Este episodio de Nadie Sabe Nada mezcla anécdotas personales, humor y curiosidades científicas. Andreu Buenafuente recuerda la historia del perro Manolo, que murió tras quedarse encerrado en un bar lleno de tapas, y ambos repasan la curiosa coincidencia de tener el mismo nombre que su primo.
Después comentan la idea de que los humanos antiguamente dormían en dos tramos, las llamadas horas de Dios, a partir de un mensaje de un oyente, y debaten sobre el sonido de los coches eléctricos, los trajes espaciales y el arroz partido. También responden preguntas de oyentes y prueban si una aplicación de reconocimiento de aves identifica la imitación de una gaviota que hace Berto Romero.
En este episodio Andreu Buenafuente, Berto Romero
La transcripción de este episodio sobre el perro Manolo y el sueño bifásico se hizo con la tecnología de HappyScribe, la misma que sustenta sus notas con IA.
Los anuncios de este audio no coinciden con el texto. Toca la frase que estás escuchando para seguirla.
Sincronizado: el texto sigue ahora el audio.
Ser podcast.
La cadena Ser y el Terrat presentan "Nadie Sabe Nada", un programa a priori de humor con Andreu Buenafuente y Berto Romero.
Vale, vale, vale. Buenas tardes. Hola. Muchas gracias. Muchas gracias. Son ustedes muy amables. Bienvenidos al programa de inicio canónico, como tiene que ser.
Bienvenidas. Me pasa que la silla en la que me siento no me está dando, no me está enviando los mismos inputs que normalmente, como si me lo hubieran cambiado.
Podría ser, porque yo me noto un poquito más Eniesto, que el otro día dije Iniesto y en.
Es el hermano del jugador.
Sí, sí. Isaías Lafuente, en su sección mítica, me tocó un poquito la cocorota.
Ah, pero extraen fragmentos de este programa para la sección de Isaías.
Oh, madre mía.
Pero Isaías, que.
No ves que vive de los demás?
Pero eso es hacer trampa, Isaías, porque este programa está plagado de errores.
Ya, ya, ya, pero.
Venir aquí a buscar corrección de cualquier tipo, ya sea lingüística o estilística o de cualquier tipo.
Bueno, chico, pues él dispone de lo que llama los vigilantes, que son oyentes que dicen también, vaya, tiquismiquis, oyentes que están en su casa: "Eh, me ha dicho Iniesto", "ha dicho Iniesto".
Sí, "mimi, mimi, mimi".
Son mimi, mimis.
Sí, los mimi, mimi.
Y entonces Isaías, bueno, pues un tío maravilloso, dijo eso.
Sí, un tío maravilloso.
Yo solo hago un trabajo ingrato, que es señalarle a la gente y decirle: "Tú te has equivocado", pues que lo sepa Isaías, que es un tipo maravilloso.
Él también se equivoca, ¿eh?
Tú también te equivocas, Isaías.
A veces se pone sus propias equivocaciones.
Sí, y se acopla.
Bueno, un abrazo desde aquí. ¿De qué hablábamos?
De la silla, que parece ser que nos han cambiado la silla, porque tú te notas Eniesto y yo me noto encorvado.
Bueno, pues para. Quiero decir, ahora sabrás un poco mi sensación, que estaba como apachorrado aquí.
Bueno, pues cambiamos la toma.
No, no, no.
¿Por qué?
No, porque quiero experimentar esta cosa.
Ah, ¿quieres ponerte en los zapatos del otro?
Sí, sí, sí. En la silla del otro.
Qué interesante.
¿Qué tal la semana? ¿Cómo ha ido la semanita?
Muy bien, muy bien. Una semana, sí, muy bien, muy bien.
¿Estás currando mucho?
Sí, sí. Pero bueno, hay salud, ¿eh? Hay salud, es un trabajo que me gusta.
Claro, la salud hasta que se rompa la salud.
Hombre, joder, tío.
No, quiero decir.
Vaya perspectiva de futuro, ¿no?
No, hombre, no es que lo deseo, pero.
También puede no romperse, ya está.
El exceso de trabajo, sé de qué hablo, ¿eh? Sé de qué hablo.
No, pero.
Ya, ya, vamos, que no, que bien, bien.
Tú vas regulando, ¿no?
Sí, yo voy regulando. Como un gato se administra la comida.
Claro, claro.
Pues yo me administro el trabajo también.
Sí.
Estoy bien, estoy bien.
Sí, sí, vale, vale.
Es que me miras con.
Tú eres gato y yo soy perro.
Pero me miras con la cara del que no te cree, ¿sabes? De: "No, tú estás a punto de petar".
No, hombre, no, no, no, no.
No me desees eso.
No, del amigo preocupado. Pero ahora he pensado que este símil me gusta: el gato se administra, el perro no.
El perro no.
¿Sabéis que un perro, si le pones toda la comida del mundo, revienta.
Se la come toda, sí, sí, sí.
Bueno, yo he contado muchas veces aquí, o alguna vez, la anécdota del perro Manolo, tú la sabes, ¿no?
Pues yo creo que la recordaría.
¿No te acuerdas?
No, no me acuerdo.
Era yo pequeño y más joven, y sí, viva anécdota, claro. Y entonces yo pasaba los veranos en la Terra Alta, en Gandesa, con mi primo, que se llama como yo, Andreu Buenafuente. El cachondeíto ya te lo puedes imaginar. Eres como estos, los policías de Tintín.
Sí, Hernández y Fernández. Pero no, no, nos llamábamos igual, y decían: "Andreu Buenafuente", y nos levantábamos los dos. Bueno, no pasa nada, nuestros padres decidieron, siendo hermanos, que le ponían el mismo nombre.
Pero lo hicieron a sabiendas, ¿eh?
Sí.
Es que vaya guasa también.
Sí, sí, sí. Y del mismo año, ¿eh? Nacidos el mismo año.
Vaya guasa.
Bueno, porque el padre había muerto en la Guerra Civil, esa cosa de aquella generación.
Hostia, se ha congelado la guasa, ¿eh?
No, hombre, no, no.
La bola negra, ¿eh? Hostia, la bola negra.
No, no es bola negra, no es bola negra.
Ha caído la bola negra, ¿eh?
Un poco bola gris.
Guau.
Bola gris.
Hostia, estaba la cosa, iba todo, todo iba sobre ruedas.
Y todo, todo por un perro, ¿eh?
Joder.
No, nos llamábamos Andreu porque, ya te digo, el abuelo murió en la Guerra Civil.
Tuvo un romance con alguien de las líneas enemigas.
No, no, no. Y entonces los dos hijos dijeron: "Nosotros al padre le ponemos mi padre", dice: "Yo le pongo el nombre de mi padre".
Sí, pero ¿cuándo entra la historia homoerótica? Venga, va.
No, no, no.
Vale, vale, vale.
No entra. Pero lo que siempre me sorprendió, y le pregunté a mi padre: "Oye, y el tío, el tío Paco, tu hermano?", sí, mi hermano, digo, "¿y por qué le pone igual?". "Coño, porque lo hablamos y yo le dije", dice mi padre, "le voy a poner el mío, Andreu". Y el otro dice: "Yo también".
Vale.
Pero en su cabeza no pensaron que era un poco raro. A mí siempre me sorprendió esto. O sea, llegas a un acuerdo, ¿sabes?
Ya, claro, pero.
Dice: "Cámbialo", dice: "Cámbialo tú".
Claro, es que llegados a esa situación, ¿qué hacen? Se lo juegan.
Pues no sé.
Se lo juegan a los chinos.
Sí, bueno, cara o cruz.
Piedra, papel o tijera.
Cara o cruz. Y al final la dan a los dos, a Andreu, y bueno, perfecto, cachondeíto. El que más lo sufre es él, ¿eh? ¿Te has cargado la silla?
La silla está rota, ¿eh?
Perfecto.
Tenía la mira, un breve inciso y sigues.
Sí, no, no, yo creo que lo del perro ya está.
No, no, no. Que tenía la mano apoyada en el reposabrazos, y al levantar la mano me llevaba el reposabrazos. Ya está, no pasa nada.
