Este episodio de Más de uno incluye la sección de cocina de David de Jorge, que presenta una receta de kakis con menta y yogur, un postre sencillo que se prepara con almíbar, zumo y ralladura de cítricos. Entre el programa, los presentadores comentan los premios Ondas y el concurso escolar de redacción de Coca-Cola, con testimonios de oyentes que aseguran haberlo ganado.
También recuerdan la polémica de un cocinero italiano despedido en Brisbane por negarse a preparar pizza hawaiana, y conversan con un oyente que conduce autobuses en Núremberg sobre su vida en Alemania y la comida que echa de menos.
En este episodio Jorge Abad, David de Jorge, Jorge Manuel Ávila Rodríguez
Esta transcripción del episodio sobre kakis y premios Coca-Cola se hizo con la tecnología de HappyScribe que sirve para transcribir reuniones de Teams.
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Pasan casi 6 minutos de las 10 de la mañana, de las 9 de la mañana en las Islas Canarias, y aquí seguimos en "Más de uno". Estamos estrenando el segundo tramo de este programa. Estamos a viernes, el viernes es un día, pues, de celebración, es un día de alegría. Bueno, llevamos toda la semana, es verdad, de celebración y de alegría, porque no paramos de cantar premios y de hablar con premiados. Esta semana lo sabe Jorge Abad, que estaba aquí. Buenos días, Jorge.
Buenos días, Carlos.
Buenos días. Hemos podido conversar con Isabel Allende, ¿verdad?, que es la Premio Planeta de este año.
Así es.
Y también con el finalista, con Sergio Hernández Carrasco.
Sí.
Hemos podido conversar con Diego Fortea, que es premiado con los Sondas de.
A la mejor idea radiofónica, nada menos.
Es verdad, a la mejor idea radiofónica, porque Fortea a veces tiene muy buenas ideas.
Ha tenido una, concretamente, que ha sido muy brillante. El resto no ha sido merecedora de premio, pero tampoco han estado mal.
Ha tenido una muy buena, que es "Lo contó la radio", y luego, cada viernes, luego lo comprobaremos a las 12, pues tiene.
Él dice que es un poco culpa tuya, pero yo creo que es por quitarse méritos. Yo creo que es una idea suya al 100%, ¿no?
Pues es una persona humilde, una persona humilde y agradecida.
Y algún otro premio.
Y para nosotros, para nosotros.
Algún otro premio hemos hablado, sí, sí, dilo, dilo.
Sí, con algún otro premio hemos hablado, sí. Pero quiero decir que para nosotros también es un premio, es un premio del que disfrutamos cada semana poder recibir en este programa al cocinero David de Jorge.
Sí, de ti.
Buenos días.
Pero qué bonito, pero qué bonita introducción. Jorge, ¿qué le pasa a este hombre de ahí? Jorge, ¿qué pasa?
No, es que no ha mencionado que él también.
Está tierno.
Es un premio Ondas, o sea, lo deja así como.
Sí, ya, pero es que eso ya no cuenta.
Como sin importancia.
No, no, no, lo importante para mí es el premio que supone contar con David de Jorge en este programa.
Sí, así de ti. No seas pelota, que me sienta mal, joder. Así de ti, atácame, Jorge. ¿Qué le pasa a este hombre? De verdad.
Pero está muy tierno, está tierno.
Por disfrutar de sus no recetas cada viernes a esta hora.
Eso, eso está tierno.
Recetas que se anuncian y luego no se consuman.
Esa es la actitud, así de ti.
Él sabe que.
Esa es la actitud.
Él sabe que ese Premio Ondas también es un poco parte del resto, porque claro, sin 30 años de carrera, sin toda la gente que ha tenido alrededor en 30 años de carrera, o 36, pues a lo mejor tampoco habría tenido ese premio, así que lo podemos compartir.
A lo mejor habría tenido más.
Bueno, eso sí que es verdad.
Así de ti, organizo una merendola, organizo una merenda.
Gente alrededor que te resta muchísimo.
Sí, eso es verdad, eso es verdad.
¿Cuánta gente alrededor has tenido?
Podrías tener siete Ondas, siete Ondas en vez de uno. Qué descojono. Oye, oye, así de ti, oye, vamos a recordar una cosa.
En vez de uno, en vez de cuatro, perdón.
Ah, cuatro, ah, cuatro, cuatro.
Cuatro.
Oye, oye, una cosa, que tengo yo una duda. Tú ganaste el premio de relación de la Coca-Cola siendo chiquillo, ¿o no?
Sí.
Porque sí, lo ganaste.
Sí, claro.
Hostia, increíble. Es que hoy me he esta semana me he encontrado al director del corre, Óscar Villasante, y él también ganó el concurso de Coca-Cola de relación.
Pero no sería el mismo año, no sería el mismo año.
No lo sé, no lo sé. Entonces, me he encontrado a dos personas en el mundo mundial, Jorge, que han ganado el.
Pero eso va a ser porque todo aquel que presentaba una redacción al concurso de Coca-Cola.
No, no, no.
Le enviaban una carta diciendo que había sido.
No, no, no, no, no, no, no.
Para.
Bueno, es que.
Era con.
Era complicadísimo, ese concurso.
A ver, el concurso más prestigiado de redacción escolar.
Flipas.
Yo me acuerdo, sí.
Flipas.
Y casualmente te encuentras con uno y vosotros dos también.
No, no, es que yo siempre pregunto.
No, pero yo no gané.
Es que yo siempre pregunto por ese concurso, porque yo me presenté 40 veces, no gané nunca, y me he encontrado con uno.
Que yo tampoco lo gané.
Mira, tú tampoco, esto, Jorge, te presentas y no lo presentas.
Pues normal, si lo ganábamos muy pocos. De hecho, cada año lo ganaría uno, supongo, o dos, como mucho.
Dos personas, tú, dos personas. Oye, ilustres, eh, director del correo, y cuatro veces ganador del Ondas, Carlos Asina, increíble, de verdad, flipas. En fin, bueno, pues ya está. Este es el.
No, ya está, no, que el que se entere Coca-Cola de que estamos hablando.
Sí, además.
De estos términos, de la marca.
Así también.
Por si acaso quiere, pues, por ejemplo, tener un detalle.
Los premios de redacción Coca-Cola son como los de la Fundación BBVA, que son los que van premiando y luego son Princesa de Asturias. Pues oye, mira.
Ya te digo.
Oye, ¿habrá más gente que haya ganado ese concurso? Ya podía llamar gente que haya llamado. Ope, micrófono.
El premio de redacción Coca-Cola es la antesala del Nobel, el Nobel.
El Nobel.
El Nobel de la lenteja.
Hostia, tío. ¿Y habrá ganado alguien más ese concurso, aparte de Óscar Villasante?
Que nos llame alguien.
O sea, si me ha que llame.
Sí, pero ahora empezará a llamar gente que se atribuirá haber ganado el concurso sin haberlo hecho. Claro, es que en algún lugar.
