En este episodio de La Ruina grabado en Girona, Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes reciben a Mamen Mendizábal, que recuerda su primer premio en Marina d'Or y el viaje de vuelta en avión con una amiga. Después, varios oyentes del público cuentan sus anécdotas más embarazosas: una tarta con marihuana que acabó afectando a un perro y a una familia, una multa por insultar a un policía durante el confinamiento, un mono que se llevó unas gafas en Bali y un temporal inesperado en Menorca.
El programa mezcla humor, recuerdos personales y preguntas curiosas del público, y deja ver cómo se construye una buena anécdota en directo.
En este episodio Ignasi Taltavull, Tomàs Fuentes, Elena Romero, Jordi Oller, Mamen Mendizábal, Patri Escribano, Paul Cordón, Sara Cartier
Esta transcripción del episodio de La Ruina desde Girona con Mamen Mendizábal se hizo con la misma tecnología que HappyScribe emplea para transcribir audio a texto.
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La Ruina, con Ignasi Deltavull i Tomàs Fuentes.
¡Bienvenidos, vecinos! Bienvenidos a La Ruina, estem a Girona. Con esta gente fantástica que ha venido aquí a acompañarnos. Tomàs Fuentes, buenas noches.
Bona nit, Ignasi Deltavull. Girona, hi ha de fer temps que no veníem.
Ha de fer temps que no veníamos. Teníamos muchas ganas de volver a estar con vosotros y vosotras. Además, ha sido un placer venir hasta aquí en nuestro coche, gracias a Spotify.
Sí.
Ahora tenéis que aprovechar el desestocaje que... Ah.
Hoy hay soniditos.
Hay sonidos hoy, sí.
Muy bien. Tenéis que aprovechar el desestocaje de Spotify. Son cientos de vehículos a precios irrepetibles. También alguno del siglo pasado.
Precios irrepetibles.
Precios irrepetibles, sí. Ese era el... No el coche que va con pedales.
El de claro, el del dinero. Vale, vale.
Vehículos reacondicionados entran en Spotify. Ese lo tuvieron que reacondicionar mucho.
Pero andaba muy bien.
Sí. En spotify.es tenéis más detalles. Algunos de los coches hasta con 8 años de garantía especial Spotify Care. Es que hay un pato aquí, ¿no? Spotify Care, desde la primera matriculación en algunos vehículos seleccionados. Porque son vehículos de confianza. Spotify, nuestro patrocinador hoy. Muy bien.
Final de la publicidad.
Final de la publicidad. Inicio del show de hoy. Vamos a dar paso a nuestra invitada. Ha venido por primera vez a Girona.
Sí, sí, sí.
Ha venido solo para estar con nosotros. Un aplauso para Mamen Mendizábal. Mamen, bienvenida.
¿Qué tal? ¿Qué tal?
No habías estado antes en Girona, ¿eh?
No había estado en Girona.
¿Qué bonito?
Qué bonito es Girona.
Es increíble.
Es increíble.
Es precioso.
Es que como no había venido antes.
Pues he estado entretenida en Madrid.
Bueno, también es verdad que es muy bonito Madrid, pero Girona...
Girona es muy bonito.
Sí, sí.
Muchas gracias por venir. ¿Estás preparando la nueva temporada de Anatomía D? ¿Cuántas son ya?
La quinta.
Ya llega una temporada.
Enhorabuena.
Eso sí que tiene muchísimo mérito en la televisión.
Claro, pero si ya no hay temas, ¿no?
Aún quedan.
Hay temas. Lo mismo dentro de nada hacemos un tema de La Ruina.
Ah, sí.
Como sigáis por este camino.
Pero como ya algo nostálgico, ¿no? Os acordáis de Chimo Bayo y os acordáis de La Ruina?
Chimo Bayo lo tuvimos la temporada pasada, pero os imagináis? Igual que hicimos Homo Zapping.
Homo Zapping, claro.
O El Chiquilicuaro cuando llegó a Eurovisión.
Vaya, vaya.
Los chicos de La Ruina, ¿os acordáis?
Hemos cogido la manta y le hemos pasado la lámpara de ADN. Y hemos encontrado allí, pero vamos.
¿Sabes? El cuento es muy rápido. Igual ya lo he contado. Mi ruina, muy rápida, con el Chiqui Chiqui, con el Chiquilicuaro. Yo trabajé en Buenafuente desde el primer día hasta el último, de Antena 3 y La Sexta. Solo hubo dos meses que estuve fuera, en otro programa. ¿Qué pasó? El Chiquilicuaro.
Bueno, pues como viste.
La cosa más grande que ha pasado en La Comedia.
La más golfa. La más golfa.
Y has visto, estaba en otro programa.
Colar en televisión. O sea, Buenafuente estaba en La Sexta. Colar en Televisión Española para que represente a Eurovisión un personaje del programa de Buenafuente es la golfada más grande que se ha hecho en la tele.
Y de la cual Tomás no forma parte en absoluto.
No se puede estar en todo.
No, no, pero en algo estaría bien, pero.
Bueno, muchas gracias por venir. No sé si tienes ruina pensada ya para contar.
Tengo ruina, porque lo difícil de las ruinas es contar alguna que puedas contar. Yo tengo muchas que todavía no ha muerto la gente necesaria como para poder desarrollarla.
Yo quiero saber esa.
Algunos mensajes de teléfono, algunas historias que no se pueden contar todavía.
Esperemos aguantar suficientes años para que vengas.
Pero sí que recuerdo, mi ruina es de primero de famosa. Rondaba yo los 28 años. El primer día que salgo en la tele era para hacer un programa que se llamaba 59 segundos, que se bajaba el micrófono cuando la gente hablaba. Eso era una gran suerte.
Sí, poder callar a políticos.
Pero así, y a periodistas.
Y a periodistas.
Pero claro, a mí no me habían dado un premio en la tele nunca, y ese programa tuvo muchísimo éxito. Total, que el primer premio me lo dan, y yo creo que el lugar ya donde me lo dan tiene una ruina dentro de la ruina. Me dicen: "Hay que ir a Marina d'Or". Ciudad de vacaciones.
Qué guay. Había una niña que decía: "Qué guay".
Aquí hay gente muy joven. Pero los que son coetáneos se acordarán de cómo era de cutre aquello de Marina d'Or.
Bueno era, y es.
Lo que pasa es que yo creo que está en proceso de no sé de qué.
De algo.
De algo, pero no está abierto. Yo cuando llegué allí a Marina d'Or, en medio del hall, estaban esas bañeras colgantes llenas de aguas termales, que se supone que tú te tenías que meter en medio del hall de un hotel, medio desnudo, ahí mientras todo el mundo te veía.
Porque era como agua que venía del mar, ¿no?
No se sabía de dónde venía.
A mí me dijeron.
No preguntes.
No se sabía de dónde venía nada de lo que pasaba en Marina d'Or.
A mí me dijeron que debe ser mentira, pero que los primeros días como que venía agua del mar, porque era agua salada y tal, pero que las turbinas como que no las habían hecho muy bien, y que entraban allí bolsas de plástico y compresas. O sea, como de que.
Yo debí ir cuando eso ocurría.
Perfecto.
No debí ir en los primeros meses. Yo ya vi elementos flotantes, efectivamente. Total, que ya mi primer premio, hay que ir de gala, el lugar de la gala es Marina d'Or, yo llego, está Isabel Gemio, toda la gente de la tele de los 90 y de los 2000. Mi primera vez, mi primer premio. Y entonces, bueno, pues me dan el premio entre tanta gente famosa, yo me pongo mi traje dorado, me emborracho y lo celebro. Y al día siguiente.
O sea, te emborrachaste después de que te dieran el premio.
Y mientras tanto también, porque Marina d'Or lo merecía.
¿Qué vas a hacer?
Eso no era un entorno que se pudiera aguantar a pelo. Había que ir un poco como entonándose, ¿sabes? El dueño de Marina d'Or llevaba un traje plateado.
Guau, qué elegante.
Para la ocasión.
Eso me gustaría a mí.
Bueno, os podría contar detalles, pero yo quiero que hable la gente. Básicamente, me subo al avión el día siguiente para volver a mi casa. Todo esto lo hago con mi amiga Olga, que me acompañó a ese lugar. Y entonces, el premio no me cabía en la maleta, yo iba como un poco orgullosa.
¿Qué forma tenía el premio?
Era como una cosa así.
¿Qué era el premio de la televisión?
Era premio internacional, no sé por qué.
Internacional.
Premio internacional en Marina d'Or.
Premio internacional en Marina d'Or, ¿eh?
No, premio internacional de prensa en Marina d'Or, ojo. Un respeto.
Pero me gustaba ya como Marina d'Or entrega unos premios suyos.
Podría haber sido, pero no, no. Tenía algo más de calidad.
El galardón era con.
El galardón era así.
Lo hacían con trajes del presidente, pero chapas, los fundían.
Los fundían todos y un poquito de agua. A mí, por lo que sea, no me cupo en la maleta y yo lo llevaba en la mano orgullosa también, porque claro, era mi primer premio.
Por supuesto.
Y me subo en el avión por primera vez también en business, todo por primera vez.
Claro.
Esa experiencia. Y mi amiga Olga tal, me ayuda, subimos la maleta, las dos ahí muy cuquis, metemos el premio bien arriba. Y de repente, en esa época no había teléfonos móviles con cámara, lo que había eran cámaras réflex. Y la noche anterior yo ya me había sometido a un montón de fotografías en mi premio. Entonces, justo por detrás, un tío haciendo un reportaje dentro del avión. Y mi amiga Olga dice: "Oye, por favor, un respeto, fotos no". Y yo miro al tío y le digo: "Si no te importa, luego cuando nos bajemos del avión te doy una foto".
Y me dice: "Tú eres imbécil o qué?".
Hostia.
Era Rayaneo seguro, ¿no? Ya te conozco.
