Rosa Belmonte, en su sección de los viernes en Más de uno, comenta con ironía el premio al mejor restaurante del mundo otorgado a Etxebarri, el asador de Vítor Arguinzonitz, frente al estado de la alta velocidad española. Entre bromas sobre impuestos a los ricos, la columnista destaca la excelencia de las brasas y la comodidad de poder elegir menú o carta sin cenar.
Después critica el estado de la alta velocidad y reflexiona sobre la donación de órganos, que según la información que cita ha descendido en el último año. Los oyentes conocerán la mirada crítica y humorística de la periodista sobre la gastronomía y los problemas de infraestructuras del país.
En este episodio Rosa Belmonte
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Es viernes, y los viernes Belmonte. Rosa Belmonte, ¿qué tal? Buenos días.
Muy buenos días. Ha hablado con la UF al Rich, invitada a dar una charla, y nos contó sus planes: tax the rich, freír a impuestos a los muy ricos. Yo explico, con una taza de té o lo que fuera, los porcentajes especiales del gravamen; un plan estupendo para que los señalados huyan de España y solo vengan para ir a Echebarri si son gente de buen gusto. Vengan a pagar con gusto los 300 € del menú o la carta del mejor restaurante del mundo, según la última clasificación de The Fifty. El mejor, después de que lo fueran el Uji, el Celler de Can Roca, o disfrutar.
Más allá de la excelencia de las brasas y la magia de la lumbre de Vítor Arguinzonitz, Echebarri es un restaurante donde puedes elegir menú o carta, y comer, no cenar. Qué brasas los restaurantes donde solo hay menú. Menos mal que incluso en esos el maridaje, aunque te lo sugieran, no suele ser obligatorio. Maridaje, qué horrible expresión. Pero Echebarri es un lugar feliz, la España que va bien, como la de los trasplantes. Aunque leo en el mundo que en el último año las donaciones han descendido, que la sociedad se está volviendo más egoísta: se quiere a los muertos enteros.
Si la alta velocidad ha dejado de ser la joya de la corona, o quizá nunca lo fue, quizá fue una ensoñación, como diría el Tribunal Supremo de los golpistas catalanes, o un sueño como el de resines en los serranos. Y digo "la alta velocidad ha dejado de ser la joya de la corona"; sí lo sigue siendo la Organización Nacional de Trasplantes. Pero si ya nos estamos pensando en lo de donar los órganos, estamos en una España peor, aunque nos quede Echebarri y sus angulas a la brasa.
Eso siempre. Pero hombre, ya si nos falla la Organización Nacional de Trasplantes, yo—
Ya, ya, ya nos vamos a la mierda.
Buen fin de, eh, Rosa.
Igualmente.
Información cercana en sus emisoras.
La periodista Rosa Belmonte ironiza en su sección en Más de uno sobre el galardón al mejor restaurante del mundo para el conocido asador, frente al estado de la Alta Velocidad Española.