Pero no nos dan un diploma o algo?
Coca-Cola en algún sitio tendrá un registro oficial de.
Ah, eso seguro.
Quiénes hemos ganado ese premio, para evitar impostores. Hay gente que se adjudica méritos que no tiene, ¿no? Y entonces, sería muy bonito tener esa lista esta misma mañana. Equipo de producción, por favor, que se ponga a la tarea. Tener esa lista para poder comprobar qué otras personas han ganado el premio Coca-Cola de redacción.
Oye, y luego nos llevaban a la fábrica de Coca-Cola, ¿te acuerdas? Así de ti, tipo Willy Wonka, en la fábrica de chocolate.
Una fiesta, será una fiesta.
Nos metían en la fábrica y mira, aquí sale la Coca-Cola y la burbuja y esto, no sé.
Nosotros hemos hecho un programa allí.
¿En serio?
Sí, claro.
Es increíble, es increíble en Barcelona.
Tipo Willy Wonka, qué bueno, ¿no?
Sí, sí, sí.
Bueno, pues ya está. Bueno, pues ya está. Cierro este pequeño paréntesis que he abierto, no sé por qué, pero bueno.
La visita a Coca-Cola y a los Chupa Chups Kodiak era lo más celebrado entre los escolares.
Y habéis entrado en la fábrica de Kodiak, el Chupa Chups de chicle.
Sí, sí, sí.
Me estás contando, ¿en serio?
Y te llevabas de allí una mercancía más buena.
Buah, tío.
Que te la gratis.
Era muy valorado los Kodiak, sí. Bueno, siguen existiendo.
¿Siguen existiendo los Kodiak?
Yo juraría que Chupa Chups de chicle.
Yo juraría que sí.
Qué cosas, eh, qué cosas. Bueno, en fin.
Oye, que tenemos que felicitar a otro premiado, por si acaso nos está escuchando. Lo hemos contado, lo contamos ayer, lo contamos hoy, no nos importa repetirlo, que Víctor Arguinzoniz, que es el patrocinador de la Sabor Echevarri, que ha ganado el mejor restaurante del mundo. Esta es una gala que se celebra, se llama la Gala de los 50 mejores, que se celebra en Perú, y que organiza un grupo editorial británico que se llama William Burritt Business Media.
Sí, in the night, in the night, in the night.
O así. Entonces, a Víctor, pues le enviamos desde aquí nuestra felicitación, nuestra enhorabuena.
Grande, grande Víctor.
Buenas ganas.
Llevan una década entre los diez primeros clasificados, y en estas dos últimas las dos últimas había quedado segundo, y esta ya lo ha conseguido. Y ha ganado. O sea que enhorabuena, enhorabuena. Y oye, pues si nos quiere invitar un día, pues tampoco vamos a hacer nada.
Muy bien, así de ti, esa es la actitud, muy bien.
¿Tú has comido en Echevarri, David? ¿Tú has comido en Echevarri?
Sí, hombre, sí, alguna vez, sí, sí. Es un sitio, joder, un sitio emocionante. Está cerca de casa, aquí es una especie como de la Austria vasca, porque está a pie del Ambotto, es un sitio muy bonito. Y la verdad que Víctor es un tío, joder, un tío importante. Sobre todo porque cocina en silencio, no va a la brasa, no va al coñazo, nunca mejor dicho, va a lo suyo, vas allí, comes, pagas y te vas.
Igualito que tú entonces.
O sea, es verdad, o sea, es increíble. O sea, es el prototipo de vizcaíno vasco de pura cepa. Y la verdad que el tío lo borda. Así que nada, a ver si algún día celebramos allí a Asineti, los premios. Vamos, un día a Echevarri, que tenemos enchufe seguro, llamas tú: "Hola, soy Asineti".
Premio de Coca-Cola.
Cuatro premios Ondas y premios relación Coca-Cola, y nos van a dar mesa, pero bueno, cagando leches, Jorge, eh. Sería divertido, sería divertido.
Pues la verdad que.
Claro, joder. Oye, la bebida ya pagaremos nosotros, Asineti, tú pagas los menuses.
Lo que hay que pagar, lo que hay que pagar se paga.
Yo pago el postre.
Jorge, bueno, yo me hago cargo de la bebida y eso, Jorge, el postre, muy bien, perfecto.
Hacerme el problema, porque a mí todavía me queda un poco ahorrado de la dotación del premio de Coca-Cola que hace 50 años.
¿En serio?
Es que es muy austero.
Que debía tener una dotación pequeña, pero oye, aprovechable, y entonces algo me queda. O sea, que si hay que pagar bebidas, pago bebidas. Y está levantando la manita Jorge Abad, que nunca lo hace, no sé por qué, que quieres decir algo y no te lo has dicho.
Sí, es que estáis hablando, joder, es que estáis hablando aquí de tanto premiado, tanto éxito, y yo quiero poner la nota.
Pues mete baza.
Es que quiero hablar de un cocinero que ha fracasado esta semana.
No, hombre, me estás.
Sí, sí, sí, porque aquí también hablamos de cosas que no salen bien. Y no le ha salido. Se llama, mira, se llama Davide, Davide Tamburele.
Davide.
Davide Tamburela, o Tamburella, porque es italiano. Es que este tiene, me ha gustado mucho esta historia, por bueno, a ver, no me ha gustado, pero me ha llamado la atención porque este trabaja en un restaurante, o trabajaba en un restaurante que se llama La Costa, que está en Brisbane, Australia, no sé si.
Sí, sí, sí.
Y entonces, este hombre, lo que pasó en mayo es que organizaron un evento en el restaurante en el que trabajaba.
No, no, pero no te rías mientras lo cuentas.
No, es que me hace risa.
Me ha dicho que es una desgracia.
Se está descojonando, así de ti, de verdad. A ver, en el restaurante en el que trabajaba, le dice el jefe: "Hemos organizado aquí un evento para un señor que ha pagado 9.000 euros para traer aquí, pues, a su gente, ¿no? Y esa gente pidió pizza hawaiana, que como sabéis la pizza hawaiana lleva piña". Y entonces el italiano dijo: "Por encima de mi cadáver. Yo no hago pizza con piña, porque eso es un atentado contra mi cultura". Y dijo: "No, pero es que yo quiero pizza hawaiana", y dijo: "Que no voy a hacer", y no hizo pizza hawaiana.
Entonces los clientes, lógicamente, después de pagar 9.000 euros, se quejaron al dueño del restaurante. El dueño le ha hecho, él ha recurrido ese despido a la comisión de trabajo de Brisbane, y la comisión de trabajo de Brisbane le ha dicho que: "Lo siento mucho, pero usted tiene un despido procedente". A la puta calle, ¿no? O sea, sí.
Pues no me parece bien, eh.
Y yo estoy en solidaridad con Davide Tamburela.
Ah, pues yo también, yo también. O sea, es un hombre de principios.
Pues sí.