Le miro y digo: "Es que no sé ni quién eres". Es que no sé ni quién eres y no sé qué hacéis. Yo estoy haciendo una foto a las maletas porque a mí no me han dejado subir a equipaje y no sé quién coño sois para que os dejen subir las maletas a vosotras. Mi amiga.
Formabas parte de una denuncia.
Olga, la autora de la frase "fotos no", que todavía a día de hoy recordamos, nos sentamos humilladas en el asiento del avión como diciendo: "¿En qué momento, tía? ¿En qué momento se nos ha subido el dorado y el plateado a la cabeza?". Y nos hemos creído alguien aquí en Marina d'Or.
Bueno, pero ya estaba bien, fotos no, porque igual.
Fotos no. Esta es la ruina que puedo contar.
Un aplauso.
Ay, qué va.
La famosa.
Súper famosa.
Mamen Mendizábal.
Súper famosa.
¿Dónde lo tienes este premio?
Lo conservo.
¿Lo conservas dónde? ¿Dónde lo pones?
Lo tengo en casa, luego os mandaré una foto.
Por favor.
Sí, sí, lo tengo.
Tengo curiosidad de verlo en persona.
Hombre, ese premio, qué guapo.
Claro, ese señor pobre, que es como te lo han dejado en la maleta, y esta sube un galardón de Marina d'Or, que es como lo humillaron de la peor forma.
Marina d'Or internacional.
Está recabando testimonio de una ilegalidad de mi maleta, claramente.
Bueno, vamos a conocer a gente que ha venido hoy a Girona a vernos, a ver qué nos cuentan.
Venga, a ver.
A ver qué dice la gente.
A ver si sois famosos vosotros, tanto os reís.
A ver si tienen premio Marina d'Or alguno de ellos o de ellas.
Ojalá haya estado alguien en Marina d'Or, de los que suban, me encantaría.
Ojalá. A mí me gustaría, a mí me gustaría.
Primera ruina de la noche.
Ay, sí, ha quedado bien el galardón.
¿Lo leo yo?
Sí, sí, léelo tú.
Jordi Oller.
Jordi!
¿Dónde está Jordi?
Aquí está, este es Jordi. Ahora está bajando. Aplauso para Jordi! Jordi, ¿qué pasa? Bienvenido. ¿Cómo estás? Muy buenas. Gracias por acompañarnos, Jordi.
Hola, Jordi, ¿qué tal?
¿Qué pasa? ¿Cómo estás?
Muy bien, muy bien.
¿Qué tal?
Gracias por venir.
Sí.
Hola, buenas.
Te he visto ágil, ¿eh?
Sí, has bajado rápido, estás fuerte, estás cachas.
¿Has estado en Marina d'Or?
No he estado nunca en Marina d'Or.
¿No has estado?
He pasado, pero no.
¿Has pasado en coche?
He pasado en coche, lo he visto y digo: "Yo aquí no me". Yo veía los anuncios, o sea, ya soy suficientemente mayor como para verlo, pero no, no.
Seguro que tiene sus propias miserias.
Claro, sí, sí. ¿Dónde ibas? A Benidorm o? Bueno, por trabajo, en Valencia he ido una vez y está por ahí.
Ah, muy bien. ¿De qué trabajas?
Soy director comercial.
Director comercial.
Sí, de una empresa de muebles, fabricamos muebles de oficina. Está ahí.
Ah, ¿sí?
De hecho, soy un gran fan, porque como paso mucho tiempo en el coche, os escucho mucho y la verdad.
Ah, qué bien. Muchas gracias, Joder. ¿Y dónde eres? ¿Eres de aquí de Girona?
De Manresa yo.
De Manresa, muy bien.
Muy bien.
Y un aplauso para.
Hay alguien de Manresa, sí.
¿Muebles de oficina? ¿Cuál es el mueble de oficina que se está llevando más ahora mismo?
Yo te diría.
Sillas.
Periodismo. Bueno, cabinas acústicas se están vendiendo mucho, porque.
¿Cabinas acústicas?
Sí. Eso que te encierras ahí un poco y puedes hacer.
Eso que hacen la broma de: "No se escucha nada".
Y como puedes gritar.
Entra uno y grita y: "Ah, sí, te hemos escuchado todos".
Sí, sí. Yo para que funcionen, hago como que grito, pero no grito, y dicen: "Ah, no se oye nada".
Bien, me la llevo.
Ya tú, cuando empiezan a gritar y se oye, tú ya estás en el coche.
Escuchando La Ruina.
Para Marina d'Or, que me voy.
Exacto. Hoy tengo pregunta. Nos hace llegar.
¿Esta de los muebles? ¿Tienes otra?
No, tengo otra mucho mejor.
Ah, yes.
Hoy nos envía Elia Ruiz, nos envía, me dice: "Hola, Ignacio", me escribe, "me gustaría hacerte una propuesta de pregunta para La Ruina. Cuando abres un yogur, oyes concurso, cuando abres un yogur, ¿te bebes el líquido que queda arriba o eres de los que lo tira? Estoy segura de que a Tomás le encantará".
¿El qué? El líquido, pero es el líquido que somos animales.
Hombre, no juzgues.
No ha respondido Jordi aún.
Yo lo mezclo y me lo como.
Hostia, una tercera opción, ya estamos jodiendo.
O sea, me lo como, pero no así como bebido.
Tercera opción.
Lo mezclo.
Un término medio.
Yo también lo tiro, ¿eh?
Tú también lo tiras. Lo tira, lo tira.
Es que yo creo que.
¿Tú lo tiras también?
Hombre, por supuesto.
Yo me lo bebo todo.
Eso es.
Yo a veces me bebo el líquido y tiro el yogur. ¿Sabes lo mejor? Es la vitamina hasta allí.
Yo creo que alguna vez he usado el líquido ese para las lentillas.
Bueno, te apunto la opción mezclar, muy bien.
Uno me ha dicho que eran muy los probióticos estaban ahí, entonces me lo como porque es como lo bueno, el yogur un poco.
Claro, eso es. Ahí está todo.
Que lo has pagado, claro.
Claro, claro.
Eso y la tapa.
La tapa también depende. ¿La chupas la tapa?
Sí.
Es una pregunta extra, por lo que veo.
A ver si solo vas a poder hacer preguntas de mierda tú.
Bueno, cuéntanos, Jordi, cuéntanos tu ruina.
A ver, os pongo un poco en contexto de La Ruina. Yo vengo de una familia muy grande, mi madre son 11 hermanos, tengo como 25 primos o así.
¿Te sabes el nombre de todos?
De todos, de todos.
Pero hay alguno que a lo mejor dudas, ¿no?
No, de todos. Lo que es difícil cuando llevas la pareja o algo, porque el primer día de presentación es imposible.
¿Se te olvida el nombre de tu pareja?
Sí.
No, es imposible.
Se te pierde la pareja.
Se pierde, se pierde eso un poco. Esta es la primera, ¿vale? Entonces, una de mis tías es la que nos ha criado a mí y a mi hermana, nos decía de canguro cuando éramos pequeños, ¿vale? Y seguro que todo el mundo conoce una persona así, es muy cristiana, nunca se ha drogado, nunca se ha emborrachado, o sea, la típica persona como muy buena persona.
No conozco, no conozco a nadie.
No.
Tú no conoces.
Todo mi entorno son ateos drogadictos, sinceramente.
Un poco como yo mismo.
Cristiano y buena persona, no te creas que hay tantos.
Hombre, por favor, por favor.
Qué gratuito, por favor.
Ay, muy buena gente.
Esta es la primera. Y el segundo contexto es que aunque me veis ahora una persona regenerada, yo cuando era joven, pues me gustaban mucho los porros, se puede decir porros así?
Sí, hombre.
Hombre, me gustaban.
Ahora ya sería tarde también por porros.
En todas sus versiones, además.
Sí.
O sea, me gustaban en todas sus versiones.
Ah.
¿Vale? O sea.
En todas sus versiones.
¿Qué versiones hay?
Pero ahora lo vais a entender, ahora lo vais a entender, ahora lo vais a entender. Entonces, nos remontamos al último año de la uni, ¿vale? Yo no sé cuántos años hacía, pero era mi cumple. Me gusta cocinar y hice un pastel de marihuana para todos mis colegas para la fiesta de cumpleaños.
Sí.
Además, voy a decir que era un súper pastel, no era un pastel, o sea, era un pastel con mucha.
De boda, un pastel de boda.
No, pero con mucha, ¿vale? O sea, si no estabas acostumbrado, fumabas y tal, era como bastante.
La abundancia es un buen plan, ¿no?
Sí, claro, sí. Entonces, la fiesta muy bien y sobró pastel, ¿vale? Yo en ese momento vivía con mi madre y con mi hermana, y me quedé el pastel que sobró, lo traje a casa y avisé a mi madre y a mi hermana de que esto llevaba marihuana y que nadie tocara eso.
Ah, ¿avisaste en casa?
Avisé.
Lleva droga esto, ¿eh?
Mi madre también es bastante santa, mi madre ya sabía qué tipo de hijo tenía, entonces no le sobresalto mucho eso tampoco.
No le sobresalto, muy bien.
No. Lo guardé en la nevera, ¿vale? Y todo normal, y quería, pues, en un sitio recreativo, a lo mejor esa semana, pues, quedar con un colega y terminarme ese pastel, porque había sido muy guay la experiencia.
¿Qué es un sitio recreativo para ti?
Bueno, un parque, un sábado por la noche o algo así.
Vale, vale, vale. No te refieres a un sitio físico, no te lo llevas a Marina d'Or.
No, no.
Eso hubiera estado bien, ¿eh?
Vale.
Entonces, esto, ¿vale? Yo, pues, me voy a la uni, un miércoles cualquiera, y yo iba de tardes, me llama mi hermana como a las 8:00 de la tarde o así, llorando, y me dice: "Jordi, el perro se está muriendo, vente ya para casa".
Hostia, pero bueno.
La historia es heavy, ¿vale? Pero empieza por aquí.
