Transcripción de La historia de Igor Yebra, bailarín con esclerosis múltiple, por María José Navarro | A Ciegas en Herrera en COPE

12:12 10 min de lectura 0 visualizaciones Publicado hace 5 días

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Resumen del episodio

Igor Yebra, bailarín que vive con esclerosis múltiple desde su diagnóstico en 2015, habla con María José Navarro sobre su libro acerca de la danza y la alegría de vivir. Repasa su paso del fútbol al ballet, el acoso escolar que sufrió al decidirse por la danza y cómo aprendió a reubicarse cuando su cuerpo dejó de permitirle bailar como antes.

El invitado sostiene que preguntarse si la vida es justa o injusta resulta estéril, porque la existencia es impredecible, y defiende centrarse en el presente. También habla del valor de cuidar el cuerpo, de su rutina diaria de gimnasio y de su mensaje a los dirigentes, a quienes pide que dejen de pelearse y ayuden a la gente.

En este episodio Alberto Herrera, María José Navarro, Igor Yebra

Esta transcripción del episodio sobre Igor Yebra se generó con la tecnología que HappyScribe emplea para transcribir una reunión de Microsoft Teams.

Alberto Herrera00:00:00

¿Hola, María José Navarro?

María José Navarro00:00:01

Hola, Alberto Herrera. Mira, lo estamos viendo estos días con el accidente de Urda. De hecho, cada vez que ocurre una tragedia, nos hacemos siempre las mismas preguntas: ¿habré desperdiciado mi vida? ¿Por qué no hice esto? ¿Por qué no hice aquello? ¿Por qué no pasé más tiempo con mis hijos o mis amigos? ¿Por qué aquel día no fui y puse una excusa tonta? Y nos hacemos promesas de cambio que, al final, en la mayoría de los casos, no cumplimos.

Alberto Herrera00:00:25

Es verdad.

María José Navarro00:00:26

A Igor la vida también le puso un antes y un después. Igor Yebra es bailarín, pero ya no puede bailar. Aun así, la danza le dio todo y se lo sigue dando. Le da disciplina, evasión, alegría, superación. Iba para portero de fútbol de su equipo, el Athletic de Bilbao, pero vio a Ginger Rogers, a la que no miraba con ojos de niño, y a los 15 años se vino a aprender con Víctor Huyate Madrid.

Ese giro de guion le costó sufrir acoso escolar. A los 17 era ya un profesional que ha recorrido bailando y dirigido en los 5 continentes. En Uruguay es personalidad ilustre, sin ir más lejos. En 2015 le diagnosticaron esclerosis múltiple; asumirlo le llevó un tiempo. Pero ha aprendido muchas cosas desde entonces, y las ha querido contar para que todo el mundo pueda encontrar herramientas para seguir en lo que quiera hacer. Su libro se llama "¿Por qué somos tan estúpidos y no estamos bailando o viviendo?".

Lo último que hizo como bailarín fue "Ícaro", el prisionero que ideó una fuga desesperada: escapar por el aire. Y ahí sigue Igor, con su Ícaro, volando ni demasiado bajo ni demasiado alto. Hola, Igor Yebra, buenos días.

Alberto Herrera00:01:47

Buenas, Igor.

Igor Yebra00:01:48

Hola, buenos días. Un placer hablar con vosotros.

Alberto Herrera00:01:52

La primera pregunta es obligada: ¿por qué somos tan estúpidos y no estamos bailando?

Igor Yebra00:01:57

Bueno, eso es una pregunta que tendríamos que hacernos continuamente. Porque yo siempre digo que todos los niños y las niñas, hasta los 4 años, todos bailan. Y todo el mundo que los mira alrededor siempre sonríe y dicen: "Qué graciosos", "Qué monos". Y a partir de cierta edad, que suelen ser los 4 o 5 años, no sé por qué, se les empieza a juzgar. Y las niñas, y sobre todo los niños, se empiezan a sentir juzgados y valorados, y empiezan a dejar de bailar o a pensarlo ya, que no es una cosa seria, que no deberían de hacerlo.

Y bueno, y así ocurre lo que ocurre: que es una profesión que no está bien vista. Y ya no es el problema que sea una profesión, sino que es una actividad que produce tantas cosas buenas y positivas que yo no sé por qué somos tan estúpidos y no estamos bailando o viviendo, como bien habéis dicho.

Alberto Herrera00:02:47

Igor, cuando uno recibe una noticia dura como la que recibiste tú en 2015, ¿cuánto cuesta volver a bailar de nuevo?

Igor Yebra00:02:57

Bueno, a ver, yo en primer lugar aclarar, porque en la presentación estaba diciendo: yo no soy de los que se hizo promesas y no las cumplió, sino todo lo contrario. Yo he tenido sueños y siempre he ido poniendo la cara por delante. Y de querer ser jugador de fútbol, decidí un día bailar y no me importó lo que dijeran los demás y me dediqué a ello. Uno recibe una noticia de estas, y más cuando ha ido por la vida de esta manera quijotesca, diciendo: "Yo voy a hacer lo que quiero y sueño hacer", y de repente se te cae el mundo encima porque te dicen: "No, ya no lo puedes hacer".