Es un teléfono, un mando a distancia, ¿no? Podrías llevar el mando a distancia.
Sí, los mejores materiales de oficina en la cadena Ser.
Mucha tralla. Que, a ver, ¿por dónde retomo?
Los dos Andreus, los dos padres.
Ya acabo con esto. El que peor lo pasa es él, él va al seguro, seguridad social, médico, y dice por megafonía: "Andreu Buenafuente", y la gente, y se levanta él.
Bueno, no, más.
Y tiene que explicar: "No, es que nos llamamos igual", toda la puta vida.
Más que nada, la decepción.
Sí, sí.
"Está aquí Andreu Buenafuente y todos son de...", y quién es ese pavo, luego.
Ya, ya, ya.
Vaya, ¿no te odia?
Sí, yo creo que un poco sí.
Hombre, te tiene que tener, no odio, pero un poquito de rabia, ¿no?
Un poco hasta los cojones está este tema, sí. Bueno, entonces, yo iba a pasar los veranos con él.
Yo estuve a punto, a mí me gustaba de nombre Berta, no estuve a punto de ponerle a mi hija Berta, pero me pasó por la cabeza, tú imagínate.
Es muy bonito, Berta.
Pero imagínate Berta Romero y descubren que es mi hija.
Ya, ya.
Ah, claro, llevaría tu apellido, Berta Romero. Sí, y el nombre, muy parecido.
Sí. Pero puedes cambiarlo, podrías poner primero el de tu mujer.
Y tu primo se puede cambiar el apellido también, si quiere.
No, apellido es muy difícil.
Anda.
No.
No, no, si ya te conté, mi mujer se cambió el apellido, no es difícil.
No, no es tan fácil, ¿eh?
Que sí.
Oh, soy tu hermano, ¿qué tal?
No, no, no.
No, no, sí, no, no. A nivel legal, a nivel legal, hablo de legalidad. A nivel legal, cuidado, que no es fácil.
Ya no es mi hermano.
Se puede.
Ya no es mi hermano, es Alf.
¿Cómo estás, chato?
Sí, un poquito, sí, un poquito.
Pero escúchame.
En Melmar solíamos comer gatos.
Que se comían, que.
Sí.
Ay, que se comían, que es fácil.
Que se comían.
Bueno, bueno, a ver, el tema este. Yo pasaba los veranos con mi primo, y claro, imagínate, dos niños de 11, 12 años, todo el día en un pueblo pequeñito, pues a ver qué pasaba. Y un día había un bar, el bar del pueblo, que a lo mejor todavía existe, que se llama Bar La Farola, porque delante había una farola.
Bueno, muy cartesiano todos, ¿eh?
No, no, allí iban a piñón, o sea, fantasías las justas, ¿me entiendes?
Y un día quitaron la farola y: "Ahora, ¿qué hacemos con el bar?".
Sí, sí, no, perdieron su identidad. Sí, sí, sí. Bar donde antes había una farola, ¿no? Bueno, y el Bar La Farola, pues era lo típico, pasabas por allí, tu Coca-Cola, esas cosas y tal. Y un día estaba la gente en la puerta y dice: "¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado?", y dice: "Que se ha muerto el perro Manolo". Me gustaba mucho el nombre Manolo.
¿El perro Manolo?
Sí, era un perrito pequeño, así, como un cerdito, ¿sabes? Esos retacos. Bueno, ese perro.
¿El perro?
No, no, no, era un mil leches, pero bueno, que estaba trofollo.
Ah, vale, que te recordaba a un cerdito porque estaba gordito el perro.
Gordo, gordo, no le costaba andar.
Sí, sí, sí. No sería un.
No, no, no era de raza.
Pitbull francés de estos.
No, no, no.
Que están todo el rato congestionados.
Ah, vale, vale.
Todo el rato: "Ay, se pega".
No, no, no.
Sí, sí, el perro parece un squishy.
Sí, sí, sí. Este perro Manolo, pues era el perro del bar, era muy conocido, muy querido por todos. Resulta que por la noche cerraron el bar.
¿Lo ataban a la farola?
No, no, no. Y se lo dejaron dentro. No se acordaron.
¿Qué?
A Manolo se lo dejaron dentro del bar.
Ah, y murió por una negligencia.
No, sí, sí. Y entonces.
Uy, hostia.
Bueno, no pongas música triste, porque.
Joder, entre la Guerra Civil y el perro muerto.
A ver.
Joder, vaya programa, colega.
No. No quisiera yo ahora tener en cuenta a los animalistas, pero tiene una cierta comedia la muerte también. Entonces, bueno, una cosa por la otra, ¿eh? Siempre a favor de proteger a los animales, pero coño, se quedó dentro de un bar.
Vale.
¿Qué pasó? Se dejaron tapas en los expositores estos que había antes con el cristalito y ponían las tapas.
Sí.
Se comió todas las tapas.
Oh.
Se comió todas las tapas.
Claro, no pudo, animalito, no pudo discriminar.
Claro, como no conoce.
Boquerones, chocos, la ensaladilla que has logrado.
No sé si lo avinagrado, porque el perro a veces lo avinagrado lo rechaza, pero, y entonces lo encontraron con las paticas para arriba.
Ay, pobre.
En la barra del bar.
No, en la propia barra.
No, va, no riáis.
No riáis, no riáis.
Bueno, tuvo una muerte agradable también.
Ya, ya, lo que él habría querido, ¿eh?
Joder, se hinchó a comer hasta que se quedó dormidito y dijo: "Mamé". Y ahí se quedó y todo.
Nadie le dijo que no, ¿no?
Se ha muerto Manolo, se ha muerto Manolo. Fue uno de los hypes del verano.
Qué pena.
Te lo decía, y con esto ya cierro, porque es verdad que.
No, déjalo aquí, quedémonos con este recuerdo. El perro muerto ahí de las tapas.
En materia de trabajo y esfuerzo personal, pasional por el trabajo, tú eres más gato, yo soy más perro. Yo a vida me curro, me lo como todo, todo, todo, hasta que peto, tú eres gato, te lo distribuyes.
Ah, pues muy bien. Pues muchas gracias. Nada, pues.
Yo creo, yo por mí ya estaría el programa, porque he dado una reflexión, un análisis y una anécdota. Todo lo que viene ahora es relleno.
Pues venga, vamos con el relleno. Toma.
Me gusta esta música, ¿eh? Bueno, nos vamos hasta los Estados Unidos, a Tampa, Florida, Florida.
Flora.
La Florida.
La Flora.
La flora intestinal.
La flora de fauna.
Dice Eloy, que vive ahí: "Estaba con mi hijo Alejandro de 15 años buscando pelis para ver juntos".
Muy bien.
Le enseño Terminator del 84 y se pone a leer la sinopsis. De pronto se gira y me dice: "Faltan dos años para la guerra con las máquinas".
Vale, sin contextualizar que era.
Bueno, tú que sabes de estas cosas, supongo que el Terminator primero.
Debe ser Terminator 3, ¿no? Debe ser.
Dice el del 84.
Ah, vale, el.
Es el primero, ¿no?
Faltan dos años para la guerra. Bueno, vale.
Bueno, sí, sí.
No sé, no sé.
No sé, no sé, no, no, no sé.
Bueno, supongo que dice la sinopsis.
Dos años.
En el 2023, las máquinas se rebelaron contra los humanos, algo así.
Dos años no, pero bueno.
Decían en el 84.
En el 84, en la película creo que no decían. En el 86 hay una guerra, se construirá un Terminator.
No, aunque la sinopsis del Terminator.
Sí.
Debe poner: "En el 2023, las máquinas se rebelaron". En el 2028.
Ah, vale, y ahora faltan dos años.
Sí, a día de hoy.
Ah, vale, vale.
Yo pensaba que era en la película del 84 que faltaban dos años.
No, no, no.
Yo no creo que en dos años les dé tiempo, estando en el 84, a construir el robot ese.
No, no, no, no, no, no. Era como una predicción, ¿no?
Ajá.
¿Entiendes o no?
Ah, ya está la.
Sí.