Vale.
Yo nada, salgo de clase, llorando, ¿vale? El perro de la familia, lo quería que flipas.
Porque era mayor.
Era algo mayor, pero tampoco estaba en edad de morirse. O sea, era como algo pasaba chungo.
Estaba en garantía aún.
Sí. Yo llegué a casa, yo estudiaba en Vic, en Manresa hay 35 minutos, folladísimo con el coche, llegué a casa llorando y el perro, pues, no se levantaba, tenía tembleques, las ojeras, estaba muy chungo, ¿vale? Corriendo, cogemos yo y mi hermana al perro, lo llevamos a una clínica veterinaria de urgencias, y nada más entrar, la veterinaria lo ve, este perro ha comido marihuana, 100%, o sea.
Como si eso ocurriera todos los días, ¿no?
Sí, se ve que es como bastante normal eso.
Y el que tiene rastas el perro, de repente, no sé cómo se llama.
Llegó allí y dijo: "Quiero aprender a tocar el DJ Dú". Sí, se ve que es como seminormal, le pincharon algo, en dos horas estará bien, y en dos horas el perro estaba de puta madre, con un resacón de porros heavy, pero.
Mejor que nunca estaba el perro.
Mejor que nunca. Mejor que nunca, el perro se recuperó.
Ha sido buen pastel, colega.
Nada, aquí de momento esta es la situación. Jueves, y yo, pues, voy a ver a mi tío en el trabajo y tal, y: "Hostia, ¿cómo estás, Pep?", no sé qué. "Hostia, estoy muy mal, porque ayer ingresaron a la tieta, qué coño, que no sé qué le pasó y tal". A ver, tengo que decir.
Y vas a por los débiles, tío.
No, pero yo es que no hice nada, o sea, yo no hice nada, ¿vale? Lo que pasa es que mi tía, que no es la hermana de mi madre, sino que es la esposa de mi tío, tiene un hermano que tiene.
Joder, como para añadir gente con la gente que no.
La cristiana, ¿no?
La cristiana, la cristiana que decía antes, tiene un hermano con esquizofrenia. Y entonces, claro.
Pero esto es una trama que es complejita, o sea.
No, pero.
Que nos saquen una pizarra.
O sea, lo vamos siguiendo, ¿vale? Entonces.
Dinastía.
Sí, sí, hostia, hay muchas capas aquí.
Ingresaron a mi tía, porque ella, pues, se encontraba súper mal, fui, o sea, fue al médico y estaba como muy chunga, muy mareada, decía que escuchaba al médico, pero no lo oía, ¿vale? O sea, como muy chunga, y la ingresaron, le hicieron TACs y cosas en el cerebro, porque se pensaban que estaba desarrollando lo de la esquizofrenia de mayor.
Hostia, hostia.
Todo esto yo no me, yo todo esto estoy en mi casa, ¿vale? O sea, no me estoy entendiendo ni nada. Hostia, pues, todos muy preocupados por la tieta.
Pero no estás uniendo puntos, ¿no?
Ahora, ahora voy, ahora voy, ahora voy. Y llega el viernes, llega el viernes.
A ver quién cae.
Recreativo, recreativo, ¿vale? Voy a la nevera para comerme mi pastel.
Un premio a esta semana tan dura que has tenido.
Que he tenido, exactamente. O sea, estaba yo, estaba jodidísimo.
Un pequeño premio.
La recompensa, tío.
Y había una foto de tu perro en el viñarroc.
Y había sobrevivido, o sea, y.
Sí.
Nada, voy el viernes, voy a comerme ese pastel, hostia, faltaba la mitad.
Hostia, sí que les había gustado.
No, pero o sea, quedaba como un cuarto y faltaba la mitad, pero quiero insistir, o sea, era un pastel que estaba muy cargado.
Sí, sí.
O sea, eso es importante.
Como para que pensaran que tenías esquizofrenia incluso.
Claro. Entonces, claro, yo en ese momento, pum, o sea, tres días para darme cuenta de esto, pero.
Fumabas, en esa época fumabas.
Era buena la marihuana, ¿eh? Era buena, sí, te acuerdas de tres días.
Influía en eso, ¿vale? Y llamo a mi tía y le digo: "Tieta, dime que por favor no te has comido el pastel que había en la nevera". Porque mi tía, como nos cuidaba, pues siempre estaba por casa, ¿vale? Y lo llamo: "Jordi, ay, qué bueno que estaba ese pastel, es que lo vi, lo vi de verdad, pensé: 'Lo ha hecho Jordi', debe estar tremendo".
Y sí, estaba tremendo, vamos.
¿Qué pasó? Que es tan buena mujer, en su infinita bondad, que sobró como un trocecito y se lo tiró al perro.
No.
Claro.
Pero, no, otra vez.
No, no, el mismo día, o sea, todo pasó un miércoles, mientras yo estaba en la uni, ahí, pues fumado también seguramente.
Seguramente, claro.
Y todo pasó como muy rápido, y hasta el viernes no nos dimos cuenta de que, sin querer, pues drogué a mi tía, la cristiana, y.
Y te drogué también.
A mi perro, tío.
Y le dijiste a ella, le dijiste.
No, claro, se lo conté todo y tal, y en vez de echarme la bronca, es como: "Ay, yo nunca me hubiera drogado, pero ya que lo has hecho tú, pues la sensación".
Qué bonito, ¿eh?
Muy chunga, pero muy chunga, muy chunga, muy chunga, muy chunga, muy chunga.
Es que, qué bonito.
Exacto.
Bueno.
Joder.
Bueno, Jordi.
Y de repente, ahora le gusta Bob Marley, Bob Marley.
No, no, no, pobrecita, es la única vez que tuve una experiencia un poco así, pero bueno, mis primos, o sea, sus hijos son mayores que yo, siempre me decían: "También fumaban". Nunca hemos conseguido que mi madre fumara y tú lo conseguiste, ¿no? Un poco, o sea, que.
Es un héroe, tío.
¿Qué familia es esta?
Mamá, fuma porros, mamá.
En Manresa hay muy pocas cosas que hacer, entonces tienes que distraerla un poco.
Un aplauso, por favor, para La Ruina de Jordi, gracias, Jordi.
A todo esto, tampoco conviene darle dulce a los perros, lo digo que.
No.
Ni porros ni dulce.
Porque dice que si les das chocolate se pueden quedar ciegos, pero lo que pilló es un ciego de locos, ¿no?
Claro, correcto.
En este caso.
Ni azúcar ni porros.
Exacto.
Ni azúcar ni porros a los perros.
Por lo que sea.
Sí, sí.
Bueno, va, ¿quién más nos acompaña?
Jordi ha dejado el listón muy alto.
Hombre, sí, hemos empezado con buen nivel, ¿eh?
Siguiente ruina de la noche en Girona es.
Carol S.
Carol S. Ojo, alguien que quiere. Ah, ¿quién te lo ha sacado? ¿Alguien que quiere preservar el anonimato? Carol, bienvenida, ¿cómo estás?
Bona nit, Carol.
Gracias por acompañarnos. Carol?
Muy nerviosa.
Nerviosa, no, mujer. ¿De dónde eres? Carol, ¿has puesto ese punto como para mantener el anonimato?
¿Cómo?
¿Has puesto ese punto, Carol S.?
Sí, Carol S., porque ella no quería dar más pistas y ya está.
También está Carol G., ¿no?
También, también, por eso.
¿Sois como rivales? No.
Sabes que.
No quería revelar el apellido.
Claro, pero para mantener el anonimato, igual tampoco se te va a ver la cara luego también.
Ya, bueno, pero por si un caso.
Vale.
Para la gente que no me pueda escuchar, que no me verá, pues, Carol S.
Perfecto.
Vale, vale.
¿De dónde eres, Carol?
De Selrà.
Muy bien.
De Selrà, muy bien.
Selrà. ¿Qué nos puedes recomendar de Selrà? ¿Qué nos puedes recomendar?
Haznos un poco de guía turística de Selrà, yo es que no he estado nunca.
En Selrà, pues hay muchos senderos, es muy bonito, la montaña, las barras, y bueno.
Tú sabes lo que son senderos, ¿no?
Senderos, claro, caminos.
Ah, muy bien, muy bien. Es que te he visto repetir senderos.
Sí, porque.
Con cero conocimiento de.
Ah, senderos, ajá.
Porque creo que lo bonito no será tanto el sendero como lo que ves desde el sendero, ¿no?
El sendero, sí, muy bonito la montaña.
La montaña.
Ahora han hecho, bueno, un camino que va de.
Te encantan los senderos.
De Raquerona.
Sí, sí, qué bien, qué bien.
¿A qué te dedicas?
Trabajo en un laboratorio.
¿De?
De analista.
De analista.
Sí.
¿Como de sangre?
Productos farmacéuticos.
Productos farmacéuticos. A ti te envían un producto y tú dices: "Gelocatil", ¿no?
Bueno.
Pero miras, miras con un microscopio.
El principio activo.
Por poco, ¿eh?
¿Cómo por poco? Lo has dicho mal.
El principio activo que tiene los medicamentos y bueno.
Ah, ¿ves? Sí, sí. Y.
Tú no tienes que probarlos, ¿eh? No, como que de repente llegan: "Han llegado las 40 cajas de supositorios".
Ah, eso, eso, también podría ser.
Sí, te podría tocar.
Sí, sí, podría pasar.
¿Y qué te apuntó a ti como trabajadora del laboratorio en el yogur? ¿Tú qué? ¿Qué haces con ese líquido? ¿Ese líquido es? ¿Tú sabes algo de ese líquido? ¿Nos están.
No, no sé, pero bueno, yo lo que hago es mezclarlo también.
Mezclarlo también. Ahora todo el mundo lo va a mezclar, muy bien. ¿Hay aplausos? Alguien como sí.
Van a mezclar, no, no, yo también estoy en contra.
Pues cuéntanos, cuéntanos tu ruina.