Por mucho que tú quieres y lo deseas, tu cuerpo ya no te permite hacerlo. Entonces, bueno, te tienes que reubicar, te tienes que reubicar y reencontrar a ti mismo. Por eso surgió la pregunta de por qué bailar, por qué seguir bailando. Y es una pregunta que se la hice a todas las niñas y niños en los lugares donde yo iba a dar clase, y les pedía que me escribieran en un papelito el por qué bailaban. Realmente esa pregunta, que me la tenía que hacer yo, escurrí el bulto y se la hice a ellas, para ver si yo encontraba la motivación. Y de ahí surgió una especie de ensayo, porque iba subrayando los sustantivos que aparecían.

Y era increíble, porque todas, y en algunos eran coincidentes, decían que bailaban por alegría, por diversión, por vocación, por superación, por evasión. Y ahí dije: "Bueno, mira qué maravillas produce la danza". Entonces, ahí fue cuando se me ocurrió escribir este ensayo, que luego se acabó convirtiendo también en una autobiografía, pero no de los éxitos, sino de las veces que he fracasado y me he tenido que volver a reinventar.

Alberto Herrera00:04:38

Igor, yo creo que hay algo, o por lo menos es algo que señalan muchos expertos, que cuando nos detenemos a pensar en lo justo o injusto que ha sido el mundo con nosotros, la vida se nos va de las manos. Y no sé qué piensas sobre este asunto.

Igor Yebra00:04:56

Mira, es una pregunta que yo nunca me la había hecho, y fue en una entrevista que me dijeron: "Bueno, ¿y te has parado a pensar qué injusticia? ¿Por qué a mí en este momento?". Y dije: "La verdad es que no me he parado en ningún momento a pensar eso". Porque es que si me parase a pensar eso, yo tendría que decir: "Y cuando me han ocurrido la de cosas bonitas que me han ocurrido y los sueños que he llegado a realizar". O sea, yo tuve sueños, como por ejemplo bailar un ballet, que era "Ivan el Terrible", que solamente lo hacían el Bolso y en Moscú, y la Ópera de París en París, y acabé bailándolo en el 2004.

Y como ese otros más. Entonces, yo ahí nunca me planteé el porqué a mí. Entonces, ¿por qué nos tenemos que plantear el porqué a mí esta desgracia, u otras desgracias como ocurren, como le ha ocurrido ahora con lo del tren? Esto es la vida, y la vida es así, es incomprensible y justa e injusta. Creo que hay que pararse a pensar en valorar ese tipo de cosas. Hay que pararse a disfrutar y a vivirla.

María José Navarro00:05:58

Igor, ¿te costó mucho asumir el diagnóstico? Quiero decir, ¿hubo algún momento en el que tratases de no hacer caso a tu cuerpo, de no mirar los síntomas, de no tenerlos en cuenta?

Igor Yebra00:06:12

Siempre. Lo sigo haciendo a día de hoy. O sea, no hago las cosas que se aconsejarían que debería de hacer. No debería de meterme en líos y debería llevar una vida tranquila, sin tanto estrés o movimiento de un lado al otro, y sigo haciéndolo. Yo, cuando bailaba y me había hecho alguna lesión importante, nunca quería hacerme exámenes ni nada. Decía: "No quería coaccionar mi mente". Escuchaba a los profesionales y luego yo tenía mi objetivo, que mi objetivo era seguir adelante. Y me pasa lo mismo a día de hoy.

Mi objetivo es seguir adelante y aprovechar al máximo. Entonces, bueno, no puedo estar parando a pensar: "Bueno, esto lo podré hacer o no". Bueno, lo intento y ya mi cuerpo me dirá hasta qué hemos llegado.

Alberto Herrera00:06:58

Y ahora, ¿cómo estás, Igor?

Igor Yebra00:07:01

Pues mira, en estos momentos, además, me agarras en el gimnasio haciendo mis rutinas diarias de gimnasia, que gracias a la disciplina del bailarín, de la danza de todos estos años, los días como el de hoy, cuando me he levantado que tenía cero ganas porque no me sentía bien, he dicho: "No, no, hay que ponerse y te pones en eso". Y cómo estoy? Adaptándome. O sea, me voy adaptando a cada día. No miro más lejos de lo que estoy haciendo hoy y lo que tengo que hacer mañana. No puedo ir más allá.

Alberto Herrera00:07:33

Igor, evidentemente no quiero comparar tu caso con el caso de una víctima que haya perdido a alguien o que ahora tenga que afrontar una realidad muy distinta después del accidente de Urda. No tiene nada que ver, pero sí es verdad que compartís algo, que es un cambio de realidad, y de un día para otro. Y me gustaría que te dirigieses, no sé si a ellos, o que con todo el tiempo que no sé que tú has vivido de esta forma y que has aprendido a no preguntarte qué es justo o injusto, pues no sé que habrá muchos que te estén escuchando.