No, Tamburela es un.
No, no, no, no hay cosas por las que no se debería.
Es típico, mira, es típico renegado italiano. ¿Qué hace un italiano en Brisbane, en Australia?
Hay italianos.
Que no le aguantan en Italia, entonces va a Australia. Lo que tenía que hacer el gobierno australiano es echarle de Australia, o sea, echarle.
No, claro, hombre.
No, en Italia en el aeropuerto y echarle de Australia.
Y qué será lo siguiente, una carbonara con nata?
Pues bueno, oye, pues qué pasa.
Hostia, es que, o sea, tú céntrate, Jorge. Un italiano en Australia, ¿qué hace? Pues un renegado, pues una pátrida, un tío que no hace nada en Italia.
No, señor, es un hombre de principios, que tiene las ideas claras y dice: "Mi pizza no lleva piña y no lleva piña, y da igual que me la pidan, no se la pongo".
Ahora sería increíble, ahora sería increíble que entre el de Brisbane, este, el Davide Tamburela.
Tamburela.
Tamburela. Bueno, en fin, pues hay que reconocer que la pizza con piña es una asquerosidad, eso va por dos.
También te digo que la pizza se presta mucho a la guarrindongada, eh, hay gente que le pone cerdada, se presta.
Ya, pero aquí ya no hablamos de guarrindongada, eso ya quedó, eso forma parte del pasado.
Podemos hacer un día de guarrindongada, que no pasa nada.
La piña es un poco pereza. Oye, ¿vosotros qué opináis de la piña en almíbar de Navidad, de esas que nos venían en la fiesta de Navidad a la lata?
No, no, no.
Asco, asquillo, siempre te gusta.
Pues ha vuelto, eh, ha vuelto la piña y el melocotón en almíbar.
Y el melocotón, como decía mi tía, en almíbar. El melocotón en almíbar, ¿qué es más de melocotón en almíbar o de piña o en almíbar?
Sí, es mucho.
¿Qué es más de piña? Eso.
Hombre, yo sé que hay que elegir piña, pero.
Piña, prefieres.
Pero ninguna de las dos, en realidad. Si hay que elegir entre el melocotón en almíbar y la piña, el melocotón en almíbar es como de enfermo, como de persona que está.
Hombre, no dices.
¿Qué?
¿Qué le van a dar a los.
Melocotón en almíbar.
Una persona está enferma.
Así de ti, Asineti, si es un ingrediente básico de la copa de la casa.
Claro.
O sea, que es un postre de la época de Fraga y Di Barne, el último estuvimos hablando.
Con nata, ¿te acuerdas?
Claro, el flan.
El melocotón en almíbar, la nata, el helado, o sea.
Terrible, terrible.
El cucurucho este, ¿cómo era? El barquillo este, como clavado arriba. Eh, Jorge, pero qué fiesta la copa de ¿cuándo va a volver la copa de la casa? Que vuelva la copa de la casa.
Es que nunca se ha ido, la copa de la casa nunca se ha ido.
Pero no me vas a comparar la copa de la casa con el melocotón en almíbar, o sea, un respeto.
Hombre, pero es que la copa, es que la copa de la casa lleva melocotón en almíbar dentro.
Hay que quitárselo, hay que quitárselo.
No, porque va abajo, va debajo del flan, es que no te enteras, Asineti, es que va a ser primordial, o sea.
Pero va a donde no llega ya nadie.
Asineti, el melocotón en almíbar en la copa de la casa es como la cima de los huesos de Atapuerca, o sea, si no encuentras el melocotón en almíbar no hay yacimiento válido, ¿me entiendes, Jorge?
Tío, es que contigo completamente.
Claro, pues claro, bueno, en fin. Mira, esta música es para que nos callemos, ¿te das cuenta, Asineti?
No, es para que dé el número de teléfono por si algún oyente quiere enviar un mensaje de voz, una nota de audio, explicando qué cosa le pone a la pizza que no debería, pero que él, oye, pues le gusta, por ejemplo, melocotón en almíbar.
Sí, en almíbar, en almíbar, Asineti, en almíbar.
Si le pones melocotón en almíbar a la pizza, pues nos lo cuentas en el 609 83 10 34.
Está escribiendo gente que asegura haber ganado el premio Coca-Cola, lo cual me hace.
¿En serio?
Pero cuántos?
Pero qué?
Me reafirma.
Da nombres.
Me reafirma en mi idea de que todos ganasteis el premio Coca-Cola.
No, no, no, Jorge, ganaban pocos, han llegado a ser.
Pues han llamado tres, tres personas.
¿Tres?
Tres.
¿En serio?
Mira, ha llamado Inés, ha llamado Jaime, ha llamado Rebeca.
Pero da apellidos, apellidos, que se vea si tienen un cierto lustre o no.
Tú saluda y a ver si habla alguien.
Ya, ya, ya.
Ah, que está el teléfono ahí.
Sí, sí, sí.
Hola, alguien, buenos días.
Hola, ¿quién es, hombre?
Hola, ¿quién eres?
Yo soy Jorge.
Jorge.
Ah, este es Jorge, este no, esta es otra persona.
Jorge.
¿Qué pasa, qué pasa, Jorge?
¿Y cómo estás, Jorge?
Pues vamos, estoy aquí, que estoy debatiendo con mi novia. Primero, ella hacía un puchero que era ecofriendly, de estos modernos ahora, sin tocino y sin cosas, ¿no? Y resulta que nosotros estamos aquí en Alemania.
¿En Alemania?
¿En dónde? ¿En dónde? ¿En Alemania?
En qué parte de Alemania?
¿Qué putada, qué horror, en Alemania?
Estamos en.
¿Te lo digo en alemán o te lo digo en español?
En alemán, por supuesto.
Núremberg, Núremberg.
Ah, Núremberg, sí, se dice parecido en español.
Pero con acento alemán, un poco granada.
¿Qué integrado? ¿Qué integrado?
¿Y qué hacéis allí?
Aquí estamos, ella está trabajando en la universidad de Langen, que hace, pues, como autopsias, digamos, es la que hace la autopsia.
Ah, mira, pues para el cocido, pues para el cocido, para meter un miembro, un brazo.
Por Dios, pero esto ya pasa de la guarrindongada.
Oye, un cuello de alemán, un cuello de alemán en el puchero le da mucho colágeno a la sopa, que qué se te diga, ¿no, Jorge? Bueno, en fin.
Las rodillas, aquí ponen aquí de comer.
Sí, también.
Las rodillas, Asineti, pero qué asco, te van a quitar el onda, Asineti, te van a quitar el onda.
Qué asco de programa.
Ya, tío, qué asco de programa.
Jorge dice: "No, mi novia que hace como autopsias", no, cómo no, hace autopsias.
Sí, sí, sí, efectivamente.
Bueno, y tú qué haces? O sea, tú cómo te ganas la vida, Jorge?
Yo estoy conduciendo autobuses.
Ah, hostia, qué maravilla.