Vale, mi ruina. Vale, pues eso pasó hace unos 25 años, ¿vale?
Sí.
Empecé a salir con un chico.
2001.
Por ahí, más o menos.
Vale.
Empecé a salir con un chico, ¿vale? Llevaba poco tiempo, pero a mis padres, pues no les dije nada. Porque, bueno, llevaba poco tiempo, acababa de salir de una relación, y bueno, tampoco no quería.
No confiabas mucho que aguantara ese chico.
No quería ruido.
Entonces.
Que se encariñan luego con él, claro, no, no.
Sí. Bueno, total, que un día, pues, salí de fiesta con mis amigas, y con él.
Claro.
Pero yo a mis padres les dije solo que iba con mis amigas.
Vale.
Vale.
Vale, entonces, bueno, pues salimos, tal, y me fui a dormir a su casa.
Bueno.
Y.
Esto lo dijiste a sus padres? A los padres, no, a los padres no.
Nada, nada, nada. Mis padres pensaban que estaba en una fiesta de pijamas con mis amigas.
Una fiesta de pijamas.
Sí, bueno, me inventé algo.
Sí, sí, qué raro, pues yo no soy de pijama.
Lo que se me ocurra.
Vale.
Entonces, nada, pues fui a su casa y, bueno, pasó lo que pasó, vaya, que.
¿Qué?
Hubieron.
No, es que yo no estaba, no estaba.
Vale, pues hubo. No, no, sí, eso mismo, vaya.
Yo creo que.
Que hubo rollo y, bueno, acabó la cosa como acabó, y al final lo hicimos.
Bien.
Al final acabó bien, ¿vale?
Gracias.
Nada, me quedé a dormir, tal. Al día siguiente me desperté.
Y otra vez.
Me vestí. No.
No te vas a ir.
Sí, no, es que yo no estaba.
No, no, no, me fui para casa, me vestí y me fui para casa, ¿vale?
Vale.
Hay que puntualizar que mis padres, pues son personas, a ver, chapadas a la antigua.
Ya.
O sea, bueno.
Cristianos? No son de fumar porros tampoco.
Cristianos, cristianos, no, de fumar porros no, mucho menos, a ver, cristianos, cristianos no, pero bueno. O sea, a ver, digamos que mi madre yo creo que creía que iba a llegar virgen al matrimonio.
Vale.
Y bueno.
Y tú querías que pensara que era así.
Sí, sí, sí, sí. A ver, si es su alegría y tal, yo para qué le iba a?
Exacto, yo para qué le iba a decir eso.
La ilusión, la ilusión de esa mujer porque no.
No, pero estoy descontento.
Claro.
A ver, mi madre era la típica que cuando yo traía a alguien a casa, algún amigo, pues ella decía: "Pues que la puerta abierta", o sea, ella pasaba.
Quería mirar, quería mirar.
Yo estaba con.
Así no, así no, ponte tú arriba, no como dando.
Mira como la abuela. Y ella, pues pasaba por ahí asegurando de que no había ningún tipo de contacto, o sea, la puerta abierta y ya lo decía.
Que corría el aire.
Exacto.
La policía, la policía, ¿eh?
Sí. Bueno, total, que llegué a casa, ¿no? Y mi madre estaba, pues mirando la tele, y yo, pues llegué y le expliqué, pues lo bien que me había pasado con mis amigas, la fiesta de pijamas, que todavía, bueno.
Diste detalles incluso como de: "No, mira, el pijama de Marta era muy bonito".
Sí, sí, daba detalles, ahora no me acuerdo, pero sí que normalmente daba detalles para que fuera más.
Claro, increíble, ¿no?
Increíble, ¿no?
Sí, sí, no, es que.
Bueno, total, que me giré para mirar lo que mi madre estaba viendo en la tele, ¿no?
La Sexta.
Como cualquier cosa.
Probablemente.
Seguramente.
No lo sé, porque bueno, total, me giro, y mi madre empieza a hacer, pues unos sonidos muy raros, como de risa, lloro, grito, no sé.
¿Puedes imitarlo?
Sí. No sé, como.
¿Qué?
No sé, es que no.
Pues tú, mía en salte.
Y lo único que entendía era: "Ya está bien, ya está bien", y yo: "¿Qué pasa?", y mi madre, pues venga, "Ya está bien", y llorando, riendo, no sé, es que no sabía qué le pasaba.
Pero justo tu madre estaba.
No, eso no.
¿Tú le veías la cara o sí le veías la cara?
Sí, sí, yo estaba como de cara a ella, o sea, me había girado para mirar la tele, estaba de cara a ella, y ella diciéndome: "Ya está bien, ya está bien, mira qué tienes ahí", y es lo único que puedo entender, "mira qué tienes ahí", y yo.
Ay, Dios, a ver qué tienes.
¿Qué tengo ahí? ¿Qué, qué? Yo estaba cabreada, me estaba acojonando mi madre, total, que me pongo la mano en la espalda, y enganchada, tenía el preservativo.
Uy, uy, uy. Con el líquido del yogur.
Total.
Perdón, es que es mal, mal, mal.
Me encontré.
Enganchado, a ver, ¿cómo estaba? O sea.
En la chaqueta, o sea, no me había quitado ni la chaqueta, y estaba enganchado en mi chaqueta.
En la chaqueta.
Sí.
Pero no te la habías quitado ni por la noche, o sea, os entró el calentón.
Sí, me había quitado la chaqueta.
Y cómo estaba pegado?
O sea, a ver.
Tampoco me parece fundamental saberlo.
No, o sea, ¿cómo crees?
Sí, o sea, era como de que te lo habías enganchado con el cinturón y salía la mitad?
No, no, no.
O estaba pegado como fosilizado?
Había hecho un nudo. Mi novio había hecho un nudo.
Ah, muy bien.
Y con el éxtasis o lo que fuera, lo tiro así.
Sí, como alegría, como los chupitos esos de la cazadora.
Y fue a caber a mi cazadora, entonces estaba pegado ahí con el nudo ahí en la espalda, como si fuera. Y yo salí de su casa con eso pegado, fui hasta el coche con eso pegado.
Claro, claro.
Y llegué hasta casa y hasta que me giré y mi madre me volvió a ir.
Pues así son los pijamas, mamá, ¿qué pensabas que era un pijama?
Y tú no tuviste.
Eso es un pin, mamá.
No tuviste los reflejos de decir: "Me lo habrá tirado alguien".
Es que no tuve tiempo de improvisar tanto. O sea, yo ya llevaba mi historia preparada, yo tanto no podía improvisar.
Estabas con lo de la fiesta de pijamas.
Claro, yo ya ahí, ¿no? Y claro, me encontré con el preservativo en la mano y luego entró mi padre también.
Ah.
Mi madre al momento, al sentir todo el jaleo, entró mi padre y estaba con el preservativo así en la mano.
Dijo: "Esto no es mío".
Y yo: "¿Y la puerta abierta?". Porque claro, se encontró.
¿Qué dijo tu padre?
Y claro, tu padre, ¿qué dijo?
No, nada, o sea, se quedaron los dos parados, yo parada, o sea, estábamos ya así, y durante para mí fue eterno, que sería un segundo, pero fue eterno, total, que corrí al lavabo, lo tiré por el váter, que no se debe, porque hay que reciclar, pero.
Bueno, te perdonamos, te perdonamos. No pasa nada.
Ahora entendemos lo de Carol S.
Lo de Carol S. ya lo pensamos.
Ahora sí, ahora sí.
No pasa nada, hace 25 años no había cambio climático.
Hace podía, hace 25 años se podía.
No pasaba nada.
Piensa que eso iba directo luego a Marina D'Or.
Sí.
Guau.
Yo lo que quería es que eso desapareciera de casa, o sea.
Ya, ya.
Y no se ha vuelto a hablar más del tema, o sea.
No se ha vuelto a hablar del tema.
Nunca más.
Pero le presentaste a tu novio?
Sí, sí. Bueno, yo cuando le dije a mi novio: "A ver, ¿qué has hecho?", porque eso ha caído de mi chaqueta, o sea, claro, yo le metí la bulla.
Hombre, claro.
Y nada, él se regaló, se partió el culo muy bien. Él, y luego como eran mis padres, no, fui yo la que lo pasé mal, no, no, él sí.
Y luego conoció a tus padres, él?
Sí, sí, conoció a mis padres.
Ya crecieron y ya.
Sí, pero ya, como ya te digo, ahí no se volvió a hablar del tema.
Bueno, ¿y aguantaste mucho tiempo más con este chico o?
Estoy con él aún.
Ah, ¿estás con él?
No.
¡Qué máquina!
¿Y qué tal la puntería? ¿Mejor?
Sí, sí.
¿Ha mejorado la puntería? Ha mejorado, ahora ya, bueno, ya me aseguré yo.
La puntería, dice.
Ha mejorado.
¡Jole! Muy bien.
Claro, claro.
A ver, yo qué sé, igual estáis casados o algo?
No, somos pareja, pero bueno, como si tuviéramos.
No, porque digo, me imaginaba como en la boda, en vez de tirar el ramo para atrás, ¿no? Bueno, al que le toque.
No, no, no, eso no pasó, pero bueno.
¿Ha venido? ¿Ha venido hoy?
No, no ha venido, está en casa.
Está en casa con la puerta abierta, ¿eh?
Sí, sí.
Con la puerta abierta siempre.
Le enviamos un saludo desde aquí y.
¿Y tenéis hijos? Sí, sí, un hijo.
Hagos una puntería.
Sí, sí, le expliqué la ruina hace poco a mi hijo.
¿Ah, sí?
Hombre, claro, porque yo le dije a mi pareja, le dije, bueno, a mi marido ya, casi, le dije: "A ver, voy a ir a la ruina, voy a explicar lo del condón".
Vale, pero no digas el apellido.
Total no.
Oculta tu identidad.
Ya. Y bueno, y claro, estaba el niño ahí presente y me dijo.