Ah, que faltan ahora dos años.
Sí.
Pues, colega, yo sé que esto es algo que nos da mucho miedo a los de nuestra generación, porque vimos Terminator.
Sí.
Y los jóvenes se ríen en nuestra cara, de: "Ah, ya está el viejo con sus miedos de viejo".
Ya.
Tiene miedo el abuelito.
Sí.
Tiene miedo a que le haga daño la tostadora. Pero se está cumpliendo todo tal cual.
Ya, ya, ya, ya, ya.
Más o menos, vamos a estamos en hora. Yo los robots esos que veo que te meten una patada en la boca, ¿no has visto esos robots que se vuelven locos?
Ah, sí.
Y te meten una patada en la boca, pero a la mínima, ¿eh?
Sí, sí, sí.
Hay uno que le pega a un niño en el pecho.
Joder, qué va.
No, eso no.
O sea, un robot que le pega.
En China, si hace una vuelta, ¡boom!
Una patada.
Y el niño hace: "Oye".
Una patada en el pecho.
A un niño, no, robot.
A un niño.
Y el y uno que está en una tienda que hay un robot que da los buenos días, y uno no le da los buenos días, y el robot se le gira la pinza.
Ya.
Y va a cara, va a muerte, ¿eh?
Sí.
Ah, a muerte. O sea, está muy cerca del Terminator ese.
Si el robot reacciona porque el cliente no le devuelve los buenos días.
Que yo lo entiendo, al robot, ¿eh?
Sí, yo también.
O sea, yo lo entiendo.
Sí, sí.
Yo lo haría cada vez que entra.
Yo lo haría al revés. Un comprador que si no recibe amabilidad, se gira.
Pero me vengo a referir, mi vídeo favorito de robots es uno que os pido que lo busquéis, no sé cómo lo podéis buscar, ya os apañaréis, ¿vale? No es mi problema ahora. Yo ya sé cuál es. Es un robot que sale bailando Billie Jean.
Ah, sí, sí.
Y empieza la música: "Trin, trin, trin, trin, trin, trin, trin". Y sale el robot con una camisetica puesta: "Kinga, ka, ke, ke". Y baila, y el tío superguay, pero ya hay un escalón y de repente ves que hace: "Ah, kle, kle".
Sí.
Y como que.
Pierde pie, pierde pie.
Pierde, pierde un poco pie, pero lo vuelve a recuperar: "King, ka, ke, ke". Y va haciendo los pases de Michael Jackson, superbien los pasos, hasta que de repente reincide en la escalera, se cae de boca y se queda muerto. O sea, se queda frito. Y la música: "King, king, king, king, king, king, king. She went to Merlin, I've been a king, I moved the scene". Y el otro muerto, y llega una gente y lo arrastran.
Sí, sí, sí.
Y tal como lo arrastran, arrastrando las paticas así, con la camisetica puesta, y se va yendo: "Billie Jean, it's the man".
Es muy bonito.
Es de las cosas que más gracia me hacen en el mundo.
Sí, sí, sí, sí, sí. A mí la camiseta me rompe, ¿eh?
Sí.
O sea, que alguien decida que hay que ponerle una camiseta a un robot, eso.
Oye, pero has visto esos vídeos de peleas de robots?
Sí, sí, sí.
Pero.
Y atletismo, hice una competición de atletismo.
Bueno, en fin.
Corriendo, corren la hostia, ¿eh?
Bueno, que estamos.
Corren que se las pelan, ¿eh?
Que estamos ahí, ya está.
Vale, vale, vale.
Estamos ahí.
Vale, vale. Oye, vienen dos turras, porque.
Yo tengo turra.
Yo también. Ay, mira qué casualidad, hemos cogido dos turras.
Sí, vamos.
Una especial turras?
Venga, vamos, especial turras en Nadie Sabe Nada.
Vamos allá. Joder. Berto, Berto, Berto, molesta mucho, ¿eh? Molesta mucho.
¿Y para qué me la ponéis aquí?
Bueno, es una trompeta de mierda que espérate, no, que en fin.
Oh, oh, va, hombre, que se va la gente. Vamos con las turras. Rafa desde Gondolan.
Hostia, eso es del Señor de los Anillos.
Ah, ¿sí?
¿No?
Pues yo pensaba que era Venecia.
Ya, supongo que sí.
Gondolan, ¿no?
Sí, Gondolan. Gondo, cha-cha-cha.
Vale.
Dice Rafa: "Mis hijas me suelen pedir audiocuentos cuando vamos en el coche. Y para que duren más tiempo y disfrutar de unos segundos más de paz, se los pongo a 0,8".
Ay.
O sea, les baja. Ellas no saben la realidad y piensan que la narradora es simplemente un poco lenta. Hombre, yo diría que incluso un poco borracha también, porque la lentitud.
No, pero está bien buscado, porque no lo pone a 0,5, lo pone a 0,8. Está intentando, o sea, le da un mensaje de una cierta lentitud, pero no demasiada.
Vale, vale.
Este es un manipulador, este pavo.
Sí. Dice: "Calculando", mira si es manipulador y calculador. "Calculando el año, al año, me salen más de 15 horas extras de paz en el coche". Sí, sí, sí.
Un tío siniestro, ¿eh?
Hostia. 20 en cálculos más optimistas.
Sí. ¿Y en qué las vas a usar esas 20 horas?
Ya.
¿En irte al bar?
No sé si sentirme orgulloso o mal padre. ¿Alguna vez que hayáis engañado o metido información a vuestra prole con el fin de sobrevivir a la paternidad?
No, yo.
Tema delicado, ¿eh?
Yo quitando los engaños clásicos que compartimos toda la sociedad con los niños, ya sabéis cuáles son. O sea, gente mágica, la gente mágica.
Sí, gente mágica.
Gente mágica.
Sí.
Con habilidades de reparto que desafían la lógica humana.
Sí, sí.
Quitando eso, yo creo que no, ¿eh?
Yo alguna vez, sí.
¿Sí?
Sí.
Engaños, pequeños engaños.
Bueno, microengaños.
Microengaños.
"Papá, tenemos que ir a tal sitio", y digo: "Uy, he entrado y está cerrado".
Ah, vale.
Bueno, ¿sabes? Pero esto hace poco, porque ahora ya dice: "Déjame el móvil".
Ya, ya, ya, ya.
Y yo: "No quiero que me cojas el móvil". Oye, para acabar la turra dice: "Muchas veces el karma hace que se me olvide ponerlo de nuevo a 1.0, e igual llevo escuchando el medio programa sin darme cuenta".
Ah, ¿a nosotros también nos lo hace?
Sí. A esa velocidad sonáis muy graciosos, como si estuvierais un poco creepy, pero en el punto justo como para que sea útil y no darse cuentas de primeras.
Muy bien. Pues mira.
Escúchanos normal.
Vamos a hablar.
Rafa.
Vamos a hablar a 0,2 más rápido para joderte el plan. Venga, vamos a leer la siguiente consulta.
No, no, tío, es agotador.
Mira, escribe yo desde mi casa.
Ah, muy bien.
Dice: "Hola, os envío una pequeña turrita que he leído, pero que quizás es la explicación de los despertares nocturnos de Andreu".
Ah, hombre, ¿qué pasa con mi? Dejad de meteros con mis hábitos, ¿eh?
Bueno, esto es que tú lo has contado y alguien se ha enterado.
Ah, vale. Pues adelante.
¿No?
Sí, sí, sí.
¿Qué pensabas, que lo había adivinado alguien?
No, no, no, no.
¿Que te observaban en casa?
No, no, no, no.
Resulta que antiguamente los humanos no dormían ocho horas seguidas.
Ah, ¿ves?
Sino que el sueño era bifásico. Es decir, dormían unas cuatro horas, se despertaban y durante un par de horas hacían cosas como rezar, escribir, pensar o hacer el amor, y luego dormían unas cuatro horas más. Se ve que en esta ventana de dos horas llamada "las horas de Dios".
Oh, hostia, yo estoy flipando, ¿eh?
Hostia, pues yo me tomo un café con leche en las horas de Dios. Shakespeare escribió la mayor parte de sus obras.