Y llevando niños, recogiendo alemanes por todos lados.
Ya, y les das conversación, o sea, te defiendes en alemán o no?
A ver, a ver. Al final aquí, para trabajar, llegar al público en los autobuses, te preguntan cuál es el precio del billete, dónde vas, y realmente poco más, pero que aún así yo doy clases.
Ah, das clases de alemán, o sea, recibes clases.
Claro, hombre, ya que está aquí, por lo menos hay que involucrarse en el país.
Claro.
Ya, ya, ya.
Y son de saludar, son de saludar cuando entran en el autobús.
Eso iba, pero eso iba.
Buenos días, señor conductor, ¿cómo se encuentra usted? ¿Qué tal lleva el día?
Háblanos claro, Jorge, háblanos claro.
Jorge, háblanos claro.
Yo lo que hago es, sí, ¿qué?
¿Qué haces?
Yo lo que hago es, yo le doy los buenos días a todo el mundo, y algunos me miran muy mal, muy mal, y parece que les debe algo. Entonces lo que hago es, le doy al aire acondicionado a tope, al frío, y entonces ya vienen ellos y ya te saludan, y te dicen: "Clima, es cal". Entonces, pues, eso es para que me den los buenos días, lo que hago yo.
Es un buenos días inducido.
Vale.
Claro.
¿Qué viste, qué viste?
Vale, oye, y os habéis ido a Alemania, ¿de dónde sois vosotros dos? Tu novia y tú, ¿de dónde?
Somos.
¿De qué parte de España?
Somos de Granada, pero bueno, de Granada me ha sonado hasta mal decirlo, soy de Granada.
De Granada, claro, está, mira, ahora mismo está Fran diciendo así con la cabeza, que Fran es granaíno también.
Señora.
Claro, es que Granada eso está muy feo, somos de Granada, y ella es de Pino Puente y yo de Caparacena, un pueblecillo que tiene 60 habitantes.
¿Y qué habéis llegado a Alemania por equivocación o cómo fue?
Pues no, porque nos compramos una casa allí en ruinas en el pueblo, y pues para arreglarla, pues dijimos: "Pues vámonos para Alemania, ahorramos más y nos bajamos con la casa pagada, sin tener que pedirle mucho dinero al banco ni nada".
Ah, vale, vale, vale, o sea, vais a hacer dinero para poder terminar de arreglar la casa en el pueblo, vale, vale.
Claro, efectivamente, efectivamente.
Y necesita mucho arreglo la casa, por ejemplo, hay que cambiarle todo el tejado, hay.
El tejado está cambiado ya, eso lo hemos hecho el año pasado, y ahora pues nos queda todo por dentro y demás. Pero que sí, que dinero, por lo menos, por lo menos todavía 60.000 euros hay que echarle.
Ya.
Bueno, pero ya ahorráis o qué?
¿Cuánto calculas que os queda en Alemania para poder tener el dinero y volver?
Cuatro años, tres, cuatro años.
Cuatro años, vale, lo tienes ahí calculado. Y tienes, por ejemplo, un calendario y vas tachando días en casa, de los días que van quedando para volver.
Más que yo, nuestros padres, ¿sabes? Tantos días: "Veniros yo para abajo, hombre, veniros yo para abajo".
Pero qué va.
Oye, oye, y comer, estarás hasta el nabo ya, ¿no? De bratwurst, de chucrut, de toda la mierda que comen allí. Sé sincero, sé sincero, Jorge, sé sincero, estarás hasta el nabo ya, ¿no?
Es que la gustura que tienen aquí de la comida es que no hay gustura, ¿sabes? Las salchichas, eso, todos los días es lo mismo. Eso no, no, no, no. Es que no está bien, no está bien eso. Para nosotros que estamos acostumbrados al buen comer, eso no está bien, eso no está bien.
Pero mira.
Y luego que eso.
Pero algo habrá que te guste.
Claro, tú vas al supermercado y algo podrás conseguir.
Pero sabes por qué me gusta? Sabes por qué me gusta? Porque, mira, yo voy a las bodas y a mí me tienen que poner menú infantil, porque yo soy muy delicado para comer. Entonces.
Unos espaguetis y unas croquetas.
Aquí hay una cosa muy típica que es el schnitzel, que es un filete empanado.
Ah, el filete empanado.
Es verdad, es verdad.
Claro.
Y eso es mi comida favorita aquí.
Hombre, eso no falla.
El filete empanado, irse a Alemania para comer filete empanado, tampoco te digo yo que no, pero.
Pero bueno, si es que tampoco digamos más, ¿salchichas o cordes?
Codillo.
A mí eso no me gusta.
Codillo.
El codillo.
Si es que la cerveza la tiran hasta mal, joder. Pero saca caña, saca una cortadita, una caña más pequeñita que se te calienta, esas jarras de siete litros de cerveza. Pero, ¿a dónde van, Jorge? ¿A dónde van con tanta cerveza? Que se calienta la copa.
Es que la cosa es que tú llegas, que te bebes dos cervezas de esas y dices: "No, me he bebido nada más que dos cervezas", y luego te pones a pensar y dices: "¿Qué pollas de dos cervezas? Si me he bebido dos litros, me he bebido un litro".
Oye, y al autobús se te ha subido alguno con dos litros de cerveza o allí la gente?
En los autobuses, donde yo trabajo, hay una fiesta que es muy famosa, y es la fiesta de la cerveza más antigua del mundo, creo que es, que no es el Oktoberfest, y se llama Dabern o algo así. Y entonces, en esos días, a las 7:00 de la mañana, ya están con cajas de cerveza bebiendo.
Ya mamados.
Se suben en los autobuses, van con sus cajas de cerveza y todo eso, y yo me quedé flipado.
Claro, tú no temes que te echen de Alemania después de todo esto que estás diciendo por la radio, Jorge?
No, hombre, porque me van a echar, y no estoy diciendo nada más que la verdad.
Oye, toda la vida nos decían que teníamos que ser como los alemanes, Jorge Manda Huevos, era el ejemplo de Europa, Alemania, Alemania, y ahí son una panda de pelmas que flipas, hombre, con la sandalia, con el calcetín blanco, cuando vienen aquí a la playa, pero venga, arranca por Osega y vete para Alemania, es que de verdad, Asineti, es que mira, ya te lo he contado, Jorge, de verdad.
Pero tienen mejores sueldos.
Helmut Kohl, Angela Merkel, venga.
Bueno, es verdad, eso es verdad.
Pero cuando vas al supermercado, ¿qué es lo que no tienen que tú querrías que llevaran ahí por si tenemos que animar a algún importador alemán a llevar a los supermercados de Núremberg?
A ver, yo lo que más echo de menos es el tocino.
Ya, no, yo lo mismo, el embutido, tío.
Porque es que para echarle al cocido, aquí el tocino que venden es como ahumado o algo de eso, entonces tú eso se lo echas al cocido, y el cocido al día siguiente lo tienes que tirar, porque está ya malo, ha cogido el ahumado ese de que eso está muy malo.