¿Qué edad tiene el niño?
¿Qué?
¿Qué edad tiene? ¿Qué edad tiene?
15 años.
15 años.
Bueno.
Y pensé: "Bueno, ya tiene edad".
Ya tiene edad de, a ver.
De salir a padre.
Le expliqué más que nada para que él no fuera con cuidado para el día que le toque.
Sí, que lo tire a la basura, ¿no?
Que mire las chaquetas siempre, ¿vale?
Claro, la ruina y una lección de vida.
Claro, exacto. Esto es didáctico para los niños, ¿eh?
Sí, siempre recomiendan la ruina a los niños, siempre lo recomiendan.
Sí, sí.
Aplausos, por favor, para la ruina de Carol, gracias, Carol.
¿Cuál es la? Es igual. Bueno, ¿cuál es la primera palabra que os viene con ese punto ahora?
Rajoy.
Rajoy, ese punto, Rajoy.
Totalmente, totalmente.
Siguiente, siguiente ruina de la noche.
A ver.
Es la que nos va a contar, a ver.
Paul Cordón.
Paul Cordón.
Paul Cordón.
¿Dónde tenemos a Paul?
Ahí.
¿Eres Paul?
Levanta la mano, si eres Paul.
Paul. Un aplauso para Paul. Hallo, dein Rücken hier, mir reicht's. Noch länger sitzen und ich streike. Du kannst dir jetzt gut tun. Mit der App TK-Coach sofort in Bewegung kommen. Viel besser. Auch für Nicht-TK-Kunden vier Wochen kostenlos. Die Techniker. Immer besser. Für dich. Paul, bienvenido.
Hola, buenas noches por estar aquí.
Bona nit.
Muy buenas.
¿Cómo estás, amigo?
Com estàs, Paul?
Hola, molt bé.
En castellano, ¿no?
Sí.
¿Puedo en catalán o no?
Como quieras tú.
Sí, se pot?
Sí, nosaltres contestem.
Se pot?
Igual ella.
Jo parlo català.
Sí?
Ah, sí?
Català, molt bé.
M'estic aviant.
Sóc una madrileña que parla català.
Home, molt bé, molt bé.
Escolta.
D'on ets?
Sóc d'aquí, de Girona.
De Girona, molt bé.
I a què te dediques?
A què te dediques?
Sóc enginyer agrònom i treballo.
Enginyer agrònom?
Sí.
No sé què és.
És d'agricultura.
Explícanoslo, explícanoslo. En vez que lo cuente el que lo sabe perfectamente, explícalo tú.
Es cuando vas al campo.
Hay árboles.
Hay árboles, así es. Y eres muy listo.
Más o menos.
Es que has comido siete años de carrera.
Correcto.
¿Cuántos?
Y el líquido del yogur, el líquido del yogur. No te pregunto más porque ya sé qué es eso.
Ya te ha quedado claro, claro.
Líquido del yogur, ¿qué te apunto? Mezcla, líquido o tirarlo?
Líquido.
Líquido, te lo comes, te lo bebes, como yo. Eso es.
Eso es una guarrada.
Ahora mismo hay empate a dos. Empate a dos entre está siendo emocionantísimo.
Vamos, yo, mira. Piel de gallina de los datos que estamos haciendo.
Ahora mismo hay dos que lo mezclan, dos que se lo beben y dos que lo tiran. Hay empate total.
Han salido seis personas ya.
Bueno, nos hemos encuentado nosotros.
Ah, es verdad, que yo también cuento a veces. Se me olvida.
Contamos como personas nosotros.
Tengo tan poco autoestima que se me había olvidado.
Bueno, Paul, cuéntanos tu ruina, por favor.
Bé, doncs la meva ruina es situa a quan s'acabà el COVID, en aquella època. Llavors feia relativament poc que aquí havíem viscut el tema del procés i hi havia una mica l'ambient una mica caldejat. Llavors.
Però què vol dir?
Espera, espera, tot acaba d'aturitze, vale? És per ubicar una mica en el temps, no? Llavors era just a la sortida del COVID, ja podíem tornar a sortir al carrer. Jo estudiava a Castelldefels, llavors cada diumenge emplenàvem el cotxe per fer el viatge cap a Barcelona, deixava els col·legues i després jo me n'anava a Castelldefels. Total, que era el primer dia que tornàvem a fer aquest viatge després del COVID, llavors estàvem tots una mica contents, eufòrics i tal. Llavors no havíem ni sortit de Girona, que jo vaig fer un trencant i un furgó de la policia estava allà parat.
I com deia.
I ara.
El record de la policia d'aquest moment no era molt agradable.
Sí, cambia ahora es cojonudo, ¿no?
Realmente ha cambiado tanto.
No es como.
Va, párame, párame, sí, sí. I llavors vaig tenir la genial idea de dir, bueno, doncs els diré policia fills de puta.
Aha, sí, sí, sí.
Era.
Sí, sí. Esto.
Sí, cabrones. Los que nos vamos a comer los comentarios en YouTube luego somos nosotros.
Me gusta mucho también la idea de justificarlo porque veníamos del COVID y claro.
Que no, no.
Es como.
Es el proceso.
Porque fue culpa de ellos.
Tú llevas tanto tiempo encerrado que ves un policía y es como.
Claro, es lo que hacías antes del COVID.
No, te sale solo, te sale solo.
Vale, policías fills de puta, que en castellano quiere decir.
Es igual.
Bellísimas personas, creo que.
Llavors el problema va ser que jo tenia la finestra baixada i ells també.
La peor combinación de todas, claro.
Bueno, total, vaig seguir uns metres i el meu col·lega: "Tu, tio, t'imagines que es paren?" I jo: "Bueno, és que anem com faríem".
No faria mai altres coses que tenen a fer, aquesta gent té molta feina.
No entienden catalán.
No tienen sentido del humor.
Si por algo les caracteriza, ¿no? Es como de que, bueno.
I res, al moment, toc, toc, toc, sento que em trenca el cotxe en giro i efectivament era una gent.
Pero tú te habías quedado parado.
I hi havia un semàfor, malauradament.
Todos los elementos perfectos.
Fill de puta.
Sí, sí.
Es que tú esperas a hacer la arrancada y de pronto es como que no.
I res, tan amables com sempre, ens van convidar a pujar sobre la cera, ens van fer baixar tots, ens van registrar de dalt a baix.
A ver dónde lleva el hijo de puta.
Jo no portava res, però potser un amic portava.
Pastel que le había sobrado en la mía.
El pastel, el pastel. I em sap molt de greu per l'amic, perquè el vaig fotre en un merder que no havia demanat.
Ah, el pillaron y vale.
A part d'això, també un col·lega portava un llibre que volia ser bomber. I els policies van dir: "Tu ja no."
Hostia.
Sí, sí. Van dir: "Tu mai més funcionari", això queda a l'expedient, i el pobre nano destrossat, també.
Hostia, y esto es de verdad.
Sí, sí, sí, sí, sí.
Ya no podía ser bombero por eso.
No, no, no, això ja, o sigui, no pot ser, bueno, no ho ha intentat més tampoc, però.
El tío dijo como: "Uf, menos mal, porque me daba un palo las pruebas físicas. Ahora tengo una excusa perfecta, ¿no?"
Guau, és de...
Y policía tampoco puede ser, porque si sabía leer, uy, uy, uy.
Y a ti no te multaron?
A mi em van posar multa, jo els vaig dir: "Hòstia, no sabia que insultava", i em van dir: "Sí, sí."
Quan t'han fet la multa, molt educadament, em van dir: "Sí, sí, és multa", i va arribar a casa dels meus pares, i jo en aquell moment era més jove que ara i em feia com coseta, no? I hòstia, em va trucar ma mare: "Tu, que ha arribat una multa, i que es veu que...", bueno, ja ho posa per escrit, que vull dir, aquesta multa és maca també, no? El motiu i tal. I ma mare el primer que em va dir és: "Hòstia, si la gent sabés que per 150 euros pots insultar un policia, potser més gent ho faria."
Muy bien, muy bien. Ha tenido un cambio. Está bien.
Hoy estamos aprendiendo, hoy estamos aprendiendo mucho. Tomás, hemos... a ver.
Aplausos, por favor, para la ruina de Paul, gracias.
Moltes gràcies.
Venga, vamos. A ver, a ver. Mira, pero fíjate que él no ha puesto inicial, ¿eh? En su apellido.
Le ha ido decente. A él le gusta decir las cosas claras, sin la cara.
Exacto, la ventanilla bajada.
Siguiente ruina de la noche es la de...
Patri Escribano.
¡Aplausos para Patri!
Hola, Patri.
Hola, Patri, ¿qué tal?
Bienvenida.
¿Cómo estás?
Bé.
Gracias por estar aquí, Patri. ¿De dónde eres?
De Palafrugell.
Palafrugell. Ha venido el alcalde, la alcaldesa.
Sí, ¿no? Y la concejala.
¿Los conocéis?
No.
No, ¿eh?
Ah, ¿sí? ¿Le conoces? Vale, pues nada. Ah, ¿sí?
¿De qué?
Es que no veo a la gente.
Del poble.
Del poble. Ah, vale, molt bé.
Pero tú no la conoces a ella.
Es que no la veo.
Es que no la ves. ¿Cómo te la imaginas, no?
¿Cómo te llamas?
¿Cómo te llamas?
¿Cómo te llamas?
Sara.
Sara, es la Sara.
Di que sí, di que sí, que quedas bien.
Sí, ya sé quién es, ya sé quién es, la Sara.
Ya sé quién es, sí.
La Sara de...
Ya sé quién es, claro.
No, creo que sí.
¿Y a qué te dedicas, Patri?
Yo soy veterinaria.
Veterinaria.
Muy bien.
¿De qué tipo de animal?
De perros y gatos.
Perros y gatos, los mejores.
¿Se le puede dar porros a los perros? No, ¿verdad?
Poder, no.
Poder, no.
