En vísperas de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, el exasesor demócrata Juan Verde analiza qué podría cambiar si los demócratas ganan la Cámara de Representantes y parte del Senado. El episodio repasa por qué la popularidad de Donald Trump ha caído, cómo la inflación y el coste de la vida pesan en el voto y qué margen de control tendría el Congreso sobre la Casa Blanca.
También aborda el futuro de los aranceles, las relaciones con Europa, el voto latino y la situación de Venezuela. Verde sostiene que la política exterior seguiría dependiendo mucho del presidente, y sus previsiones sobre encuestas y resultados son opiniones suyas.
En este episodio David Arandete, Marta Ruiz, Juan Verde
Esta transcripción del episodio con Juan Verde sobre las elecciones de medio mandato en EE. UU. se hizo con la tecnología de HappyScribe, la misma que impulsa su IA para tomar notas de reuniones.
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Más de 244 millones de personas están llamadas hoy, este martes, a votar en Estados Unidos. Son las elecciones de medio mandato; en estas se renueva el Congreso, o sea, la Cámara de Representantes y parte del Senado. Son elecciones clave porque van a marcar la libertad, el margen de maniobra, la libertad de acción que pueda tener Donald Trump para ejecutar sus políticas en los 2 años que le quedan en la Casa Blanca. Si pierde el control del Congreso, como parece probable, Donald Trump podría enfrentarse incluso a un juicio político, a un impeachment.
Es muy difícil que eso acabe en una destitución del presidente; ya se intentó con el propio Trump en su primer mandato, pero es complicado. Aun así, sí puede perder las dos cámaras legislativas, y eso sería un serio obstáculo para Donald Trump, y por eso él mismo, que lo sabe, se ha volcado en estas elecciones.
Como sabéis, hoy es el último día antes de las elecciones de medio mandato, las más importantes según mi parecer de nuestras vidas. El Partido Demócrata ha presentado la lista de candidatos más extremista y peligrosa de la historia de los Estados Unidos.
Estos comicios llegan en el momento de popularidad más bajo de Donald Trump, básicamente por la inflación, pero por la inflación vinculada a la gestión de la guerra de Irán, que es una decisión suya personal que ha provocado un encarecimiento del precio de los combustibles, muy impopular. Y eso no solo afecta a los estadounidenses que votan hoy; lo de los combustibles nos afecta a todos. Las encuestas apuntan a una victoria del Partido Demócrata, pero no sería la primera vez que los sondeos subestiman el voto trumpista.
Tengo sentado ya a mi lado a uno de los mayores expertos en campañas electorales en Estados Unidos, en geopolítica. Es Juan Verde. No solo ha trabajado en la administración Obama, también ha sido asesor en sus campañas electorales y también ha colaborado con Hillary Clinton y con Joe Biden. Y es español, de Gran Canaria, de Telde concretamente. Juan, un placer y bienvenido a Herrera en COPE.
Muy buenos días, encantado de estar aquí.
No solo es un plebiscito para Donald Trump estas elecciones, ¿no, Juan? Es decir, ¿puede limitar mucho su capacidad de acción por falta de apoyo parlamentario? Pero, ¿cómo? Para que la gente nos entienda y sepamos muy bien el funcionamiento de estas elecciones de medio mandato, ¿cómo puede el Congreso, con la nueva mayoría, complicarle el margen de decisión a Donald Trump?
Efectivamente, lo que está en juego hoy es que haya o no una oposición en Estados Unidos. Hoy el presidente Trump controla el Congreso, el Senado, la Corte Suprema y la Casa Blanca. O sea, que no hay ningún tipo de oposición o contrapeso, y eso es lo que verdaderamente está en juego. Lo que puede pasar a partir de ahora, si las encuestas se cumplen, que sería que pierda como mínimo el Congreso y probablemente el Senado también, es que entraría en dos años muy difíciles, donde los demócratas probablemente harían un proceso de investigación.
Hay muchísima corrupción en Washington en estos momentos; esperarían investigaciones no solamente al presidente, a sus familiares, allegados, políticos y demás, pero sobre todo que le dificultaría mucho su gestión de cara a los próximos dos años.
Las encuestas dan una clara victoria a los demócratas. Es natural, creo que ha pasado muy pocas veces, que las elecciones de medio mandato castiguen al presidente que está en ese momento en la Casa Blanca y, digámosle, le despojen de una mayoría cómoda por esta filosofía de los contrapesos que tiene la democracia norteamericana. Pero este castigo parece mayor; parece que lo que se avecina, si las encuestas no fallan, es mayor. Es verdad que con Trump han fallado otras veces. ¿Tú le das credibilidad a esos sondeos que auguran una contundente victoria demócrata?