Empiezas a arruinar el cocido, eso es.
Efectivamente, efectivamente. Y luego, ¿sabes lo bueno de aquí en verdad? Que comes la verdura, te la comes la de España.
Ah, claro, porque la traen desde allí.
Efectivamente, eso está muy bien. Y luego, ¿qué más echo de menos? Las natillas.
Con la galleta encima, ¿no?
La galleta de Navidad.
Hostia, tío, eso es un clásico, Jorge, eso es un clásico.
Qué bueno, tío. Y el aceite de oliva, porque aquí es muy caro, que aquí todo el aceite de oliva es de Italia, es que hay.
Sí.
Ya. Pues ahora tienes que llenar el maletero la próxima vez que vayas y.
Ya, a ver, ya, a ver.
Bueno.
No, ya con eso no me vengo más, con eso no me vengo a Núremberg más, eso lo sabe Dios y la Virgen.
Pero frío no hace, ¿no? Ahí en Núremberg, en estas fechas.
Pues ahora mismo, ahora mismo la verdad que tenemos un día de escándalo, pero de escándalo. Y frío, pues allá mismo empezará el frío, ¿sabes? Allá mismo empieza aquí a nevar.
Oye, y en la cuenta de TikTok que tienes, que me están diciendo aquí que tienes miles de seguidores, que cuentas ahí todas las cosas que te pasan en Alemania.
Se le puede ver, se le puede ver en directo a Jorge, qué bueno.
En el Instagram, en el Instagram.
En el Instagram, en el Instagram también. Oye, y tienes seguidores alemanes o todos son de aquí?
¿Qué va? Yo creo que sí, hay alemanes que están viviendo en España y me escriben y me dicen: "Ole por ti, no sé qué", por lo del aire acondicionado, por ejemplo, "Ole por ti, que es que no tienes educación, que hay que dar los buenos días", pero los que están viviendo en España, ¿sabes? No los que viven aquí.
Por eso se fueron.
Salud, salud.
Hostia, qué maravilla.
Bueno, Jorge, que gracias por haber hablado con nosotros esta mañana, que tengas un día estupendo ahí en Núremberg.
Hombre, un gusto.
Venga, un abrazo.
Un gusto.
Cuídate.
Y este oyente tan simpático, Jorge, es el que tú dices que había ganado el premio Coca-Cola de redacción, que es una confusión completa.
Sí, no, es que estaba viendo un mensaje que ha enviado Diego Forte, además de ganar el premio Sondas, está muy pendiente del 609 83 10 34, y me reenvió un mensaje que dice: "Soy Pilar y vivo en Huelva, gracias, me habéis transportado a mi infancia, yo gané el premio de redacción de Coca-Cola en el curso 74-75, el premio fue una edición numerada del cuento de la cerillera que aún conservo, no me dedico a la literatura, aunque por mi actividad profesional escribo muchísimo, saludos".
Joder, el 74-75 es anterior a mí.
A nosotros. Es imposible, es imposible que haya tantos premios Coca-Cola.
Pero qué es posible, qué es posible, qué es posible.
Cada año habría.
Habría uno en cada comunidad de vecinos, no lo sé.
No, uno en cada provincia habría, digo yo.
Perdóname la pregunta, Jorge, ¿tú has ganado el premio Coca-Cola alguna vez?
No.
Pues ya está.
Hombre, hace poco ha ganado un premio, también te digo, ha ganado un premio.
Pero no era el de Coca-Cola.
Sí, pero no era el de Coca-Cola, es que se nota la herida que hay ahí, se nota, porque.
Pues no te voy a negar que sigue supurando, sí.
Todo el tiempo supura, sí.
Oye, oye, ¿y Forte cómo lo está viviendo? ¿Se ha vuelto gilipollas o está normal como siempre?
No, no, no, no, no.
Está normal como siempre, muy bien, muy bien.
No, no le ha cambiado nada.
A Diego no le ha cambiado nada.
Tiene ínfulas, tiene ínfulas.
Algún detallito lo he visto yo, algún detallito lo he visto, sí.
En plan subidito, qué asco, ¿no? Tío, de verdad.
Sí, claro, todavía no, pero en esa fase, ¿sabes?, de ha empezado ya.
Indecisión, de indecisión.
No, porque es hijo único y tiene los pies en el suelo, es una persona que está.
No, pues yo le he visto sentarse con los pies en la mesa, y eso es un.
No, pero eso ya lo hacía antes, eso ya lo hacía antes.
Por cierto, este es un programa de cocina, y son y media casi, y todavía no hemos dicho cuál es la receta de hoy.
Mira, vamos a hacer unos kakis con menta y con yogur, que es un postre muy rico. No sé si sois de kaki, pero.
Prefiero que me lo corten en almíbar.
Sí, me vale.
Bueno, yo soy muy de kaki, a mí me encanta, además ahora están en su mejor sazón los kakis, y vamos a hacer un postre supersencillo, que se hace en un pispás, y además va metido en una copa, como la copa de la casa, pero con kakis, con una especie de jarra de menta y con yogur, que yogur tiene todo el mundo en la nevera. Y si es yogur caducado, mucho mejor, yo soy muy de yogur caducado, o sea, yo voy a una casa.
El yogur no caduca.
Yo voy a una casa y siempre pregunto: "¿Tienes yogur caducado?", y la gente se descojona. "Sí, yo quiero yogur caducado, no quiero yogur que no ha caducado", pero que se pase de fecha, o sea, yo soy un valiente, ¿me entiendes, Asineti? Bueno, pues sin más.
Pero tú te refieres a que ha caducado el día 26 y te lo comes el día 28.
No, no, no, un mes después, un mes después, que con toda la bacteria, con todos.
Y dos años después, ¿qué?
También, con todos los bacilos tocando la tapa por dentro, queriendo salir, pues esa es la alegría, donde hay microbios hay alegría, Asineti, ¿no te enteras o qué? De verdad, es que.
La verdad es que no, la verdad es que no. Bueno, pues enseguida daremos los ingredientes para preparar los kakis con menta y yogur.
O no, o no, porque igual no da tiempo, ¿no sabes? O no, o no, es una incógnita, Jorge, o no, yo qué sé.
Sí, a ver, recuerda el teléfono, 609 83 10 34, lo voy a dar un poquito más despacio, seis.
Que nos deparará el futuro, o sea.
609 83 10 34, lo voy a dar otra vez porque me lío.
Imagínate, Asineti, llegar allá a llamar a Julio Caro Baroja al programa diciendo que él ganó el programa de redacción de Coca-Cola, pues no damos la receta, porque habrá que atenderle a Julio Caro, ¿me entiendes? Van un poco por ahí los tiros.
Que llame a Arturo Pérez Reverte, yo también le voy a decir.