Pero a veces pasan estas cosas.
¿Te ha pasado alguna vez a ti en la consulta?
A mí directamente no, pero sé de casos que sí.
Que sí.
Sí, porque el veterinario aquel lo había reconocido rápido, de este perro va porrao. O sea, es como muy instantáneo. Muy bien. Y el yogur, ¿qué te apuntó a ti?
Mezclado.
Mezclado. Bueno, tres.
Estamos solos.
Me gusta la persona fan del mezclado.
Yo, la verdad, me parecía clarísimo esto, pero bueno.
Muy bien, muy bien. Bueno, cuéntanos, Patri, cuéntanos tu ruina.
Pues os pongo en contexto.
Por favor.
Más o menos me pasó hace unos diez años, en 2016. Bali, viaje mochilero con mi mejor amiga de la universidad. Y en principio, o sea, yo fui al viaje, 15 días y tal, llegamos allí, todo bien, todo genial. Y nos recomendaron ir a ver la puesta de sol a una zona que se llama un templo que se llama Uluwatu. Pero sobre todo nos advirtieron en plan: "Vigilad con los macacos". No sé si habéis estado por la zona.
Yo he estado. Los monos son delincuentes.
Yo he visto vídeos en YouTube.
En plan: "Cuidado con los monos, vigilad móviles, cámaras de foto, gafas de sol, tal". Porque.
Es lo mismo que cuando van a Badalona.
También. Están entrenados, ¿no?
De ahí viene la ley del mono, ¿no?
Correcto. Pues eso que nos dijeron: "Hay que ir a ese templo, que es muy bonita la puesta de sol, haced fotos, pero cuidado", ¿no?
Sí.
Entonces yo iba con mi amiga, tan tranquila, ya íbamos ya de vuelta, mirando incluso las fotos y yo cogiendo el móvil en plan de: "Mi tesoro, que no me lo coja nadie". Y en esas que estamos ya yéndonos, y yo me paré un segundo a ver las fotos, pero eso así, aguantando el móvil.
Una provocación.
Y digo: "Noto, noto como una mano...".
¿Humano?
Vale. Que me levanta las gafas así.
¡Oh! Primero te dejan ciego, primero.
No, no.
Listos, listos de la hostia.
Con que yo estaba así de espaldas, yo primero que pensé: "Qué gracioso o graciosa".
Ay, quién es, ay, sí.
Y además justo había coincidido con una conocida del pueblo que también estaba y pensé: "¿Será ella que me quiere hacer la gracia?" Con que me ha dicho ya.
Será Sara de Palafrugell también.
No, se llamaba Sonia. Bueno, se llama Sonia. Y total, bueno, resumiendo, que me giro y veo en el muro un macaco con mis gafas en la mano.
Hostia.
Desafiándote.
Ahora sí que leo perfectamente.
Sí, sí, no, no. Y además, te lo juro, parecía que me estuviera como mirando en plan de: "¿He sido yo?".
También es verdad que tú al no llevar gafas tampoco podemos asegurar que te estuviera mirando.
Bueno, tampoco estaba tan lejos, ¿no?
Vale.
Y en esas que nos dijeron: "No te preocupes, tú vas a los monjes de allí, tú les pagas, ellos entran al bosque, les dan rollo comida a los monos, bueno, a los macacos, sueltan ya sea el móvil, la cámara o las gafas y tú los recuperas".
Te diría: "Vaya negocio tienen los monjes".
No, no.
Es que.
Tal cual. Y a todo esto, mi amiga, o sea, yo justo cuando pasó en plan de chillando, en plan detrás del mono, bueno, yo claro, evidentemente, acto reflejo que hice yo: "Perseguir al mono".
Sí. Tú como veterinaria no tienes.
Fuiste a perseguir al mono para darle un bofetón al mono.
No tienes como veterinaria como ciertas herramientas para tratar con él. Es que lo que sé es de Doctor Dolittle, es todo lo que aprendí de.
Ciertas herramientas con perros y gatos, pero con macacos te digo yo que en ese momento no, no.
Vale. Entonces tú lo percibes.
Entonces qué pasó? Que yo fui, o sea, mi primer instinto fue: "Voy a recuperar mis gafas".
Sí, sí.
Me bajaron como de no sé dónde, de algún árbol, como dos macacos más, que uno de ellos casi intentó como no hacerme daño, pero sí como cogerme la... porque ahí tienes que ir con una especie de pareo. Y en esas que vi.
Deja a mi amigo, deja a mi amigo.
Sí, ya es mi primo.
Deja a mi amigo que lleva gafas.
Ya dije: "Bueno, voy a pedirle a un monje en plan, oye."
Voy a pasar por caja.
Exacto, voy a pasar por caja y digo: "Yo te pago lo que sea", que además las gafas eran realmente, hacía tres meses que las tenía. Y.
Que si no.
Total, que me dice: "Vale". Entonces entra y sale al cabo de, rollo, 10, 15 minutos, a todo esto ya estaba anocheciendo porque fuimos a ver la puesta de sol. Me saca unas gafas, las mías eran de pasta, de color rojo, que también me dijeron: "Es que los colores vistosos les gusta mucho a los monos". Yo: "Jolín, pues haber sabido". Total, que me saca unas de montura metálica con un cristal roto. O sea, el otro medio partido y yo. Haciéndole entender, bueno, con mi inglés, que tampoco es muy brillante, en plan de: "No, no, que mis gafas son rojas, que no sé qué, no sé cuántos".
Y le habéis robado las gafas a un mono que las estaba usando.
Un mono que estaba leyendo.
Que a lo mejor hacía tres años que las llevaba. El tío estaba como de: "Mira, en este veo bien, con lo cual fuera, pero este no."
Se ha subido a un extintor, se piensa que es un árbol y.
Me giro y le digo a mi amiga María: "María, ¿qué tenemos de comer?" Dice: "Pues yo me he traído unas galletas". Digo: "Sí", digo: "Pues dame las galletas que tengamos". Digo: "Yo me voy a medio a recuperar mis gafas y a negociar con los macacos".
Qué chula.
Qué tierrona. No me encontré ni a, o sea, a ningún macaco, no encontré mis gafas. Sí que es verdad que encontré otras gafas más o menos del estilo que.
Que te iban.
Exacto. Bueno, no, de estas de, pues con montura metálica, medio rotas. Algún móvil también, pero ya medio.
Pero los monos estaban allí como reunión de bibliotecarios, ¿no? Todos con sus gafas, todo. Hacían allí como de.
Pero claro, igual no tenía la misma graduación, ¿no?
No, no.
Claro.
No, no, pero total, que al final, mi amiga, a todo esto, mi amiga no me siguió, me dice: "No, la locura, tú solita, ya te espabilas". Salgo que ya prácticamente no había nadie en el templo, y de golpe o razo, o sea, yo sin gafas, con las galletas en la mano, con tal, y ya mi amiga me dice: "Tía, vámonos, que es igual". Dice: "Ya si quieres", con que aún nos quedaban diez días de viaje.
Sin ver nada. Tú ya la puesta de sol del día siguiente ya no hacía falta que fueras.
Sin ver nada, y era yo la que conduce, porque ella no sabe conducir moto y por ahí te mueves en moto, o sea, tenía que conducir yo. Pero tuve la suerte de que llevaba las gafas de sol también graduadas. O sea, terminé mi viaje con gafas de sol, 24/7, todo.
Y ahora hay un mono, como una puta jefa con las gafas de sol todo el rato. Y ahora hay un mono que lleva tus gafas.
No, no, claro, y está leyendo mis gafas.
Hay un mono que lleva tus gafas allí eternamente, ¿no?
Claro, yo al final dije: "Mira, pues al final contribuyo para que el mono pueda leer tranquilamente y por su bienestar y".
Menos mal que no ibas con lentillas, que tú hubieras hecho.
Bueno, tú me quitas el ojo, no, no.
La ruina de Patri, gracias, Patri.
Muy bien, muy bien, vamos muy bien de tiempo.
Venga, más, más, más.
Sí, sí, sí, sí.
Mucho miedo esos monos, ¿eh? Y los de Gibraltar, esos también.
Esos dan un miedo.
Esos, vamos, yo creo que llevan navaja ya.
Yo a mí no me compensa una puesta de sol a que un mono me pueda robar el iPhone. De ninguna de las maneras. Ya la puesta de sol la veo por el teléfono en casa.
Elena con H, Romero.
Elena Romero.
Elena Romero.
¡Bien! Nuestra amiga Elena. Elena.
Elena, ¿qué tal?
¿Qué tal? Bienvenida. Gracias por estar aquí, Elena. Gracias por volver.
Sí, tú ya habías estado.
Estabas... Bueno, para la gente que está viendo el capítulo por internet, antes de empezar el show, normalmente preguntamos si alguien ha contado una ruina anteriormente. Y tú habías contado ruina en la.
Sí, en Barcelona, pues hace ya.
Tiempo.
Un par de años, quizá.
Paral·lel 62, ¿era?
¿El qué?
Era en el Paral·lel 62, ¿no? Creo.
Sí, todavía era en Paral·lel 62, sí.
¿Sí?
Sí, sí, sí.
Pues bueno, gracias por volver. ¿De dónde eres?
Soy de Hospitalet.
Vale.
Y estoy aquí por la ruina.
¿Qué más?
Gracias por venir hasta aquí.
Y porque el Girona es precioso también.
¿Qué te apunto del yogur?
Yo lo mezclo también.
Pero vamos, mezclas, ¿eh?
Por Dios. Cuatro, ¿eh?
El suero tiene mucha proteína, es muy bueno realmente.
¿Ves?
El yogur.
El yogur está muy bueno, pero lo que te da, lo que han comentado, el probiótico y demás, está en el suero, sobre todo.
No me lo creo.
Tomás.
Yo esto lo voy a comprobar cuando terminemos.
No, no, me estáis convenciendo para que esto no voy a pasar por ahí.
Cuéntanos, Elena, tu ruina.