Obviamente, y lo hemos visto muchas veces en los últimos años, las encuestas se pueden equivocar. Pero mi predicción es que en este caso no se van a equivocar, porque se pueden equivocar en 3, 5, 7 puntos, pero no en 20 o 30 puntos como estamos viendo en algunas de las elecciones a nivel de Senado y a nivel de Congreso. En algunas hay márgenes de 15, 20 por ciento. Por consiguiente, yo creo que las encuestas se van a cumplir y entraremos en una situación bastante complicada para el Partido Republicano y para la Casa Blanca en particular.
Acabas de publicar un libro, Juan, en colaboración con Jorge Brown, la editorial Almuzaras, se titula "Geopolítica para empresarios". Ya desde el título nos avanza la implicación directa en la economía que tiene y de las empresas que tiene la política, la nacional y la internacional, y singularmente la de Estados Unidos. Siempre se ha dicho que en las elecciones americanas deberíamos votar todos, por la influencia que tiene el hombre más poderoso del mundo, el que se ha elegido hombre más poderoso del mundo en la vida económica de todos los países. A tu juicio, lo que pueda pasar a lo largo de estos comicios a partir de mañana puede significar que la economía gane estabilidad o que la pierda, digamos, para los empresarios que nos puedan estar escuchando y que tienen que hacer sus previsiones de inversión y sus cálculos económicos?
Yo creo que es muy buena pregunta, porque independientemente de si ganan o no los demócratas el Senado o el Congreso, en política exterior no deberíamos esperar un gran cambio. ¿Por qué? Porque es un país muy presidencialista y el presidente sigue teniendo el control de lo que es la política exterior del país. De hecho, para que haya un cambio necesitaría dos tercios del Senado y del Congreso, y eso no va a ocurrir o no se espera que ocurra. Entonces, podemos esperar dos años probablemente difíciles, porque a nivel económico lo que se podría esperar es que el Partido Demócrata jugaría un papel mucho más importante como contrapeso, pero en política económica deberíamos ver a un presidente muy beligerante, donde se va probablemente a utilizar su capacidad de veto y su capacidad de control, ofreciéndole incluso el perdón, el posible perdón de cara a las elecciones a muchos de sus colaboradores.
O sea, que yo creo que va a ser una situación bastante, bastante difícil en el panorama internacional de cara a los próximos dos años, por un presidente que se va a encasillar y va a hacer todo lo posible por mantener el control.
Dicen las encuestas que ahora mismo Donald Trump es el presidente más impopular que llega a estas elecciones de medio mandato, con los índices de popularidad más bajos de la historia. No sé qué precedente se citaba, no sé qué presidente, no sé si era incluso del siglo XIX, del XX, para comparar el momento tan bajo que experimenta ahora mismo Donald Trump, que por otro lado siempre ha sido un genio de la telegenia y de las campañas electorales. ¿Qué ha pasado? ¿Cuál es el principal motivo? ¿Es la guerra de Irán? ¿Es la inflación que no ha sabido contener?
¿Es que su propia política ya está gastada? Hasta la Fox creo que está perdiendo audiencia, ¿no?
Efectivamente, es francamente preocupante, porque las cifras son apabullantes. Ahora mismo, según las últimas encuestas de ayer, el presidente tiene un índice de popularidad de un 31%, o sea, casi el 70% de la población está en contra. Y en cuanto a aprobación de su gestión económica, baja al 25%, casi el 75% de la población está en contra. ¿Por qué? Yo diría dos frases famosas de Bill Clinton. Una: "La economía es estúpido".
Y dos: "La gente vota con una mano en el bolsillo". Casi por primera vez en la historia de Estados Unidos, el 62% de la población vive de nómina a nómina, o sea, no tiene dinero suficiente para llegar a fin de mes. Esa es la clave: la inflación galopante en Estados Unidos y el hecho de que, por ejemplo, el precio de la gasolina se ha duplicado. Estamos ya por encima de 4 dólares el galón, y esto tiene un impacto directo en la economía del ciudadano.
La gente conecta rápidamente lo que le cuesta llenar el coche con la decisión de bombardear Irán, ¿no? Lo conectan rápidamente.
De manera directa, de manera directa.
De la política exterior de Estados Unidos sabemos bastante, entre otras cosas porque nos acaba afectando. Pero, ¿cuáles son los principales temas de debate de los ciudadanos allí, en Estados Unidos? ¿La vivienda? ¿Los precios? ¿La sanidad? Se lo voy a preguntar a una de las personas que mejor conoce Estados Unidos, que es nuestro corresponsal allí en Washington, David Arandete. Buenos días, David.