También, oye, Arturo igual gana el premio de Coca-Cola, pues que llame Arturo, ¿cómo vamos a dar la receta si nos van a contar un sucedido importantísimo? En fin, esta es la radio, Asineti, ¿no? Es la radio, es el directo, ¿no?
Es que esto es algo de mi asombro con el rencor que hay por no haber ganado un premio.
Ya, ya, ya te digo que no.
No, simplemente que no caben tantos premios Coca-Cola en España, ya está.
609 83 10 34, si usted nos quiere contar qué ingrediente le pone a la pizza que sabe que no debería ponérselo, pero aun así no puede evitarlo, no se puede resistir.
Si es italiano, mejor.
Pues cualquier cosa, y nos lo cuenta. Y antes de eso, yo le voy a contar a usted que me está escuchando cuánto se tarda en preparar una tortilla de patata, que este es un secreto que conoce poca gente, bueno, los oyentes de este programa sí lo saben, que se tarda más de cuatro meses, ¿por qué? Porque es el tiempo que lleva preparar el campo, preparar la tierra, saber, conocer la tierra, saber cuándo hay que plantar, cuándo hay que recoger, cómo hay que seleccionar bien las patatas, cómo hay que conservarlas, y después de todo eso es cuando la patata llega ya a tu cocina, y todo eso se llama Somos Hijolusa, el secreto de lo sencillo es que no es sencillo.
En Onda Cero.
Vamos a ver, el señor pizzero italiano en Australia, pues me recuerda a cualquier chef valenciano que trabaja en Londres y le pidan una paella con chorizo.
Cuidado.
Es cuestión de principios, nada más.
Buenos días.
Yo no le pongo cosas raras a la pizza, pero cuando vivía en Sicilia tenían una pizza que se llamaba pizza con la molica, es decir, pizza con miga en lo alto. Hola, Carlos, buenos días.
Hola.
Pues yo te cuento, yo hago la pizza, hago la masa muy finita, muy finita, muy finita, y luego le echo Nutella o nocilla, no quiero hacer propaganda, por encima, y luego galleta María picada por arriba, decorando, y esa es mi pizza, una pizza dulce, como los viernes, un abrazo.
Otro para ti.
Pizza dulce, muy buena la de chocolate, yo he hecho esa con plátano por encima, con rodajas, y queda muy buena, tío. Y bueno, y luego los italianos le ponen patata a la pizza, o sea, que por qué no le vamos a poner patata rallada? Joder, y en láminas finas la meten y con patata, digo, pues chico, harina con patata, Asineti, pues qué pasa que le pongas piña? Pues ya está, o sea, que ya está.
Oye, un bocadillo de tortilla es harina con patata, a fin de cuentas.
Pues sí, oye, no te metas un bocadillo de tortilla de patata, Jorge.
No, no, por eso, si yo lo defiendo.
Ah, vale, vale, hasta aquí me voy a ir, acabáramos.
¿Qué te podría saber bien dar los ingredientes para por si acaso al final haya tiempo de dar la receta?
Más Asineti, si es que nos vamos a morir para esa mañana, ¿sabes? Si es que estamos para los telediarios, lo que hay que hacer es disfrutar, joder, bueno, venga, kakis con ya, pues es un refresco de jarpe de yema, Asineti, jarpe de yema.
¿Qué te ha pasado?
Joder, teníamos que hacer un jingle cada cinco minutos de decir: "Nos vamos a morir mañana", esto, no se puede hacer esto, encargarle a.
Sí, sería muy agradecido, los oyentes lo celebrarían, sí.
Sí, pues que lo sepan, nos vamos a morir, disfrutar, que la vida se acaba, que nos quedan dos telediarios, pim, pam, pim, y luego ya seguimos con la programación. Bueno, venga, kakis con menta y con yogur, venga. Oye, Frank, qué bien ha metido la melodía, qué fino es el tío.
Porque es un profesional, no como nosotros.
Es un profesional que flipas. Bueno, venga, vamos a ello, venga. Un puñado de hojas de menta o de albahaca, porque esto se puede hacer con menta o con albalaca, yo tenía una amiga que decía albalaca.
¿Y puedo poner menta y albahaca?
También, las dos, lo que tú quieras, o la hierba que te apetezca, porque lo puedes hacer con tomillo, lo puedes hacer con lo que quieras, pero con menta o albalaca, o las dos juntas queda extraordinario. Luego, almíbar frío, ¿qué es almíbar frío? Pues hervir, esto los pasteleros le llaman tépete, tanto por tanto, hay que hervir la misma cantidad de agua que de azúcar, 150 mililitros de agua y 150 gramos de azúcar, todo eso lo hierves, en cuanto hierve lo apartas, dejas que se enfríe y eso es un almíbar base frío, entonces eso es lo que nos hace falta. Luego, pizca de zumo de limón y de ralladura, te digo de limón, te digo de mandarina o de pomelo, o de lo que te apetezca.
Luego, cuatro kakis que estén pelados, en gajos o en dados, el kaki que esté maduro, hay gente que le gusta el kaki duro, así como resistente a la mordida, a mí me gusta cuando madura mucho y se queda como una especie como de tocino, queda como tocino como vegetal, que lo muerdes y es una pulpa superjugosa, que es cierto que el kaki no sabe a nada, Asineti, es una fruta molina, es una fruta estúpida, es una fruta tonta, es una gilipollez de fruta, pero joder, pero está bueno.
Lo mismo, lo mismo que con el corcho.
Pero está bueno, o sea.
¿Qué día más negativo tiene, Jorge? No sé por qué.
A mí, Jorge, a mí me gusta el kaki, chico, la textura, me gusta, o sea, me gusta, bueno, que me gusta y ya está, ¿qué quieres que te diga? Bueno, y luego además.
Riéndose del pobre cocinero italiano, riéndose de su democracia.
Asineti, este está loco.
O riéndose de los que hemos ganado premios a lo largo de nuestra trayectoria.
El premio con la cava, el premio Coca-Cola.
Con la cava no, joder, con la cava, que quedes potilla, de verdad, Asineti, de verdad, que este Jorge está que no se le reconoce hoy. Bueno, y luego además, dos yogures, eso, dos yogures sin azucarar, que puede ser griego o puede ser natural, el que tú quieras, o lo que tú quieras, que esté bien fresco. Entonces, ingredientes muy básicos, muy fácil de hacer y resultado sorprendente, porque tú sacas esta copa y va a flipar tu cuñado, tu abuela, tu novia, tu amante, tu querida, tu vecina, o sea, todo ello te va a decir: "Pero qué fantasía es esta, está riquísima", y además es muy fácil de hacer, Asineti, kakis con menta y con yogur.
¿Cómo te has quedado, Asineti? Jorge?
Pues deseando hablar con Rebeca, que es una oyente del programa, que ha tenido a bien marcar el número de teléfono que no he dado, que es el 91, etcétera, porque quiere contarnos su experiencia.
Sí.
Rebeca, buenos días.
Hola, buenos días.
¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Buenos días, pues muy bien, escuchándoos un rato. Sí, pues.
