ahora, Halloween.
Halloween.
Y que, no sé si tú lo sabes, eres un fenómeno, le digo a Alaska, eres un fenómeno posadolescente.
Sí, estoy.
De 20 años. Me lo decía Rosana: "¿A qué hora viene Mario? Por si saco a la niña del colegio". Yo se lo dije ayer a mi hija.
Ay, que lo hubiera sacado.
"Viene Mario, no sé si te quieres venir, no, porque es muy formal y quería estar en las clases". ¿Qué te parece estar enamorando a generaciones de jóvenes?
Me encanta, porque sabes por qué? Ten en cuenta, mira, esto es un ejercicio también como de autorreafirmación.
Sí.
Es decir, yo de pequeño quería ser John Travolta, y ya soy John Travolta, soy Mario Baquerizo. Es decir, yo de pequeño llevaba en la carpeta las fotos de John Travolta, las fotos de La Toroja, y ahora me llevan los adolescentes ahí, sin haberlo pretendido.
Es genial.
Simplemente haciendo lo que me ha parecido en cada momento, lo que me hacía sentirme bien a mí, más allá de los cuestionamientos, no cuestionamientos y demás. Tú ten en cuenta que yo soy un niño muy raro, y sigo siendo un niño que tengo esa parte de niño que no me quiero esto, y soy gamberro, y a que sea mi intenso, tal y cual. Dicho todo esto, yo es que yo con cuatro años y medio quería ser John Travolta. Y yo pensaba, cuando iba por Vic Alvaro, que lo cuento en el libro, que yo tenía una cámara que me seguía y yo estaba haciendo una película. Y después acabé haciendo el reality, fíjate qué tontería, pero sin haber pretendido hacer. Entonces.
Y nunca iba al psicólogo, ¿eh?
Todo esto, no, todo esto.
Igual.
Sí, un psicólogo. Todo esto, todo esto, todo esto me ha salido cuando me pongo a hablar conmigo solo, porque yo hablo conmigo mismo también, hablo mucho. No, pero con el libro, por eso agradezco mucho a Olga, la editora, porque me ha ayudado mucho este libro, aparentemente más allá de la frivolidad que dices tú, porque también tengo esa parte frívola que la quiero seguir manteniendo.
Por supuesto.
Pero yo creo que la frivolidad bien entendida te salva la vida. Entonces, a partir del cardado y esa cosa que hay cosas muy profundas, soy muy profundo, en el fondo soy muy poliédrico.
Es que esta Crónica Rosa es muy profunda en muchos momentos.
No, no, es que claro, es que es.
Y muy divertida.
Y muy divertida.
Y entonces tú estás haciendo eso.
Y reflexionas de cosas que a lo mejor no, por eso hay que hablar constantemente.
Eso es.
Porque ante preguntas de los demás, te acabas descubriendo tú de cosas que no sabías.
No sé si Dani quiere formular una.
No, si ya le he dicho todo.
Ya le ha dicho todo.
Oye, qué bonito en el 10 minutos.
Es que Alaska se tiene que ir, pero qué porcentaje de tu éxito se lo debes a esta mujer que tenemos aquí como tesoro nacional.
Yo creo que no.
Yo creo que sí. Yo creo que, cariño a todos, yo creo que el estar rodeado de gente te aporta mucho.
Sí.
Y tú me has aportado muchas cosas y me sigues aportando.
Sí, pero como te puede aportar Nacho, hay que decir.
Bueno, ya, pero tú me aportas más cosas que no son las más bonitas.
Pero no es una labor, digamos, es porque vives en un mundo en el que tienes una serie de personas que te gusta lo que hacen previamente, que somos tus amigos y soy tu mujer, pero.
O sea, tú, por ejemplo, tú no consideras que yo no te he aportado nada?
Sí.
Pues entonces tú también me has aportado a mí.
Sí, pero no es en el sentido de si yo no, obviamente si no estás con una persona en concreto, la vida cambia y todo cambia. Pero como tú bien dices, tú ya de pequeño.
Ah, la esencia está.
La esencia estaba cuando.
Claro, pero.
Perdona, y cuando yo te conocí, que eras el promocionero de una casa de discos y un periodista que se buscaba la vida y tal, Nacho siempre decía: "Mira, lo ha bajado, parecemos nosotros los criados y él la estrella". Claro, es que hay una cosa que es de uno.
Sí, de Ignacio de Mendoza.
Sí, de Ignacio de Mendoza.
Pero tú mismo lo dices en la entrevista de 10 minutos cuando te pregunto: "¿Se entiende Mario Baquerizo sin Alaska y se entiende Alaska sin Mario Baquerizo?". Y tú dices: "Estamos totalmente separados, somos individuales".
Sí, eso sí, por supuesto, ya. Pero ya lo que está diciendo es aportar, que si ha aportado algo, por supuesto que lo ha aportado.
Pero también reconoces que ha habido cosas en las cuales no le has hecho caso.
Ah, no, por supuesto, y lo sigo sin hacer caso.
Claro, claro.
Claro, constantemente.