Buenos días. El bolsillo es lo que domina estas elecciones, en realidad. En una encuesta de hace poco de Reuters y Ipsos, el 47% de los estadounidenses dice que el coste de la vida es el factor decisivo para votar hoy. Hablamos de la compra, del alquiler, de llenar el depósito y hasta de poder pagar el médico. La vivienda es lo más difícil de alcanzar; los intereses hipotecarios están por encima del 7%. Pero la sanidad preocupa y mucho, porque sube el precio de los seguros, de los medicamentos, y cada vez llegan más facturas para quienes tienen cobertura. Trump prometió bajar los precios, pero desde su regreso han subido en realidad un 5,5%.
Es lo mismo que los salarios, así que el poder adquisitivo no ha mejorado. La guerra de Irán es lo que añade presión sobre el combustible, y este malestar puede castigar a los republicanos en las urnas este martes.
Gracias, David. Estamos hablando con Juan Verde, es asesor, fue asesor del Partido Demócrata de Estados Unidos, trabajó con Obama, con Biden, y es también coautor de un ensayo que acaba de salir en la editorial Almuzara, que se titula "Geopolítica para empresarios". Hablando de geopolítica para empresarios, Juan, uno de los puntos más críticos, o por lo menos menos comprensibles desde este lado del charco, son los aranceles. La política arancelaria de Trump, que el propio Tribunal Supremo estadounidense tumbó. ¿Tú crees que una victoria demócrata puede cambiar las cosas en materia arancelaria, o para eso habrá que esperar a dentro de dos años a que Trump salga de la Casa Blanca?
¿Y qué impacto tiene eso para los empresarios?
Sí, insisto en que no deberíamos esperar un cambio de rumbo en cuanto al proteccionismo actual de Estados Unidos en el comercio exterior, y mucho menos en cuanto a los aranceles. Tendríamos que esperar dos años, hasta el 28, a las próximas elecciones. Habiendo dicho todo eso, yo creo que incluso en el 2028, si llegaran a ganar los demócratas, podríamos esperar menos aranceles, pero más proteccionismo de Estados Unidos. Ojo, lo único en que están de acuerdo en Estados Unidos los demócratas y republicanos ahora mismo es ante la necesidad de hacerle frente a China y de proteger ciertas industrias, lo cual es preocupante en un mundo que ha cambiado.
Durante los últimos 40 años, la política exterior de Estados Unidos se basaba en la globalización y, sobre todo, en el libre comercio, y esto está cambiando de forma directa.
Tú conociste a Obama. Obama, evidentemente, en las formas, en la filosofía, es diametralmente opuesto a Donald Trump, pero no en todas las políticas, y es esto que acabas de decir. Por ejemplo, en política migratoria, Obama ya endureció las repatriaciones, las remigraciones. También Obama no retiró o no dio un toque a la OTAN tan fuerte como Donald Trump, pero sí empezó a decir que los europeos tenían que empezar a pagar su defensa y a subir su gasto militar. Hay una continuidad que asegura que el tipo que venga después de Trump no va a regresar al atlantismo tal y como lo conocíamos?
Sí, efectivamente, lo que cambiaría sería la intensidad y la capacidad de formar coaliciones y de tener una visión mucho más positiva de lo que ha sido una relación transatlántica incondicional entre Estados Unidos y Europa, que ha sido hasta ahora, que ha funcionado, que ha aportado prosperidad, estabilidad. Pero desde luego, yo incluso iría más lejos: yo creo que lo mejor que le ha pasado a Europa es Donald Trump, pero simplemente porque ha obligado a Europa a tener que hacer sus deberes, a tomar decisiones que eran poco populares, pero absolutamente necesarias.
Durante mucho tiempo hemos dependido de Estados Unidos para nuestra defensa, hemos dependido de Rusia para la energía y para todo lo demás en China. Y yo creo que esto no es necesariamente malo, hace que Europa tenga que tomar decisiones difíciles, absolutamente necesarias, como es una mayor integración hoy, más Europa que nunca.
Me quiero fijar ahora en cómo pueden afectar estas elecciones a las relaciones económicas, precisamente de Estados Unidos con Europa y con España, y para eso quiero preguntar a Marta Ruiz, que es jefa de economía de COPE. Buenos días, Marta.