Igor Yebra00:08:14

Bueno, en primer lugar, acompañarles en el sentimiento y en el dolor, que yo creo que es de todo el mundo. Y lo que he dicho antes, olvidémonos de lo que es justo, de lo que es injusto. Intentemos cuanto antes olvidarnos de lo que fuimos y concentrémonos en lo que somos y en lo que aspiramos y soñamos todavía con ser. Y si hemos perdido a alguien, bueno, pues ese alguien que siga en nuestro recuerdo. Pero el dolor va a estar siempre y la ausencia va a estar siempre, pero hay que olvidarse de lo que es justo, de lo que es injusto.

Y hay que ser muy consciente de que suena a baladí, suena que es una frase muy hecha, pero es que es así. Es que la vida es este momento que tenéis ahora. Ahora podemos salir a la calle y que me pille un coche y se ha acabado todo. Y es justo o es injusto? No lo sé, es la vida. Digo, entonces enfoquémonos en hacer y luego intentar hacer de este mundo un mundo mejor. Estamos en un momento social en el cual hay una pelea brutal, casi 50-50, pero ocurre en todo el mundo. Yo viajo mucho y lo estoy viendo en todo el mundo.

Entre la sociedad, yo casi, casi a quien más habría que mandar un mensaje más fuerte son a nuestros dirigentes, a las personas que nos dirigen. Que dejen de pelearse, que dejen de mirarse el ombligo y sus propios egos, e intenten ayudar a la gente. Porque la gente está desamparada.

María José Navarro00:09:44

Oye, ahora que estás en el gimnasio, que por cierto, el que tienes al lado está haciendo ejercicios de fuerza, seguro, porque hay que ver el peso.

Alberto Herrera00:09:52

Madre mía, qué levanta ese hombre.

María José Navarro00:09:53

Madre mía de mi vida. Oye, ¿tu cuerpo sigue siendo un templo, Igor, o ya lo ves o lo miras de otra manera?

Igor Yebra00:10:01

No, no, mi cuerpo sigue siendo un templo, y yo lo trato como él, como tal. Y además hay una cosa muy curiosa. Yo soy quien soy, y la gente me reconoce gracias al trabajo que es, y el trabajo que hice y realicé es gracias al cuerpo. Entonces, digamos que mi cuerpo me ha colocado donde estoy y me cuidó, y ahora me toca a mí cuidar de ese cuerpo que no cuidé. No cuidé lo suficiente porque nunca le di el mérito que le tenía que haber dado, ni le aplaudí, ni le di las alabanzas que le tenía que haber dado.

Yo tuve hitos en mi carrera y en mi vida, y no disfruté de ellos. Eso sí me lo ha enseñado la enfermedad. Yo desde el 2015, cada cosa que hago, digo: "Ole, ole tus narices y qué bien, y disfrútalo, porque mañana puede que ya no puedas hacer más."

Alberto Herrera00:10:54

Oye, ¿y qué toca hoy en el gimnasio?

Igor Yebra00:10:58

Pues mira, hoy estaba haciendo piernas, esa hay que hacerla siempre, porque es lo que más me falla. Otra de esas cosas curiosas de la vida. Las piernas me llevaron y ahora las piernas no me quieren llevar, y soy yo el que tiene que hacerlas que articulen y que trabajen, y sobre todo la elasticidad. Y eso también le doy gracias a la danza. Porque esta enfermedad tiene unos espasmos a veces que te bloquean completamente, al menos a mí, la movilidad de las piernas, y entonces ahí tienes que darle con todo, pero con todo y más.

Alberto Herrera00:11:33

Pues sí, Igor, que vayan bien esos entrenamientos y darle la enhorabuena al que tiene al lado, que levanta más hierro que... En fin, un abrazo fuerte, Igor.

Igor Yebra00:11:41

No los haréis bien. O sea, yo aquí me siento ridículo ahora metiéndome en estos.

Alberto Herrera00:11:46

Un abrazo, amigo.

Igor Yebra00:11:48

Dale. Agur.

Alberto Herrera00:11:50

Qué tipo tan estupendo, por Dios.

María José Navarro00:11:52

Sí, y encima es un artista extraordinario. O sea, tiene un cuerpo trabajadísimo. Y bueno, yo he tenido la suerte de verle en un escenario, en un ballet, te puedo asegurar que eso es un prodigio.

Alberto Herrera00:12:03

Qué bueno. María, un besito.

María José Navarro00:12:05

Hasta mañana.

Alberto Herrera00:12:06

Chao.

Descripción del episodio

Reflexiona sobre la importancia de disfrutar de la vida y el valor de la danza a través de su libro, donde plantea la necesidad de entregarse a lo que genera alegría y superación en lugar de cuestionar las dificultades. Tras convivir con la esclerosis múltiple, sostiene que plantearse si la vida es justa o injusta resulta estéril, ya que la existencia es impredecible y exige centrarse en el presente