Bueno, a ver, a mí me gusta mucho el mar en general, o sea, el agua me pirra. Entonces, hace unos años decidí descubrir, entre comillas, las Islas Baleares. Estuve, a ver.
Sí, no, ya estaba en Mallorca.
Digo entre comillas porque ya había estado en Mallorca y demás, pero ya fue por.
Y porque ya había gente allí previamente, ¿no?
Alguien había ido antes. Sí, exacto. No es que descubriese América.
Estás haciendo la del Cristóbal Colón.
Yo también había ido. Es verdad. La cuestión es que voy por primera vez a Menorca, cinco días. Segunda quincena de septiembre, de cinco días que fui, tres días lluvias torrenciales, fatal.
Bueno, agua, bien.
Agua, agua perfectamente. O sea, de hecho, la última noche se inundó el apartamento en el que estaba, por tanto, podía nadar dentro del apartamento. Era maravilloso.
Sí, sí, qué suerte tienes.
La última noche se fue la luz, bueno, hubo un... y estaba yo en la cama y de repente oigo que se enciende la tele. Y yo, claro, digo.
¿En qué canal?
No lo sé, no lo sé.
Es la Sexta.
O sea, estaba.
Según qué canal da más miedo que otro, ¿eh?
Estaba tan acojonada, fui al comedor, desenchufé la tele y dije: "Ya no se vuelve a encender en toda la noche".
Bien.
Vale, esto fue el primer año. Segundo año, fui a un camping. Llegó muy temprano, entonces me voy a la playa. Llego a la playa, tal como planto la toalla, se levanta una ventolera.
Hostia.
Pero ventolera de esta de a tomar por saco. O sea, las imágenes estas que se han visto alguna vez de sombrillas y la.
Claro, es peligroso, ¿eh? Que te pinche una sombrilla de esas.
Algo así. ¿Sabes? O sea, en plan de: "Madre mía, qué miedo, acabo de llegar". Y yo ya en mi mente fue un: "Joder, Menorca me odia".
¿Por qué te lo tomabas personal?
Sí, no sé, o sea, fue como el año pasado.
¿La meteorología?
El año pasado, o sea, me inundan el apartamento, no puedo aprovechar prácticamente el viaje, o sea.
Fuiste al camping para que no hubiera tele, precisamente, ¿no?
Algo así, algo así, para estar desconectada y tal. Bueno, llego al camping, unas vecinas francesas, perfecto, dos mujeres de mediana edad.
Las desgracias no vienen solas.
Ya, ya, sí que te odia Menorca, sí.
Bueno, y de repente veo que una de las mujeres sale de su bungalow desnuda completamente.
Ay, francesa.
Y yo: "Bueno, vale.
Qué justo.
Claro, me chocó porque es que no estoy en un camping naturista.
Sí.
Que me da igual, o sea, que haced lo que queráis.
Ya se nota que te daba igual, ya, sí.
A mí me daba igual, pero claro, me chocó, dije.
Te llamó la atención.
Sí, simplemente.
Sí, sí.
Bueno, vale, me vuelvo a Barcelona. Este año he vuelto a ir.
Pero es que tú también, hija mía.
Porque a mí Menorca no me quiere, pero a mí Menorca me encanta.
Bueno, no sé.
Llego a Menorca, el barco llega a las 7:00 de la mañana, entre que atracas y bajas y sales del coche y tal, se hacen las 8:00. Y me voy hacia una zona de Mahón, que es un supermercado, o sea, hay mercado y supermercado.
Vale.
Pero eso ahí es donde dormías?
No, no, no, no, no.
El alojamiento cada vez ha ido bajando.
No, entre comillas, mi rutina cuando llego a la isla es: como ya están abiertos bastantes comercios, pues o me voy a desayunar primero o me voy a comprar, porque hasta las 3:00 de la tarde no puedo acceder al alojamiento. Entonces, pues voy haciendo ciertas cosas. Total, que veo el parking y es una entrada como muy estrecha.
Porque tú, ¿qué? Ibas en coche?
Sí, sí, sí, voy en mi coche. Y de repente, pues nada, cojo la bajada al parking y oigo un.
Ay, era Menorca odiándote otra vez.
Y yo: "No puede ser". O sea, no puede ser, en serio, que Menorca me odia.
Claro.
Paro el coche, pongo el freno de mano. Y además tuve la suerte.
Sí.
Que justo este parking estaba delante de una comisaría de la Policía Nacional.
Vale.
Hostia, bueno, a priori nos multa, joder tu propio coche.
No, hijo de puta.
No, multa. Llega un policía nacional, que hasta las 9:00 no abría la comisaría.
Anda.
Y me dice que tengo que entrar o salir. Claro, el coche tiro para atrás, el coche acaba todo lo que es la parte de atrás, acaba arrancada. El nacional me dice, además nacional, Menorca, Menorca: "Tú no te preocupes, niña, tú no te preocupes, que esto se soluciona muy rápidamente". Y yo llorando, yo: "Pero tú has visto cómo está el coche?". La bota de un policía nacional, ¿vale?, de estas que son grandotas.
En tu cara, de repente.
Le pegó una patada.
Ah, ¿sí?
Lo encajó y me dice: "Esto te va ahora, te compras cinta de esta grande, de la americana, de la fuerte, y ya está arreglado".
¿Le pegó una patada a tu coche?
Bueno, mira.
Sí.
Bueno, está bien. Aplauso, por favor, para las ruinas, Elena. Gracias, Elena.
No vuelvas, por favor.
No vuelvas a Menorca.
No vuelvas. Tenemos tiempo para más ruinas. Una más, una más, como mínimo.
Venga, va, una más, una más. Vamos.
Va, vamos a cerrar la noche en Girona con una ruina más, que nos la va a contar, ni más ni menos, ¿qué?
Sara Cartier.
Sara Cartier.
La de Paral·lel 62.
Un aplauso para Sara.
Para la sujet.
Se ha quedado atrás.
Salta, Sara. Salta. Salta.
Un aplauso para Sara. Sara, hola.
Hola, ¿qué tal?
Sara. Sara, ¿eras la persona que conocía a Patri?
Sí.
Ah, ¿sí?
Sí, de Parafrugell.
¿Tú la conocías de?
De Parafrugell.
De Parafrugell, sí.
Pero la con.
No sé si me ve o no, creo que estaba por ahí arriba.
Pero la conocías de que habéis hablado?
Del pueblo.
Del pueblo, de bueno, nos conocemos todos en el pueblo, realmente, sí.
De cotilleos, ¿no? Mira, esta es la hija de la Patri, ¿no?
No, no, no, yo creo que es de, bueno, de que sabemos quién es una, quién es la otra, a qué colegio ha ido.
Todavía no sabía quién era.
No la he visto, es que realmente no se ve.
Hay gente que tiene motes allí, como de: "Mira, este es el raro", ¿no?
El raro.
Bueno, no sé. Dinos algún mote, dinos algún mote.
Ay, no sé.
Francisco, a priori es un nombre, no sería.
No, pero si es una chica que se llama María Jesús, le llaman Francisco.
¿A qué te dedicas, Sara?
Soy integradora social en un colegio.
Muy bien. ¿Dónde trabajas? Bueno, a ver, te voy a apuntar el yogur. Ya ha ganado el mezclar, pero bueno, ¿tú qué te apunto?
El mundo se va a la mierda.
A ver, yo también es mezcla, pero tiro el líquido.
O sea, tú lo mezclas, pero sin líquido. Esto ya quieres que cree una categoría para ti, ¿no? Lo tiro y lo mezclo, ¿no?
Y tira el yogur también y lo mezcla en el suelo.
Bueno, ganador, mezclar con el líquido, Girona. Coge el yogur.
¿Qué aplaudir?
Es lo que representa, se ha hecho democráticamente, se ha hecho esta estadística.
Es igual, es igual.
Sí, sí. Bueno, cuéntanos, Sara, cuéntanos tu rutina.
Bueno, a ver, esto ocurrió en 2017, ¿de acuerdo? Yo trabajaba.
¿En Menorca?
Dime.
¿Menorca era?
No, en Menorca no, en la Costa Brava.
Ah, Costa Brava.
Sí. Yo trabajaba en una clínica y hacía media jornada, pero los días que trabajaba me hacían trabajar 12, 13 horas, y entonces tenía muchos días libres. Era el mejor curro que he tenido en mi vida, la verdad. Porque trabajaba dos días a la semana y cinco días libres. Entonces, los días libres aprovechaba muchísimo para irme, pues, a la playa, a la montaña, intentaba aprovechar, pues, entre semana. Entonces, esta ruina también.
Pero tú no tienes entre semana, ¿no? Si son cinco días libres y dos.
Todo entre semana es trabajar.
No sé cómo se llamaría, pero entre semana no existe entre semana, ¿no?
Bueno, sí que existe.
Sí, pero un día de cada día, un día laborable para el resto, ¿no?
No, sí que existe, porque el fin de semana viene mucha gente a la Costa Brava, que tiene segundas residencias, y hay mucha gente, entonces está bien entre semana.
Vale, ya te entiendo.
La cuestión es que, bueno, yo tenía una perra, que la quería mucho y era muy conocida, todo el mundo que me conoce sabe que, bueno, sí.
Era conocida en el pueblo, ¿eh?
Hay una fila fan de la perra.
Era muy conocida.
De la perra, ¿no?
¿Cómo se llamaba la perra?
Petra.
Petra.
Petra, qué bonito.
Petra, sí, había trabajado con el COVID en las olimpiadas, ¿no?
El qué?
Sí, sí.
Faltaban los brazos.
Sí, sí, sí.
Bueno, pues, los días que tenía libres, recuerdo que era abril o mayo, que no había mucha gente todavía, y nos fuimos un día a la playa. Entonces, pues, fuimos a un sitio que es una playa bastante conocida, y nos fuimos al camino de ronda. Fuimos caminando por el camino de ronda, había una pequeña playa que se podía acceder, no había nadie, ¿vale? Y se podía acceder, pero bajando, pues, por las pinedas, era bastante complicado bajar. Dije: "Pues venga, vamos a bajar".