A mí me encanta esa palabra de ucronía, ¿verdad? La ucronía es si hubieras tomado otra decisión en un momento. A mí me encanta pensar en eso. Si tú y yo no hubiéramos estudiado periodismo, hubiéramos estudiado medicina.
Claro.
Pues si no hubieras conocido a Alaska.
A ver, seguiría siendo la misma persona, pero no sería la misma persona. Eso es como la película "Una mujer bajo el paraguas", de Ángela Molina, Antonio Banderas y no sé quién era el otro protagonista. Entonces, como una señora un día va a coger el taxi y le abre la puerta a Imanol Arias o le abre la puerta a Antonio Banderas, la vida hubiera sido diferente.
Claro.
Pero cada uno hubiera aportado una cosa. Ella seguía siendo la misma mujer, pero la persona que tenía al lado hace que fuera diferente o su vida fuera diferente, no la esencia. Entonces, esa película es muy buena, era Imanol Arias, Antonio Banderas y Ángela Molina. Ángela Molina Soberbia era una mujer bajo el paraguas. Ella está desesperada como Marta Sánchez, pero con paraguas. Y entonces viene uno y le abre el taxi, y uno es Imanol Arias. Y la vida con él es una vida de pijos con Maurici Fresno.
Maurici Fresno.
¿Maurici?
Maurici Fresno. Y la otra le abre la puerta a Antonio Banderas y es como un hippie. Entonces, claro, ella es la misma, pero su vida era diferente. Y eso es lo que se llama lo de aportar. Muy buena pregunta, Isabel. Oye, qué reflexión.
Estudiamos muy bien.
No, no, no. Oye, y las menciones perfectas.
Pues me quedan.
Sí, no, no, pero es que, cariño, eres experta. Es que yo no. Se ve esto por televisión.
Sí.
Entonces te das cuenta de lo bien que lo haces.
Sí, es que ahora de CivisLend.
CivisLend me encanta.
Tienes 250 euros en el bolsillo, la necesidad.
Sí, me gusta.
A ti te gusta invertir en inmobiliaria y Alaska también.
Sí, ahora parece que es un pecado decirlo, pero no.
Pero no. Pero existe una posibilidad de hacerlo desde 250 euros nada más, porque vamos a invertir en un proyecto inmobiliario, no vamos a comprar nada, pero sí vamos a ayudar a que se compre o que se construya.
Claro.
O que se arregle y se rehabilite una construcción. Y ellos nos van a dar unos beneficios de entre el 10 y el 13% en un plazo de 18 meses. civislend.es.
Pues civislend.es.
Lo mismo he dicho hasta mal la web, es .com, pero entren en civislend.
Con V.
Con V y lo van a encontrar ustedes. Bueno, cardadismo ilustrado, el cardadismo.
Muchas gracias.
Editorial Harper Collins, hoy lo.
Como John Collins.
Hoy lo pueden comprar, de verdad que a mí me ha divertido muchísimo.
Se trata, de hecho, de entretener.
Eso es. He conocido a un Mario todavía mejor del que ya conocía.
Gracias.
Y sobre todo, además, teniendo aquí a esta señora, la del Grammy, la señora Grammy.
La señora Grammy, la señora Grammy.
Ha prometido, bueno, lo ha prometido y no lo va a cumplir, y lo entiendo. El día que vuelva a la tertulia, porque va a estar un par de semanas sin venir, se va a poner el traje que se ponga para los Grammy.
Muy bien.
Para el Grammy.
Ay, nos tiene que avisar para que no vayamos así.
Claro, para que no se ponga.
Ponernos el esmoquin.
Pues te queda muy bien el escote, Isabel.
Ay, gracias.
Claro. Uy, el otro día se amplió la foto que me enseñó.
Uy, y te cambió.
Y te cambió.
Sí.
Te hizo cambiar un poco.
No, es de broma.
Gracias a Mario.
A vosotros también me lo paso aquí.
Y Dani, cuando quieras.
Oye, ¿cuándo hay una salida al exterior?
Pues es que como estamos en proceso electoral.
Claro.
Estamos con el dinero metido en la cartera.
Que pasen ya las elecciones ya, coño. Venga.
Sí, que no queda nada.
Ya queda poquito a poco.
Dimitiendo, dimitiendo, se llega poquito a poco a la fuente. Así que buen viaje.
A ver.
Gracias.
Buen viaje.
Y vamos a la vuelta. Lo vais a petar, y esta señora Grammy lo va a petar ahí.
Es la señora Alaska Grammy.
Alaska Grammy. Grammy es mí. Esto es muy Carlos Perejín.
Sí, la Carlita.
Oye, felicidades a Carlos, que es su santo.
Sí, a sus santos. Carlos, su santo.
A San Carlos.
No es compatible. Es que veo a Yanta, ahí guapísima, que se ha cortado el pelo.
¿Yanta? ¿Dónde está? Ay, qué guapa, que no hacía tiempo que no la veía.
Nos viene a hablar, como siempre hace, de un estreno teatral. Tienes que ir a cabaret a ver a Mario, a Yanta. Eso será la vuelta.
Es la Mañana de Federico. Es radio.
Federico comenta toda la actualidad del corazón con Isabel González, Alaska y Daniel Carande. Mario Vaquerizo presenta su último libro.