Transcripción de Velocidad, por Marta San Miguel | Traficantes de Palabras

01:50 2 min de lectura 0 visualizaciones Publicado hace 4 días

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Resumen del episodio

En este episodio de Traficantes de Palabras, la autora Marta San Miguel reflexiona sobre la velocidad a partir del accidente de trenes en Urda y de las prisas por retirar los vagones o señalar posibles fallos humanos. Su punto de partida es una señal de límite de 30 km/h alterada con pintura, que le sirve para plantear los peligros de dejarse arrastrar por la prisa y la ambición.

La autora defiende que el olvido no debe acelerarse y se pregunta cuánto tardaremos en cambiar de tema. Los oyentes conocerán una mirada pausada sobre la memoria, la confianza y el ritmo que impone la vida actual.

En este episodio Marta San Miguel

Esta reflexión de Marta San Miguel sobre la velocidad y el olvido tras Urda cuenta con una transcripción hecha con la tecnología de HappyScribe.

Jorge00:00:01

Estos días estamos hablando mucho de velocidad: de la velocidad a la que iban los trenes en Hurda, de la velocidad con la que se han levantado los vagones, de la velocidad que se han dado algunos para escudarse en fallos humanos y señalar a otros. Pero hay algo para lo que no podemos permitirnos tener prisa: para olvidar. Sobre ello reflexiona hoy nuestra traficante de palabras de los martes, Marta San Miguel. Marta, buenos días.

Marta San Miguel00:00:27

Buenos días, Jorge, y buenos días a todos. Cada mañana paso por delante de una señal de límite de velocidad de 30 km/h, pero algún gracioso ha pintado encima con spray y ha transformado el límite en un 80. Las pintadas me han parecido siempre un despropósito supino; sin embargo, en el caso de esta señal, aunque sea una cerdada, hay algo que me interpela, como un poso de advertencia. ¿Qué pasaría si apretara el acelerador, si la prisa o la ambición me empujaran a ir más rápido? Llevamos días en los que la velocidad se ha convertido en una espina atravesada en la retina.

Y ahora me pregunto, os pregunto a vosotros: ¿a qué velocidad olvidaremos? ¿Cuánto tardaremos en cambiar de tema? ¿Cuándo volveremos a subir a un tren con tranquilidad? ¿Cuánto tardarán en llegar las dimisiones? ¿A qué velocidad circulará ahora nuestro futuro? Si hay algo lento en esta vida es la confianza, y sin embargo el sistema en el que vivimos impone unos ritmos tan artificiales como el spray en la señal de tráfico. La velocidad es el objetivo, da igual el resultado. Lo sé porque me han pedido textos con plazos inasumibles, me han pedido favores personales antes de saber ni cómo se llamaban mis hijos, me han exigido saber la respuesta cuando aún no había ni formulado la pregunta.

Quien volviera a la calma, a los trenes que se balancean con parsimonia, a los viajes sin temor a la velocidad, a la prioridad lenta de la memoria. Mi recuerdo desde aquí a todas las víctimas.

Descripción del episodio

La velocidad centra el debate tras el suceso de los trenes en Urda, desde la rapidez del propio convoy hasta la prisa por retirar los vagones o señalar supuestos fallos humanos. Frente a esta urgencia constante, la reflexión invita a detenerse, pues el olvido no debe acelerarse. La autora toma como punto de partida una señal de tráfico alterada con pintura para plantear los peligros de dejarse arrastrar por las prisas y la ambición