Es entre semana, pues venga.
Es entre semana, se puede bajar.
Y chaval, con una clínica, pues si me rompo algo, pues mira.
Y bueno, bajamos, nos costó un poquito y tal, y solo.
¿Nos costó? Quiero decir.
A Petra y a mí.
Y a Petra le costó o.
Se tiró, ella se tiró y bajó.
Ah, ¿sí?
Como ella me recoge abajo.
Era muy, bueno, era bastante cañera. Bueno, Petra, mi perra, era obsesiva con todo lo que le pudieras tirar: pelotas, piedras, palos, ¿vale? Bueno, la cuestión, llegamos abajo, estamos solas, vale, bien, todo bien, nos empezamos a bañar, y yo le empecé a tirar piedras, le empecé a tirar piedras en el agua, y ella, pues, iba y las buscaba y luego me las devolvía y otra vez. Y eso que escucho un ruido, me giro y veo que baja una persona, digo: "Joder".
Ya mala suerte, tú.
¿Sabes? Estamos aquí tranquilas, bueno, yo no veo de lejos. Entonces.
¿Se robó las gafas un mono?
No.
No. Yo no veo de lejos, entonces veo que baja una persona, no distingo si es chico o chica, y se pone en la playa, en el otro lado de la playa, pero tampoco era muy grande la playa. Y entonces la persona se empieza a desnudar.
Vaya.
Y luego allí vi que era un chico, porque vi un trípode.
Notaste algo, digamos.
Un trípode, bueno, era una metáfora, ¿no?
Una silueta, una silueta.
Sí, no llevaba cámara, pero vi.
Pero se veía de lejos.
Ahí sí veías, ¿eh?
Tú que no ves de lejos, veías de lejos, ¿eh?
Yo lo vi, yo lo vi.
Muy bien, muy bien.
Yo iba, bueno, llevaba la parte de abajo, ¿vale? Bueno, yo seguía con Petra y tirándole las piedras, no sé qué, me las traía, y se ve que al chico, pues, le hizo gracia, y se acercó a hablar conmigo, ¿vale? Bueno.
Se respira la tragedia.
Sí, sí, sí. Dime que no se giró rápido y te.
Bueno, pues se acercó y es como: "Ay, qué graciosa, ¿no? La perra que te trae todas las piedras". Y yo: "Mira, sí, venga", no sé qué. Y Petra ahí: "Guau, guau".
Guau.
Le tiro otra vez.
Guau.
Guau.
Guau.
Guau.
Bueno.
Tírame ese palo.
Espérate.
No te anticipes.
Espérate.
Ay, Dios.
Bueno, y entonces el chico, pues, y que: "¿De dónde eres?", no sé qué. Yo creo que querían hablar conversación, realmente, ¿eh? Y bueno, el chico estaba ahí al lado, estaba de frente, con su.
Miembro.
Miembro, ahí colgando.
Muy buena palabra.
Bastante grande.
Sí.
Sí.
Ya sé que es difícil.
Así tengo que repetir, pero bastante grande es bastante grande, pero claro, yo hablaba, pues, con él tranquilamente, entonces.
Claro, no lo vas a discriminar por eso, ¿no?
Con el miembro.
Con él, la persona, con el miembro.
Con él, con el miembro.
Claro, porque es esa situación como de que tú, o sea, quieres mirar a la persona, pero sabes que hay algo allí, ¿no?
Sí.
Claro.
Sabes, primero porque te está haciendo sombra.
Sí, sí.
No, intentas mantener esa conversación, pero dices: "Hostia, hostia, hostia", ¿no? Claro, curioso, curioso, sí.
Y bueno, entonces, pues, le digo: "Ostras, ¿por dónde has bajado?", ¿no?
¿No te has rascado con nada del suelo? Porque allí había bastante matorral por ahí, ¿no?
Ya veo, has dejado por ese camino que acabas de hacer, ese sendero, ¿no? Vale.
Pues, yo para seguir la conversación le digo: "Ostra, ¿por dónde has bajado?", y entonces el chico estaba recto.
Por allí.
Con su.
¿Qué?
Estaba recto con su pene ahí colgando.
Sí, sí, claro.
Y se giró, me puedo levantar.
Por supuesto.
Se giró.
Por si quieres hacer un acting o algo.
Petra estaba a mi lado esperando que le tirase la piedra.
Ay, Dios.
Y cuando me dijo: "Por ahí", eso hizo: "Guay". Y Petra hizo: "Ra".
Qué bonito.
Y te entregó el palo.
No, no, no. Ahora entiendo por qué es famosa tu perra, claro.
Claro.
Hombre.
Porque tenía una boca muy grande.
¿Qué raza era?
Una labradora.
Ostras, vamos.
Sí.
Sí, sí, les gusta jugar.
Y claro, no le llegó a coger porque yo hice así: "Petra, no". Pero casi le cojo yo el pene, ¿sabes?
Claro, claro.
Además, ella lo que quería era traértelo a ti, ¿no? Como de: "Mira, mira".
Y él también.
"Tíramelo otra vez, tíramelo otra vez".
Ostras, y fue doloroso.
Fue incómodo, claro, ¿qué dijo el chico?
Incómodo, preguntáis por qué.
Fue incómodo, imagínate.
No, pero fue doloroso, o sea, como de, ¿lo arrancó?
No, no, no, no, yo la cogí al vuelo, porque yo ya vi eso, vi ese palo, bueno, eso. Y entonces yo la pillé al vuelo y: "Petra, Petra, no".
Ahí te vas, Petra, claro.
Y claro, casi la agarró, pues, su cosa ahí, y al final, pues, bueno, claro, él se fue: "Bueno, me voy, me voy, ¿no?". Y yo: "No, sí, sí, sí". Pero claro, ella se obsesionó y estaba ahí, y yo.
No era tonta, Petra, ¿eh? Ya te digo yo.
Guau, eso.
Y ya está.
Eso sí que podía.
Y ya está, sí. Y ya está, es que es rimar.
Bueno, ¿te parece poco? Eso es como el programa de anatomía de.
Anatomía de.
Anatomía de, guau. Y has vuelto a ver a este chico por el pueblo? Tú. ¿Os conocéis entre todos?
¿Qué apodo tienes? ¿Le llamáis Francisco?
El trípode, el trípode.
El trípode.
El trípode.
Aplauso, por favor.
Muchas gracias, Sara.
Sara, Sara. Oye, muchas, muchas y muy buenas ruinas. Un aplauso para todas las ruinas de esta noche. Muchísimas gracias, amigos y amigas, por acompañarnos.
Madre mía, qué nivel.
Vamos a repasar las ruinas que nos han contado esta noche. Hemos empezado por Jordi. Tengo apuntado perro, pero claro, es que el perro.
Marihuana.
Ah, marihuana.
Perro o porro, no sé qué poner.
Marihuana.
No, no, más que perro, marihuana.
Tengo apuntado perro, pero claro, ahora pensaba: ¿Ha habido dos ruinas de perros comiendo pollas esta noche? Pero no, claro, claro. Es, claro, y la tía.
Y la tía, sí.
O sea, no solo el perro, perdona, la tía Cristiana, por primera vez teniendo una experiencia con marihuana.
Con María, con María.
Con María, era Cristiana, he visto a María.
Con María, exactamente. Después, eso es. Después, Carol S., con el preservativo pegado, fosilizado en el abrigo.
Sí.
Intentando mantener la compostura delante de su madre. Después, hemos conocido a Paul, que bueno, claro, el COVID. El COVID nos hace decir cosas que no pensamos.
Exacto, la ventanilla bajada.
La ventanilla bajada y alguien que a lo mejor no pudo ser bombero o lo aprovechó de excusa.
Para no estudiar.
Que se ve que insultar, que es multa.
Pues, vamos, un poco jodido.
Solo 150 euros.
¿Qué iba a pensar?
Solo 150 euros. Después, hemos conocido a Patri, que cedió sus gafas a un mono en Bali, que ahora mismo. Después, hemos hablado con Elena, y por qué Menorca le tiene manía.
Menorca te odia.
Menorca te odia. Y hemos terminado con Sara, que nos ha presentado a Petra, persiguiendo el palo de ese señor. Estas son las ruinas de esta noche. Gracias, amigos de Girona.
Buenísimo.
Mamen, tienes que elegir tú, ¿cuál gana? ¿A quién le damos el premio?
Yo, yo, la verdad es que me quedo con Petra y con Sara.
Aplauso para Sara y la dama de la ruina.
Hallo, dein Rücken hier, mir reicht's. Noch länger sitzen und ich streike.
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Te llevas el juego de la ruina, Sara. Ponte aquí con nosotros.
Gracias.
Tomás.
Oye.
¿Qué más? ¿Cuál es nuestro regalo para Sara?
Es un regalo muy práctico.
Sí, a ver.
Tú que vas mucho a la playa, gracias. Ahora me recuerdo a mí mismo a Petra, pero. Es un secador de pelo. Eso te lo pones en la cara cuando tengas el pelo mojado, ¿vale? No lo hagas porque igual se te.
Parece una tontería y lo es.
Y lo es, y lo es. Te lo pones antes.
Estás con una funda para lo del trípode, ¿no?
Pero es que.
Ya ves que es muy digno, Sara, ya ves que.
Sopla, supongo, por aquí, sopla. Tíralo al salir. Muchas gracias.
Aplauso para Sara que la tenéis con nosotros, por favor. Aplauso para Mamen, nuestro invitado de hoy. Muchas gracias, amigos y amigas de Girona. Gracias por venir a Esto es la Ruina.
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La Ruina desde Girona con Ignasi Taltavull (@ignasitf), Tomàs Fuentes (@cap0) y Mamen Mendizábal recogiendo su primer premio en Marina d’Or.
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