¿Tú has ganado algún premio a lo largo de tu vida?
Bueno, el premio Coca-Cola del que hablaba ahí, pues me ha llevado a mi infancia, bueno, mi infancia, adolescencia, sí, sí.
¿En qué año ganaste el premio Coca-Cola?
Pues es que he tenido que hacer memoria, al escucharlo y he tenido que hacer memoria. Entonces, bueno, pues creo que fue el año 89, 90, porque era el octavo DGV en aquella época, era el octavo DGV, y entonces, pues yo soy del 76, pues en el 89, 90 estaba yo calculando. Pero tengo que deciros que en esa época lo que se daban era diez premios autonómicos, es decir, cada comunidad autónoma tenía diez premiados.
Diez premios autonómicos.
Bueno, en el 90, pero en la década de los 70 era mucho más complicado, o sea.
Mucho más complicado.
Ciento y pico cada año.
Hombre, luego fue desaligerando un poco, con el paso de los años fueron haciendo más laxas las normas, las reglas, en vista de que ya la calidad, digamos, literaria.
Iba bajando. ¿Qué le estás llamando a Rebeca? ¿Qué le estás diciendo a Rebeca? Asineti, háblale claro a Rebeca.
Tengo que deciros que fui la décima de diez en Castilla-La Mancha, pero lo más curioso de aquel año, de aquel premio, es que cuatro de los diez íbamos a la misma clase, del mismo colegio, del mismo pueblo.
Qué buena clase.
El primero, el cuarto, el octavo y la décima. Bueno, pues lo tengo que decir, de Almagro, de Ciudad Real. El colegio Miguel de Cervantes.
Es que es muy literario todo, Corrala, Cervantes, Almagro.
Yo voy a confesar que lo que no recuerdo es cuáles eran, digamos, las normas del concurso, o sea, no recuerdo si solo se escribía una vez.
Presentarse.
Si luego había que pasar fases clasificatorias y entonces tenías que seguir escribiendo, si escribías en el colegio o se hacía, a mí me suena de que la prueba final se hacía en otro sitio, en una sala o algo así.
Sí, sí, sí, sí, sí, en un sitio.
Pero esto era para, pero yo creo que esto era ya para optar al primer puesto, de momento lo que se hacía era una redacción en el cole, era una redacción, vamos, una historia, que se presentaba al concurso.
Y luego ya para el primer puesto.
Y luego ya cambiaba a una fase final, sí.
Ahí es donde yo debí ganar.
Oye, Rebeca, ¿tú te acuerdas del tema? ¿Te acuerdas del tema de qué era la redacción?
Sí, estaba intentando hacer memoria y al final creo recordar que yo escribí sobre. No me preguntes luego nada sobre eso, que lo he olvidado completamente, ¿vale? Pero escribí sobre el origen de las olimpiadas.
Sí, joder, qué tema.
El origen de los juegos olímpicos.
Es que qué temazo.
De pronto lo he recordado, no sé por qué, porque luego intentando sobre el tema también datos, sería incapaz de darte ninguno.
Pero seguro que estaba muy bien escrito y por eso fuiste de las diez ganadoras del premio en Castilla-La Mancha. ¿Ves, Jorge? Como tampoco somos tantos.
Pues hombre, sí sois, porque mira, se ha dicho Rebeca que son diez por comunidad autónoma, hay 17 comunidades autónomas.
En el 90.
17 comunidades autónomas, Mazuite y Melilla.
Pero en la fase clasificatoria.
Ya estamos en 190 premiados al año. ¿Por cuánto? ¿Por 15 años? Pues 190 por 15, 2.850.
Pues claro.
A ver, Jorge.
En el 70 era más complicado, había gobernador civil, era todo mucho más complicado.
Es mucho más complicado.
Levantas una piedra y te sale un premio Coca-Cola.
Es que de verdad, es que me estás dando un asco, Jorge, de verdad, fíjate que me gusta darle caña al final.
Levantas una piedra y el que no sale de debajo de esa piedra eres tú. ¿Por qué? Porque tú no tienes el premio.
Oye, Rebeca, ¿qué cara estará poniendo la pobre? Estamos aquí con un tiroteo.
En Madrid era más difícil.
Soy guionista, me gana la vida escrita, pero no tienes el premio que hay que darte.
No, no lo tenga. Oye, Rebeca, ¿tú también fuiste como Willy Wonka a una visita a la Coca-Cola y eso, como hacíamos nosotros, o no os llevaban a ver la feria de la Coca-Cola como en nuestra época? ¿Te acuerdas o no te acuerdas?
No nos llevaron, no nos llevaron, no.
No.
Era mucho más difícil.
No lo recuerdo, al menos.
Nuestra época era un tema más.
Fue cambiando, fue cambiando, está claro.
Sí, sí, sí, sí, sí.
Bueno, Rebeca, pues muchas gracias por habernos contado este pasaje de tu vida tan grato, tan.
De nada, a vosotros porque me lo habéis hecho recordar, la verdad.
Enhorabuena, enhorabuena aunque sea tantos años después por tu premio.
Pero lo tenías olvidado.
Yo me sentí muy orgullosa en su día, me sentí muy orgullosa.
Hombre, joder, es que ganar ese premio era lo máximo, o sea, bueno, bueno, bueno, una maravilla ganar ese premio, de verdad, una envidia me daban a mí los que ganaban, yo no gané nunca, fíjate, oye, y cómo acabó.
Jorge, un beso, Rebeca.
Gracias.
Un beso.
Es que de verdad, oye, la Coca-Cola nos tendrá que mandar algo, ¿no? Y no refrescos, que manden un jabón.
Pero lo primero que nos tiene que mandar es la lista, el registro oficial de los ganadores del premio.
¿Os imagináis que estoy en ese registro y os estoy vacilando?
No, es inimaginable.
Uy, y tendrán todo eso guardado.
Que quede claro que no estás.
No lo tendrán guardado, no, no lo tendrán guardado.
Igual en algún sitio tiene que hacer una fórmula de la Coca-Cola.
Oye, que vaya a Fortea, que Fortea sabe mucho de bajar a los sótanos de todas estas historias para investigar.
Fortea te saca la fórmula, sí, sí.
Ahora ya no baja a los sótanos, ya está en otra fase.
Sí, se ha vuelto un jingle.
Ahora ya ha cogido un premio en.
Me lo han confirmado, se ha vuelto un jingle, sí, sí. Bueno, ya se le pasará, ya se le pasará. Mira cómo se le escojona al jefe, así de: "Jorge, hostia, tío, qué desastre".
Tenemos una nota de voz, creo que tiene que ver con el premio del que estamos hablando esta mañana, no vamos a volver a decir ya la marca hasta que llegue, pues alguna compensación.
De un refresco burbujeante, sí.
Sí, alguna nota de voz al respecto, por favor.
Yo también gané el premio de Coca-Cola.
Sí, que lo hubiera.