Lo de hacer el amor está descartado.
Bueno, yo no tengo valor. A las cuatro de "¿qué haces? ¿Qué haces?", ¿sabes? A tu pareja con la baba y. Bueno, se supone que tienen que estar ambos despiertos.
¿Lo puedo?
No.
Sí, sí, hombre, claro.
Hombre, sí, no, si no.
Sí.
Entramos en unos terrenos muy oscuros, ¿eh?
No, hombre, por eso te digo.
Casi punibles.
No, por eso te digo que tengo que despertarla.
Sí.
A la pareja.
Claro.
A lo mejor no uso ahora la idea.
Dices: "Que son las horas de Dios".
Claro, se lo diré al oído: "Estamos en las horas de Dios".
Y yo quiero usarlas.
Sí.
Para congraciarme con el diablo.
Vale, vale. Bueno.
¿Y qué dice? ¿Qué dice?
Que en esta ventana de dos horas.
Sí.
Que llaman "las horas de Dios", Shakespeare escribió la mayor parte de sus obras, y Mozart compuso sinfonías enteras.
Bien, no, si es que.
Con la revolución industrial se necesitó personas en turnos fijos y el sueño bifásico era un problema.
Bien.
Y se empezó a vender que el sueño normal tenía que ser de ocho horas seguidas. ¿Cómo os quedáis? Me ha parecido que Andreu tenía que saberlo quizás, además de comer en tus despertares, puedes aprovechar para crear tus obras. Pues mira, te lo hago interes.
No, no, no lo destruyas, que esta la quiero guardar de recuerdo.
Vale, toma.
Muchas gracias.
Muy interesante, ¿eh? Las horas de Dios.
Hostia, no sé cómo se llama. Yo desde mi casa, se llama. Bueno, pues yo, muchísimas gracias, y la verdad es que me reconcilia un poco con esa anomalía que siempre pienso: "Hostia", aunque yo la disfruto, ¿eh?
No, pero tú puedes permitirte salirte fuera de los parámetros que fijó la revolución industrial y vivir como en el medievo, ¿no? Puedes permitírtelo.
Sí.
Tú a partir de hoy decides que tú vives como en el siglo XVI.
Bueno, no, bueno, Shakespeare era más de más para acá ya.
¿XVII?
XVIII.
XVIII, hombre, sí.
XVIII, sí.
Ni vivió la Guerra Civil Shakespeare.
Sí, pero.
¿Sí?
No, no, no, no. Entiendo la movida. O sea, ¿alguien se levanta a medianoche aquí? ¿Sí? ¿No? Sí, tú sí, ¿no? Una persona sí.
Alguien quiere.
Hostia, somos minoría.
Compartir su experiencia con.
De casi 100 personas, una sola. ¿Le pasamos un micrófono? ¿Qué te parece? Vamos a ver, sí. Si puede ser que esté cerrado, ¿vale? Que es un poco la marca de la casa.
Está abierto.
Está abierto. Hola.
Hola.
Hostia, menos mal, tío, que ha salido alguien, porque todo el mundo aquí en uno.
Yo creo que somos más de uno, pero hay vergüenza de admitirlo.
Correcto.
Pero no pasa nada, ¿eh? O sea.
Sí.
Somos personas normales, la pareja lo entiende, si no la despiertas y no le haces daño, o sea.
Perfecto.
No pasa nada y llegaremos muy lejos, o sea.
Muy bien, tío, muy bien.
Pero hablamos de un despertar y luego un volverte a dormir, o las horas de Dios.
No, un despertar.
A Dios dale mínimo dos horas.
No, no, el bifásico no. O sea, ir al baño, igual pasar por la cocina.
Ah, amigo.
Comprobar que las persianas están cerradas, que no ha entrado nadie en casa, que el animal tiene comida.
Sí, como una ronda.
Que tu pareja no se ha despertado.
Como un vigilante de seguridad, ¿no?
Sí, bueno, haces de sereno también, que sigan, ¿sabes? Si se queda todo encendido en la calle y, bueno, y a dormir otra vez.
Yo estoy ahí, y te duermes.
Vaciar el lavavajillas, a lo mejor también te cabe.
Bueno, a ver, si puedes, ya tiendes la ropa, ¿sabes? Por ejemplo, lo has puesto de noche porque no tienes tiempo por la mañana, pues.
Fantástico.
Y en una horita tu cuerpo ya dice: "Venga, volvemos al catre, ¿no?".
Más o menos.
Muy bien, tío.
Y luego al día siguiente continúas con tu vida normal, ¿sabes?
Pues, tío, hermanos de sueño, tío, me gusta mucho haberte conocido.
Llegaremos lejos.
¿Te molesta si nos pasamos el teléfono y nos llamamos?
A las sí, un despertar, ¿sabes?
A las tres de la mañana.
Bueno, quedamos, sí.
Y tú me mandas solo un WhatsApp, bifásico, yo lo entenderé.
Venga, adjudicado.
Hostia, me gusta mucho eso, tío, a mí me tranquiliza. Gracias.
Muchas gracias a ti.
Gracias, Bi, te llamaré Bi.
¿Qué?
Siglo XVI, Shakespeare.
Shakespeare, vale.
1500 y pico.
Pues bueno, pues muy bien. Yo entiendo eso, y te digo, no hay momento más placentero, la casa está bueno, ni el perro, que mi perro siempre está pendiente de todo, está ahí.
Ya, ya, sí, sí.
Pasado.
Es verdad.
Y digo: "Guau, guapísimo".
Y es que a mí me pasa que me despierto y pienso: "Está todo en calma", y entonces de repente me viene el pensamiento de: "¿Por qué está en calma?". Ah, claro, porque no hay nada que hacer, vete a la cama otra vez.
Ya, no sé si eso.
Claro, no me sale aprovechar esa calma.
Ya, ya, ya, ya.
Dos cositas, dos cositas.
No, yo orinar, yo me despierto lo justo para orinar en la taza, para no marcar las paredes, ¿sabes? Lo justo.
Sí, sí, sí.
Lo que me ya estoy entrenado para llegar al baño.
Sí, sí, sí.
Y estoy considerando si el orinal no sería una buena.
¿Vale orinal?
¿Vale orinal? Aquí.
Toda la vida, sí.
Toda la vida, ¿eh?
Los bifásicos del pasado orinaban en orinales.
Sí, sí.
Sí, sí. No era agradable, pero bueno. Mi abuela, que vivía a veces en casa, tenía un orinal.
Claro.
A mí nunca me gustó, ¿eh?
No, hombre, no, es que no te tiene que gustar.
Ya, ya, ya.
O sea, no es.
No hay que celebrarlo, no hay que.
Está áspero, el problema. Está como áspero, ¿no? Orinales, muertos, perros muertos.
Pues vamos a ver, esto sabes lo que lo arregla? La publicidad.
Ya, venga. Vamos a hacer una pausa y luego la luz. Nadie Sabe Nada. Sabemos cosas, pero no nos acordamos.
Buenas tardes. ¿Cómo están?
Cuídate.
Soy el cantante.
Ay.
Enérgico.
Venga.
Buenas tardes.
Oiga.
¿Cómo va?
Bien.
La voz no se administra. ¿Cómo va?
Ah, ya no se me entiende.
Tampoco tengo muchas más letras.
Interludio, música.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh. Buenas tardes.
Adiós.
Para, para, para.
Para, para, para.
Solo para que entendamos un poco tu proceso creativo.
¿De qué disponías?
El concepto era.
Antes de entrar en la canción. Tú qué querías decir? "Buenas tardes".
El concepto era.
Se llama el cantante energético.
Sí.
Y la idea que.
Que trabajaba.
La idea es que no controla bien la energía y tira mucha cuando canta.
Ya, ya.
Y ya está. Esa era la idea.
Sí.
Luego, claro, había que hacerle una letra también.
Luego ponle una letra a eso, claro, claro.
No llegaban las dos cosas.
Ya, ya, ya.
Y la letra era básicamente: "Buenas tardes".
¿Cómo te va?
¿Cómo va?