Bueno, lo ganaba todo el mundo, porque yo era de un pueblo de Albacete y luego te llevaban con tu maestro de lenguaje y el director de tu colegio a Albacete, a un hotel, a recoger el premio. Y entonces, no, yo creo, lo que pasa es que creo que quedé segundo.
Ah, o sea que también había segundos.
Pero yo también gané el premio de Coca-Cola y te daban una mochila y te daban cosas, regalos.
Y el diploma.
Y un diploma que lo acreditaba. En el año catapum.
O sea que había primer premio, segundo premio, consolación.
Oye, oye, Asineti, ¿habría tráfico de influencias con este tema de con el profesor, con el director yendo a un sitio con la Coca-Cola? O sea, ¿habría cazo ahí o cómo? ¿Qué crees tú, Jorge?
Que me lo preguntas a mí, que soy uno de los premiados.
Tú eres un periodista de investigación.
No, por supuesto que no, solo había méritos reconocibles, méritos literarios, porque era un concurso, no sé si lo hemos dicho, de redacción.
De redacción, sí, sí. Y de qué era la tuya, ¿lo recuerdas?
Yo hablé sobre Coldo.
Hostia, qué temazo. Hostia, qué temazo, tío.
Que por cierto, Coldo también ganó el premio Coca-Cola, ¿no? El premio de redacción, ¿no? Que va a llamar ahora.
Coldo lo compró.
Coldo, sí, sí. Hostia, tú qué cojones. En fin, bueno, ya la tenemos.
Oye, vamos a hacer una pausa y luego preparamos ya la receta de los kakis.
Vale, venga.
Qué buena idea, Asineti, qué buena idea.
Ordenamos un poco el programa, a ver si nos da tiempo a hacerlo todo, venga. Una pausa ahora y a la vuelta la receta de los kakis, ahora volvemos.
Buenos días. Ingredientes chungos para la pizza. Pues aquí en el Bierzo, en las viñas, tenemos mucha pera de invierno, que no vale más que para hacer mermelada y compotas y demás. El otro día una pizza de tres quesos, con mozzarella, un queso de pasta blanda tipo choms y un queso azul, con unas rodajas de pera que se asó en el horno con la pizza.
Bravo.
Pues un agua rica y mojada de puta madre.
Bravo.
Buenísimo.
Mire, vamos a ver, yo en mi casa soy el que normalmente hace la comida, y aparte de eso, también de vez en cuando hago experimentos raros, ¿no? Y intento investigar. Y hay una pizza, yo hago muchos tipos de pizza, y hay una en concreto que le llamo la pueblerina, que está hecha con chorizo y morcilla. Mire, es una cosa rara, pero te aseguro que eso está buenísimo. Le he hecho chorizo, morcilla, un poco de maíz para suavizar, y está buenísimo.
Maíz?
Qué puta más cosa.
Muy ligera.
Ya, morcilla, chorizo y maíz. Menuda mezcla, ¿no?
Para la conferencia.
Menudo choque de convoy, tú. Oye, la Ely ha mandado un WhatsApp, atención a Asineti, yo estoy con Jorge, el kaki no tiene ningún sentido y luego remata, además es como babosillo y de origen chino.
Mi prima sabe lo que dice.
Oye, la Ely también haciendo amigos con los chinos.
No, es que tiene criterio, tiene criterio.
Con los chinos, es que de verdad, no tenéis ni idea. Me iba al kaki, con esa textura anodina, es una fruta estúpida, absurda, pero tiene que existir también, o sea, el kaki se merece vivir, ¿qué quieres que te diga, Asineti? Bueno, ¿qué hacemos ahora? ¿La receta o?
Pues la receta, claro, como si fuera un programa de cocina. No, la receta primero.
Vale, vale, venga, venga, vamos. Podemos cantar y nos damos la receta, venga, batimos la menta o la albahaca o lo que queráis con el almíbar en el vaso de una batidora, con el zumo de limón y con la ralladura, y ya tenemos una especie como de jarabe verde que va a ser el remate para nuestra copa, que además es un jarabe que lo puedes guardar en la nevera y te lo puedes tomar luego si quieres con yogur o añadírselo a una macedonia, lo que te dé la gana. Bueno, entonces, ¿qué hacemos? Es muy fácil, porque va a dar tiempo para cantar. Qué emoción, qué nervios. Colocamos en el fondo de unas copas de cristal tipo copa de la casa o lo que sea, el kaki troceado. Que también te digo, que no te gusta el kaki, pues mete cajos de mandarina o de pera o de manzana o la fruta que tú quieras.
Cubres con el yogur, lo bates bien y lo pones por encima y rematas con el almíbar, el almíbar que hemos hecho con la menta, con la albahaca y con el azúcar y el agua y toda esta movida. Lo cubres eso, le pones unas hierbitas por encima un poco elegantes para que parezca que eres Ferran Adrià y te comes una copa de kakis con menta y albahaca y con yogur, que flipas, que está súper rica y es súper baratera y súper apañada. Y ahora, Asineti, hay que cantar, ¿no?
Te das cuenta de que para que el kaki sepa algo le has tenido que añadir menta, albahaca, yogur, sirope.
Bueno, chico, pues oye, sí, pues que se te diga.
Es que si al cartón le unes todo eso, pues habrá.
Asineti, tenemos un temazo que flipas, de verdad, es muy buena la canción.
Pero no crees que antes Jorge debería confesar a los oyentes qué le ha pasado para tener una mañana tan negativa?
Las cosas personales también.
Todo le parece mal.
A mí me gusta mucho la canción esta.
Es importante que nos digas esta mañana si has cagado o no has cagado, Jorge.
No, eso sí que no.
Tampoco creo que tengáis interés en saberlo.
Has hecho de vientre, como decían las abuelas, he hecho mal de vientre, que eso es una palabra que siempre me ha quedado como muy sorprendido con lo de hacer de vientre eso.
Bueno, venga, canta 30 segundos.
Venga, venga, venga, venga, Asineti, venga, venga, venga, temazo, subir el volumen en toda España, venga, Galicia caníbal, qué fiesta es esta, venga, venga, alegría. Asineti, estoy aprendiendo a tocar la gaita, un día voy a tocar la gaita en directo.
¿Qué dice?
Sí, sí, sí, increíble, tengo profesor, le mando un saludo a Manu, que es mi profesor, venga, toda España a cantar, con esto la movida, venga, qué movida, con esto la movida, qué movida, venga, qué movida, oye, oye, qué temazo, qué movida, venga, Asineti, venga, qué movida.
Ya están aquí las señales horarias de las 11:00 de la mañana, de las 10:00 de la mañana en Canarias, y con las señales horarias se acaba esta hora del programa.
El cocinero David de Jorge expone en su sección en Más de uno este delicioso postre mientras conversa con Jorge Manuel Ávila Rodríguez, un oyente que trabaja de conductor en Alemania que tiene muchos problemas para encontrar tocino que no sea ahumado.