Ya, ya, ya.
Joder, me he arriesgado, ¿eh?
No, estaba bien, estaba bien, estaba bien.
Ha sido improvisado.
Sí, sí, sí, sí, sí. Como todo el programa.
Sí, señor.
Sí, señor.
Vamos a ver, venga. Residuo Urbano de Blue Sky.
Muy bien.
Joder, autoestima baja, ¿eh? Y dice: "Ah, bueno", y luego firma otra vez. No lo entiendo. Arriba pone: "Residuo Urbano", Blue Sky, y luego.
Y abajo: "Mierda seca".
No, no, no. Y abajo pone: "Ibai desde Hinojedo, Cantabria".
Pues uno de los dos es él.
Ya.
Yo apuesto por Residuo Urbano.
Vale, nos gusta más, sí. "¿Por qué los marcianos son siempre verdes, si teniendo en cuenta el calor que hace en Marte deberían ser rojizos cual Alemán en Mallorca?".
Porque se han oxidado, como las estatuas ecuestres.
Muy bien.
Eran rojizos, pero de estar a la intemperie se pusieron verdes. Venga, otra pregunta.
Va. Hostia, a ti cuarto milenio te dura cinco minutos, ¿eh?
Como a ellos.
Ya, ya, ya.
Me salió otra cosa.
A ver.
Jesús Tomás Dao. Jesús Tomás Dao.
Ah.
Desde Mataró.
Jesús Tomás Dao.
Jesús Tomás Dao.
Muy bien.
Dice: "Hola".
Bueno, bueno, ¿eh? Le has colado, ¿eh?
Sí. Dice: "Hola, Mix, ¿no crees que ese sonido artificial que le han puesto a los coches eléctricos circulando es bastante decepcionante? Suena como el grito agónico de una sirena, o la banda sonora de una película de Nolan". Digo yo, ¿no se podría haber usado un sonido más efectivo como el del afilador o el del melonero? Me parece que la persona más indicada para responder a esta pregunta es, como no, el doctor Polipo. Ay, lo siento, murió. Doctor Polipo, murió.
Ya falleció, ya. Ya falleció, pero sí que podríamos entrar en tecnología adversa y convocar a nuestro.
Josep Maria Balcells.
Sí.
No, Silver Balum Balcells.
Silver Balum Balcells.
¿Qué?
¿Quieres que vayamos ahí?
Sí, claro.
Venga, vámonos, va.
Tecnología adversa.
Luego afilador.
Señor Silver, ¿cómo está?
¿Cómo estamos?
Bueno.
Muy bien, muy contento, la verdad. Tiene muchas ganas de venir, hacía muchos días que no venía.
¿Un vermutito esta mañana? Un vermutito antes de entrar o no?
Un sol y sombra.
Venga, va.
Sol y sombra.
Ya sabéis que él siempre consumo responsable, pero una chispita, ¿no?
Bueno, consumo responsable también implica consumir a veces aunque no te apetezca.
Claro. Sí, podría pasar eso.
Hombre, claro, tío, es una responsabilidad con tus.
Con tu consumo.
Con tus oyentes, sí, con tu consumo.
Hostia.
Hoy no me apetece. ¡Epa! Tú sol y sombra.
Hostia.
Claro.
Ay, nunca había oído.
La responsabilidad también puede venir por el lado negativo. Bueno, ya hablaremos esto más adelante.
Bueno, sí, sí. No, no, no lo hablaremos esto. ¿Qué haces?
Reprimir un eructo.
Hostia, macho.
Claro, esto también es responsable.
Bueno, a ver, este está estuvo usted detrás de la configuración del sonido para los coches eléctricos? Porque yo me acuerdo que este tema salió. Por normativa les dijeron: "Oye, poned algo porque nos vemos venir".
Claro.
Y entonces, uy, uy, uy, y había noticias que decían: "Tal marca está haciendo como una especie de casting de sonidos y tal". Yo ese día pensé: "Uy, Silver la va a liar".
Sí, bueno.
Pero no la ha liado mucho, ¿no? Podría haber hecho.
No, no, no, no, no, no la ha liado precisamente porque yo no gané el concurso. Esto era un concurso a nivel internacional.
Ah, vale.
Y se presentaron varias propuestas, y este que ganó fue el coreano.
Ah.
El coreano, el inventor coreano, Pun Chan Klan.
Pun Chan Klan, sí.
Pun Chan Klan, dijo yo.
En Pun Chan y no entramos en sangre.
Este es catalán, sí, bueno. Pun Chan sangre.
Pun Chan y no extraen sangre.
Sí.
Para la traducción. Y el coreano, Pun Chan, lo que dio es.
Pun Chan.
Pun Chan.
Pun Chan.
Dio algo más.
Pero él prefiere que le llamen Klan.
Klan, bueno, pues venga, Klan.
Klan, dice. Me gusta porque me recuerda a mi infancia cuando golpeaban las bombonas de butano que.
Ah, muy bien. Klan, Klan, Klan, Klan.
Klan, Klan, Klan.
Perfecto.
Esto le hace gracia a él.
Bueno, pues Klan.
Es un imbécil.
Sí, sí, ya, ya.
Yo no me he llevado nunca bien con él.
Deje, deje ese, hombre.
Hombre, pero como voy a chispear, tío.
Ya, claro, sí.
A mí mi cabeza va de un sitio a otro.
Klan y su equipo, supongo.
Los Klaners.
Los Klaners.
Klan y los Klaners.
Dieron un sonido más.
Bután Klan, porque Bután Klan, porque venía del butano.
Sí, Bután Klan, sí.
Bután Klan.
Dieron este.
Sí.
Eso.
Él propuso eso porque es un tío sin sangre, y me dijo: "El problema aquí era: si el coche no hace ruido, te mata.
Sí, eso es verdad.
El coche tiene que hacer ruido.
Ah, guau, sí.
Entonces yo hice dos propuestas. Uno era la bocina antigua, dije: "Recuperemos la bocina antigua".
Ah, muy bien, como un homenaje, ¿no?
Con un sensor, un sensor, como homenaje a los inicios del invento del automóvil.
Sí.
Se coge la bocina antigua, se replica un sensor de movimiento, entonces el coche viene en absoluto silencio, y cuando te detecta, cuando está a diez centímetros de ti, hace: "¡Me vi!". Y entonces tú.
Hombre, un poquito más de diez, ¿no?
Claro.
Diez igual no da, está en.
No, no, no, cerca.
Ah, cerca, vale.
Cerca.
Claro que es verdad que usted va a putear.
El coche viene como un ninja.
Sí, sí.
El coche como un ninja, y cuando está: "¡Me vi!", entonces tú no mueres del atropello, pero mueres del susto.
Hostia.
Se te sale el corazón por la boca.
Hombre, claro, claro. Esto no se lo compraron, ¿no?
Esta fue mi primera opción. Me dijeron: "Hombre, Silver Balum".
Ya.
Me preguntaron: "¿Qué has bebido?", dije: "Por supuesto".
Por supuesto.
Porque.
Sin ganas, ¿no?
Porque tengo una responsabilidad. Y les dije: "Vale, pues si esto no", yo tenía mi plan B. Mi plan B era que el coche hiciera el ruido que hace cuando arañas con un tenedor una pizarra.
Oh, no, por favor. Por favor.
Ya verás si te apartas.
Quedan entera.
Pero a toda hostia.
Ay, ay, ay, ay.
Y nada, se me.
Eso es de un genio, ¿eh? Eso es de un genio.
Se me prohibieron las dos. Las dos propuestas no fueron aceptadas, y se optó por la mierda esta del.
Mmm.
Que mira, ya para salir así, pues mejor sal caminando porque no tiene ningún sentido. Bueno.
Lo veo desanimado.
No, venía, no, porque me por el bajón del alcohol.
Ah, vale, vale.
Deme un chupitito y me vengo arriba también.
Vale. Primero la euforia, y ahora eres mi mejor amigo, ¿no? Gracias, Silver.
Te quiero, te quiero.
Déjeme.
Tenemos neveras silenciosas, aires acondicionados silenciosos.
Tecnología, hoy todo tecnología, ¿eh?
Ya, tío. Lavadoras silenciosas, aspiradoras silenciosas. Bueno, yo no sé dónde vive este hombre, o a lo mejor tiene algún problema de audición. Pero bueno. Claro. Sí, ¿sabes? Pero en pleno.
De repente nada hace ruido.
Sí.
Vete un día al.
Oye, ¿cómo ha avanzado la tecnología?
Hacerte una audiometría.
¿Eh? Bueno, es que es otro caso para Silver, pero como ya ha salido, no sé.
Bueno, me acabo de tomar un.
Ya.
Una ratafía.
Los extractores de cocina siguen haciendo ese ruido infernal. Deduciríamos, Silver, que el.
Ah, ¿el polvo?
Sí, hombre.
Ah, sí.
El tema de los ruidos de los electrodomésticos se ha solucionado. Pero usted se ha quedado como el pueblo galo, ¿no? En el mundo del extractor. El extractor lo lleva usted.
Sí, me he hecho fuerte.
Se ha hecho fuerte ahí, ¿no?
Sí.
No hay manera de bajar ese sonido infernal.
Sí, claro que hay manera.
Ah.
Hombre, se puede operar a corazón abierto y se puede hacer una inteligencia artificial, no se le va a poder quitar el sonido a un extractor.
Ya.
Estamos locos.
Ya.
Que se puede ir al espacio, ¿eh?
Ya, ya, ya.
La gente puede ir al puto espacio.
Ya, ya, ya.
O sea, usted, ¿eh?
Ya, ya.
Le meto en una nave y lo mando al espacio. Y no se muere, ¿eh? Vuelve.
Ya lo sé, ya lo sé.
Se ha hecho un sistema para elevarle a usted al puto espacio.
Sí, el puto espacio.
Puede vivir un mes.
Flotando.
Flotando, como un ángel.
No quiero ir yo.
Como un como campanilla de Peter Pan.
Sí, sí, campanilla.
Y no le voy a poder quitar el ruido del extractor.
Sí que se puede.
Estamos locos.
No.
No queremos. No queremos. Queremos que se añada a las conversaciones que tiene usted con su familia mientras cenan.
Claro.
Que están todo el mundo dando por culo a la mesa.
Sí.
Le añadimos.
Ya, ya, ya.
A ver si se matan ya los unos a los otros.
Muy bien.
Silver.
Por favor.
Madre mía. A mí me da miedo, ¿eh? Pues mira, la serendipia a la plancha del programa. Dice Dani.
No, no, no, no, no.
No, no, no, no, no. Desde Miranda de Ebro. Teniendo en cuenta que cada traje espacial usado por la estación espacial, dice Dani, cuesta 12 millones de dólares.
No.
¿Sabíais esto?
Hostia.
Sí, sí. Luego vas a comprar un chándal y dices: "Es que es caro". 12 millones el puto traje.
Hombre, siempre te pones con un chándal al espacio también.
Pues más cómodo. ¿Quién tiene el valor suficiente después de lavarlos, de usar la plancha y dejarlos planchaditos para su siguiente puesta? Hostia, ¿eh? Bueno.
Bueno, apuntamos que no es.
Hay dos maneras de dar este dato.
La pregunta era mejor que.
Sí, sí.
O sea, parecía que era mejor.
Ya, ya. Pero no sabía yo.
Prometía buen vino y se quedó la parra.
Ya, ya, ya.
No pasa nada.
¿Sabes que te puedes orinar encima del traje?
Sí.
Hombre, no.
De cualquier traje.
No, vas a estar reparando.
No.
¿Sabes que te puedes orinar encima de cualquier traje?
No.
Tú estarás reparando la nave por afuera y dices: "Uy, que a mí me apetece". Te bajas la cremallera y riii, con una música de Strauss.
La la la la la la.
Todo el pipí flotando.
Pipí, pipí.
No, él te lo evacúa internamente.
Bueno, es una forma.
Lo convierte en agua.
No, eso es una forma muy sofisticada de decir que llevo un pañal incorporado.
Bueno, pero con 12 millones podrías hacer eso, ¿eh?
Sí, como.
Puedes vivir en tu traje.
Como el destiltraje de Dune.
Ahí ya no, ahí me perdí.
No has entendido ninguna palabra.
No, no.
En Dune, la inmortal obra de Frank Herbert.
Sí.
El planeta Dune, que está es hay mucho calor.
Sí.
Es un planeta desértico.
Es un desierto.
Para probar.
Tampoco se rompió mucho la cabeza, ¿eh?
No, porque él quería hacer una él quería hacer como una metáfora de sobre la crisis del petróleo.
Ya.
Sí, con bueno, la cosa es, para aprovechar la humedad de los cuerpos, el traje aprovecha tu sudor.
Sí.
Y tu orín y todo, y te lo y te lo convierte en y te lo te lo bebes.
Ah.
Que te lo limpia, claro. Te lo limpia.
Ah, claro, claro.
Sí.
Lo purifica, ¿no?
No, no le echa un poquito de comino para darle sabor y.
No, ya, hombre, ya, ya, ya, ya.
Le echa limón, le echa limón.
Y el tubito ese que llevan en la nariz, eso es para respirar, ¿no?
Ay, no me acuerdo.
No llevan como un tubito?
Igual por si se cae un moco aprovecharlo también, ¿no?
Ahí no se tira nada, ¿eh?, en Dune?
No.
Hostia.
No. Vamos a ver, Juan.
Venga.
Desde Salem. He visto, dice, que venden arroz partido en algunas tiendas.
Epa.
Eso significa que los granos ya vienen partidos de fábricas? O hay un señor en algún sitio partiendo arroces uno a uno con mucha paciencia? Hombre, yo espero que sea esto.
Hola, buenas tardes. Soy Fernando Díaz.
Hombre, buenas tardes.
No, no, no, no, no. Bueno, no, no, no. Bueno.
¿Qué tal?
Perdona, que tenía un poquito de jefe, porque estábamos allí esperando y no salimos nunca.
Hombre, pero no, no, hoy hay hoy han habido personajes, ¿eh?
Sí.
Ha venido Balum Balcells, borracho.
Y ahora viene usted. ¿Usted cómo viene? ¿Viene piripi? No, no, no, yo cuando estoy trabajando no quiero bueno, ningún tipo de despiste.
Le vi el otro día en La Revuelta.
Sí, sí.
Que le explicó a.
La tortilla de patatas con las patatas chips.
Sí, sí.
Hace 15 años que lo explico. Pero por lo que veo no os ha quedado claro.
Que le dijo Broncano, le dijo: "Pero esto de con las patatas hechas es como trampa". Y dijo él: "Tú cuando haces una tortilla con queso, haces el queso".
Shh, shh.
Bueno.
A mí no me imites, ¿eh?
No, perdón, perdón.
No, no, claro, claro. Es que se lo dije.
¿El queso?
No, no, no, no.
Es que es.
Se lo dije, ¿eh?
Sí, ya, le he dicho que lo dije.
No, no, no, claro.
Estuvo chulo eso, ¿eh?
Tú el queso lo haces o no?
Eso lo traía preparado usted.
Sí, sí, bueno.
Claro, porque esa pregunta se la han hecho varias veces.
Ah, verdad que sí.
En la Bully Fundation.
Yo hago más de 150 conferencias al año, ¿eh?
Madre mía.
Eh, eh. Bueno, sí, sí.
Vale.
El arroz partido.
Sí.
Yo tengo una teoría, ¿eh?
Bueno, pues no, pues habla tú, el graciojillo.
Dejan caer.
Que no es del gremio, ahora vas a ver más que un chef.
Bueno, bueno.
Dejan caer cada grano desde lo alto y se parte al caer.
Bueno, vaya mierda de idea. Esto ya lo conté una vez aquí en el programa.
Ah, ¿sí?
Que hacíamos arroz negro a partir de pequeñas algas, que uno cortaba las algas.
Sí, sí, sí.
Bueno, y tenía yo una persona que hacía cri cri cri cri cri cri cri cri cri cri, iba cortando las algas.
Para darles el.
Madre mía. Es que he dormido, tengo un poquito de tos.
No, no, no, y a Andreu también le está pasando en todo el programa.
Ah, ¿es que me quité?
Sí, sí.
Vale.
Trae el pecho como un deshollinador hoy.
No puedo. Debe ser el aire acondicionado.
Chim chim chim chim chim chim chim chim chim chim chiru.
Eh, estaba la carbonilla, ¿no? Bueno, pues esto se puede hacer. Todo, todo se puede hacer.
Pero que se pueda hacer.
Eh, todo.
Bueno, sí. Que se pueda hacer, sí.
Ajá.
Sí, se puede hacer. Pero la pregunta es: esas cantidades industriales de arroz partido que venden, ¿cómo se hace eso?
O ha venido usted aquí sin tener ni puñetera idea?
Lo segundo.
Pues, pues ya está. Cuénteme lo de la tortilla.
No, porque yo he oído arroz y pum, me ha activado la cocina.
Sí, sí.
Las músicas para estos cocineros, y digo: "Hostia, pero una vez venía", digo yo.
Bueno, pues lanzamos la duda en nuestro público asistente hoy. ¿Alguien lo sabe?
Sí, hombre, aquí que van a saber.
Sí, porque estáis como tímidos. Yo noto un público tímido hoy.
Bueno, había arroz venir.
Estáis dentro, estáis dentro del programa, pero estáis un poco tímidos.
Sí.
¿Hay alguien que sepa cómo se hace el arroz partido?
¿Alguien ha partido arroz alguna vez?
Vale, pues ya está, no pasa nada.
Nada, nada.
Seguimos adelante.
Hombre, claro.
Seguimos adelante.
Seguimos adelante, va.
Hoy, mira, estoy previendo, previendo, previsualizando. La siguiente pregunta es tan ofensiva, tan ofensiva, el juego de palabras que ha jugado, mira, míralo. No la leas, ¿eh? En negrilla, lo ves. No se puede. O sea, ha querido hacer un nombre.
El del título.
El título, tan ofensivo que no se puede.
Sí, hombre.
Bueno, sí que se puede, pero no lo voy a decir.
No, no lo voy a decir.
No, sí, venga, sí, dilo tú, porque tú te vas a tu casa luego y lo diré al final, va.
Vale.
Al final?
Sí.
Las últimas dos palabras que se dirán en el programa de hoy, si te parece bien.
Sí.
Es el nombre y apellido de ese señor.
Sí.
La pregunta era interesante?
Es que no me he quedado bloqueado ahí.
O ha gastado toda la energía en intentar colarnos eso.
Mira, sí, porque además toca un tema interesante. Vamos a tocar el tema sin decir quién es y lo decimos al final.
Venga.
Dice esta persona: "Guarra". Está a punto de salir la matrícula del nadie, NSN.
Ah, es muy interesante.
Sí, porque ya nos ha llegado por otros lados. Propongo que elijáis cuatro números y que el que la encuentre mande foto de la matrícula escogida al programa. No lo vamos a hacer esto.
Sí, ¿por qué no? Mira, ¿por qué no?
Sí.
Mira, ¿en qué año naciste?
Uf, 65.
Y yo 74. 6574 NSN. ¿Puede ser esto?
Vale.
O es un número imposible? Vale, pues 6574 NSN.
Nos gustaría hablar con el presidente, a ver si podemos. Presidente.
¿Puedes facilitarle un micrófono que esté roto, por favor?
Presidente, sí. Un micrófono que.
Micrófono apagado.
Hola.
Nos decías que esto estaba llegando ya por redes y tal, ¿no?
Sí, nos enviaron un par de fotos de dos coches con la matrícula NSN.
Ya.
No recuerdo los números.
La gente tiene mucho tiempo libre, ¿no?
Y que además eran oyentes del nadie.
Ah, ya.
Y que les hacía mucha ilusión que les hubiera tocado esa matrícula.
Hostia, qué bueno.
Vale.
No, es que es chulo. Qué guay.
Vale. Entonces, si sale 6574, ¿qué hacemos?
Pues no sé.
Le invitamos al programa.
Sí, por ejemplo.
Muy bien.
No, le felicitamos.
Y que nos dé el coche a nosotros.
No, hombre.
Ah, no, que a todos nos lo dirá, ¿no?
Que nos lleve de paseo en el coche.
Vale.
Ah, guay, sí.
Que nos dé una vuelta.
Que lo entre aquí.
Porque no lo puedes entrar en un coche, que no lo ves.
Yo no me pillaría los dedos.
Vale, vale.
No, una vuelta a la manzana.
Vale.
Una vuelta a la manzana, por aquí bajamos.
Bueno, somos muy barcelonacéntricos, considerando que está en Barcelona. Y si el tipo es de Talavera de la Reina.
Pues que coja el coche y venga a Barcelona.
O hay que ir a Talavera de la Reina a hacer un programa alrededor del coche.
Sí, hombre, claro. Vamos a gastar todos los recursos para ir a mirar un coche, ¿no?
Ah, bueno, aquí las apuestas son de mínimos.
Le pagáis la gas.
Es verdad.
Que vengan aquí a nuestro huevazos con el coche. Que metan el coche aquí, se ha llegado a decir.
Sí, sí, sí.
Que entre el coche aquí.
En la urna, directamente.
Hombre, no sé, habrá que hacer por nuestra parte.
Tienes razón, tienes razón.
Vale, pues venga.
Vale, activamos esa movida de la matrícula. Muy bien.
Bueno, Viscosón del Mar, desde Vigo. Dice: "Hay una aplicación para reconocer el canto de los pájaros que se llama Birdnet, Birdnet". Dice: "Pero cuando imitamos a las gaviotas, siempre dice que es un humano. ¿Creéis que Berto podría engañarla algún día con su imitación?". Vamos a probarlo.
¿Cómo es eso? ¿Cómo ha dicho?
Ya sé que no me estabas escuchando.
No, no te estaba escuchando. Perdón, perdón.
Hay una página, Birdnet, que dice que ayuda a recoger pájaros, a reconocer pájaros.
Ah, sí, yo la uso. Hay una aplicación.
Sí, la tienes instalada?
Sí.
Pues a ver si reconoce la gaviota cuando yo le hago la gaviota.
Sí, hombre, yo voy por el campo, soy de los tontos que va con el Birdnet.
Mira, yo me la acabo de bajar, la tengo aquí. Identificación de cantos de aves, Birdnet.
Vale.
A ver.
Entonces, tú le haces la gaviota y a ver si la identifica, ¿no?
Venga.
Venga, vamos a probarlo. Atención.
Vamos a ver.
Esto tiene un punto mágico, tecnológico, tecno-mágico.
Yo no veo la magia.
No, no, no. Es por pedir una música, Berto, por pedir una música.
Venga, vamos allá.
A ver, venga.
Grabar.
A ver. Eso, eso, eso.
Está grabando, hombre, pero.
¿Podría una máquina ser engañada por un humano?
Espera.
Ahora que dicen que nos van a engañar ellos. Una mierda para vosotros, máquinas.
Sí, sí.
A ti te lo digo, máquina.
Bueno, si no te callas.
Bueno.
O sea, si no te callas, no va a reconocer ningún pájaro, te va a reconocer a ti.
Ya, ya, ya.
Voy, ¿eh?
Sí. Vale.
Vale.
Berto acaba de hacer la gaviota, la aplicación. Ahora le dice reconocer.
Ahora le digo seleccionar. Seleccionar, vale.
Sí.
Analizar.
Analizar.
Venga. Está analizando. "Lo siento, no pudimos identificar con confianza ninguna especie de ave".
Oh.
"A veces las señales débiles son difíciles de analizar. Intente acercarse al ave". Vale.
Hombre, hombre, vamos a ver. Ahora lo ha hecho prácticamente frontal.
Tú quédate.
Coño, que esto es radio, tendría que contarlo, ¿no? A ver, y ahora le da otra vez.
Ahora le doy para la parte.
Sí.
Analizar.
Sí. Ella tiene como.
Gaviota patiamarilla.
¡Bravo!
¡Bravo!
¡Bravo!
Cuidado, cuidado, cuidado, cuidado.
Reto conseguido.
¡Au!
Gaviota.
¡Au!
Ya le ha arreglado la mañana, ¿eh?
Soy increíble.
Vale.
Sí, que sí, Berto, que sí, hombre. Que sí, eres increíble. Cuidado. Ahora se sube en la silla, hace el ave. Madre mía, se va a ir a su casa. Se va a ir a su casa con una gaviota. Hostia, Berto. Bueno, escúchame. Sí, sí, sí, lo has conseguido, lo has conseguido. Ya está, ya está, ya está. Ya estarías. ¿Qué más quieres, tío?
El momento es tuyo. Lo has conseguido.
Guau.
Pero yo quisiera ir un poco más lejos.
¿Cómo puedo? De verdad. Es que yo mismo alucino.
Berto, el momento es tuyo, esto es así, y no te lo quiero robar. Has triunfado. Pero yo quisiera probarla también. Porque yo, me sale bien el pajarito, voy a hacer un pájaro al azar. Ahora va a ser diferente. Tú querías que te identificara una gaviota. Ahora probamos que yo lo hago en.
Sí, sí, lo que tú quieras.
Y a ver qué dices.
Sí.
Porque yo no sé el pájaro que hago.
A ver, yo ahora me siento como el que ha ganado el Premio Nobel.
Sí. Y ahora viene un tonto.
Y viene uno y dice.
Yo también sé escribir, ¿no?
A mí me gustaría un diploma. Bueno, no sé. Por haber participado, pero sí, claro.
Ya, ya, a ti. Hostia, es que salgo de muy abajo, ¿no?
Mira, te pongo a grabar.
Por ejemplo.
Vale. Ahora le digo recortar el trozo.
Oye, yo qué sé.
Yo qué sé.
Analizar.
A ver si analiza bien. "Los sentimos, no pudimos identificar con confianza ninguna especie de ave".
Oh.
Sigue probando.
Otra.
Otra, sí, otra. Me ha gustado toda la mañana aquí con el chiflido. No, bueno, ya está, no pasa nada. Más quería intentar.
Prueba el último, va.
O sea, mejor que había quedado era imposible.
Sí, sí, no, sí. Esto ya está. Esto ya lo tienes.
Esta coda de.
No, el gol ya está.
Ya.
Esto ya es minuto de descuento.
Sí, sí.
El árbitro ha alargado el partido, no pasa nada. Ahora voy a hacer uno, voy a trabajar la cadencia, ya verás.
Espera, espera.
Porque he querido llenar mucho, he querido poner. No, el pájaro no se regala tanto. Ya verás, ya. Ahora Berto me la está enchufando.
¿Eh?
Quiero decir, no.
Venga, estamos grabando, adelante.
¿Sabes? Como diciendo: "Yo con esto tiro", ¿sabes?
Analizar.
Yo con esto tiro.
No llena tanto, exacto. Más es menos, menos es más.
Humano.
Vale. Y cuando.
No pasa nada, no pasa nada. Fracasar también es un.
Ya está, ya está.
Resultado cómico.
Bueno, vamos a darle la palabra a.
Sí. No quisiéramos acabar el programa sin un oyente, porque nuestro compañero Oli nos ha dicho: "Oye, os va a gustar". Siempre hay un poco de riesgo ahí, porque si no nos gusta, Oli, estás fuera. Bueno, pero. No, no, qué va. Han venido dos amigos, un chico y una chica. ¿Cómo estáis?
Hola, bien.
¿Cómo os llamáis?
Bruno y Georgina.
Bruno y Georgina, bienvenidos.
Bruno y Georgina, es como un dúo, ¿no?
Exacto.
Bueno, claro que es un dúo.
Sí, sí, es un dúo, sí, sí, sí.
Efectivamente.
A ver, lleváis unos papeles, lleváis unos temas, estáis nerviosos. Aquí se viene algo, ¿eh? A ver.
Sí. Esto lo ha hecho ella, ¿eh? Yo solo soy el cómplice.
Bueno, no era la intención salir aquí a hablar.
Que os percataseis de algo.
Era algo nuestro.
Siempre pasa igual. Cuando no quieres, pasa. Cuando pasa, no quieres.
Se lo habéis contado a Oli. No, no, él no sabía.
Ha sido él.
Ah, uno de estos compañeros cámaras.
Sí, sí.
A ver.
Bueno, somos bastante fans de la comedia en general, por supuesto, vuestra también.
Muchas gracias.
Entonces, hemos hecho el bingo de Nadie Sabe Nada.
¿El bingo?
Sí.
Con cosas que podían pasar durante el programa.
No me digas.
El problema es que pasan muchas, muchas cosas.
Tendremos que asistir a otro programa.
A nosotros nos lo diréis.
Sí, sí.
Sois muy impredecibles, entonces la verdad es que el bingo no.
Yo tengo dos y ella.
Sí, y yo tengo una. Ha empezado mal, porque no ha habido falso inicio, que era lo que.
O sea, os apuntabais cosas y el que más acertaba ganaba.
Habéis hecho una cuadrícula con posibles cosas que podían ocurrir y vais marcando.
Joder.
Yo tengo, a Berto se la cuelan con el nombre de la pregunta.
Esto todavía no ha acabado.
Bueno.
No, pero ya.
Y hablan con el público que estará fácil.
Sí.
Vale.
Y Berto canta, eso.
Berto canta.
Qué interesante. ¿Y cuáles no han entrado, así por curiosidad? Mía habla con el teléfono apagado, que ha estado a punto.
Con el micrófono, ¿no?
Con el micrófono apagado.
Sí.
Entraba la canción del teléfono. Seis, seis.
Ah, muy bien.
Hace mucho que no lo hacemos. Andreu usa el silbato contra Berto para callarlo. Y hacéis un anuncio de estos patrocinados, de frutos secos en este caso.
Hostia, qué bueno.
El anuncio teníamos que elegirlo, efectivamente. Andreu habla vasco.
Sí.
Andreu se pincha con el pincho de las preguntas. Yo creo que es algo que todo el mundo está.
Pero es que ha habido dos que no has ni pinchado, o sea, que están por ahí encima de la mesa, claro.
Ya, ya, ya.
Hostia, qué bueno.
La canción de la trituradora de papel.
No, es que como la reventó, la tiró.
Pero como queda la otra.
Ya, pero esta al ser.
Es la manual.
Es la manual.
Trituradora manual.
Falso inicio.
Sí.
Y la última sección, en mi caso, que es mi prefe, he puesto Misterios Finitos.
Ya, ya.
Ostras.
Ha estado a punto. En mi cabeza estaba, pero no ha salido.
Oye, me parece una iniciativa chulísima. O sea, venir a ver el programa y además añadirle una capa más de un juego personal. Sois una pareja muy interesante. Me gustaría seguiros como pareja. Estar al tanto.
Sí, sí.
Sois unas personas muy interesantes. Muchísimas gracias, de verdad. Está muy guay.
Sois como un bar, también hay que decir, como una especie de decento de control.
Hombre, algún bar.
No, no, bar no, bar no. Muchas gracias, chicos.
Muchas gracias. No me cansaré nunca de repetirlo. El programa puede estar mejor o peor, pero los seguidores de este programa son lo absoluto mejor que nos ha pasado nunca. Gracias a todos.
Sois maravillosos, sois maravillosos. Gracias, de verdad. Para terminar, y nos vamos, no hay que añadir nada más.
No.
Si vais a Barberá capital, preguntar por Laver Gaerguida. Gracias.
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de la SER, Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Ep. 511: Este ‘Nadie Sabe Nada’ es muy de charla desatada que arranca con el cambio de sillas y acaba convirtiéndose en una colección de teorías improbables, personajes borrachos y descubrimientos científicos de andar por casa.
Andreu Buenafuente recuerda la historia del perro Manolo, que murió feliz tras quedarse encerrado toda una noche en un bar lleno de tapas. Berto Romero admite que está trabajando demasiado y se consagra como un gran imitador de la gaviota.