Buenos días, Jorge. La seguridad jurídica y la estabilidad son pilares fundamentales de las relaciones comerciales que se han visto fuertemente golpeados por los volantazos arancelarios de Trump. Un mayor control legislativo por parte de los demócratas podría atenuar esa fiebre arancelaria, y por eso hay interés sobre lo que vaya a salir de las urnas americanas en sectores como el agroalimentario, la industria o la logística. Por otro lado, una victoria de los demócratas también podría suponer límites en el gasto público; la deuda americana perdería atractivo y también perdería fuerza el dólar, favoreciendo así a las empresas que compran sus materias primas, sobre todo energía, en esta divisa, pero perjudicando a su vez a las que exportan en dólares.
Siempre hay dos caras de la moneda, Jorge, y pase lo que pase, el mercado ya descuenta que el presidente Trump va a seguir contando con el derecho a veto y a seguir con sus planes vía decreto.
Jorge, digo, Juan, perdona, hay una pregunta que se hace mucha gente y que es difícil para mí de entender. Los latinos, como tú sabes bien porque asesoraste a Obama, fueron clave en la victoria de Obama, pero también han sido clave en la victoria de Trump. Quizás es que el colectivo de los latinos ya no lo podemos englobar en una sola orientación ideológica, sino que es mucho más difícil, por su magnitud, de interpretar. ¿Puede ser que el comportamiento del ICE, de la policía migratoria, a veces brutal, de Donald Trump, haya influido en esta pérdida de popularidad?
Totalmente de acuerdo contigo. De hecho, es interesante que los hispanos, a medida que mejor les va económicamente, más propensos son de votar por los republicanos; se olvidan de dónde han venido y las condiciones que han tenido. En las últimas elecciones, efectivamente, los hispanos abandonaron a los demócratas y votaron por los republicanos por primera vez en mucho tiempo. Podemos esperar un cambio de rumbo, sobre todo en Florida y en Texas, donde los hispanos van a definir quién gana el Senado en esos dos estados.
Y sobre todo, vamos a ver, según todas las encuestas, una vuelta de los hispanos al Partido Demócrata. Creo que tiene todo que ver con dos temas, efectivamente: la política inmigratoria, donde los hispanos creemos, y me considero hispano en Estados Unidos, creemos que se han pasado tres pueblos, y la economía, que nos afecta de forma directa. O sea, que yo creo que efectivamente los hispanos son y siguen siendo determinantes para la política estadounidense, y este va a ser el más claro ejemplo de eso.
Una última pregunta, Juan, y te pregunto también como canario, sabemos los que conocemos bien las islas, que a Venezuela siempre se le ha considerado la octava isla. Los lazos históricos migratorios entre Venezuela y Canarias son abrumadores. La posición de Venezuela en la política de Trump, con esta especie de interregno dirigido por Delcy Rodríguez a cambio del petróleo que manda para Estados Unidos, ¿pueden estas elecciones cambiar o acelerar de alguna forma la transición para que el pueblo venezolano sea por fin dueño de sus destinos eligiendo a su presidente en unas elecciones limpias, o lo ves todavía lejos?
Yo soy muy optimista al respecto. Todos estamos, obviamente, contentos de que Maduro se haya ido, pero no todo vale, y la situación actual, en mi opinión, no es aceptable. Es una política exterior de Estados Unidos hacia Venezuela transaccional y oportunista de intercambiar cromos, y yo creo que con la llegada de los demócratas al Congreso podríamos esperar que se acelere esa posición y que finalmente llegue la democracia, o por lo menos las elecciones en los próximos 12, 17 años.
Y que deje de presentarse a María Corina Machado, claro.
Eso espero.
Juan Verde, asesor del Partido Demócrata de Estados Unidos y autor, coautor del título "Geopolítica para empresarios" en la editorial Almuzara. Muchas gracias por estar en Herrera en COPE y por lo bien que explicas las cosas. Seguiremos contando contigo, Juan. Un abrazo fuerte.
Un placer, gracias.
Más de 244 millones de personas están llamadas a las urnas este martes en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, unos comicios en los que se renueva la Cámara de Representantes y parte del Senado. Las votaciones son clave para el futuro del presidente Donald Trump, que podría perder el control de ambas cámaras y ver seriamente limitado su margen de maniobra en los dos años que le quedan en la Casa Blanca.
Para analizar este escenario, el programa ´Herrera en COPE´ ha contado con la intervención de Juan Verde, exasesor del Partido Demócrata en la administración Obama y en las campañas de Hillary Clinton y Joe Biden. Verde ha señalado que el presidente se ha volcado en la campaña consciente de lo que está en juego, llegando a calificar la lista de candidatos demócratas como "la más extremista y peligrosa de la historia de los Estados Unidos".
El propio Trump afronta estos comicios con sus índices de popularidad en mínimos históricos, lastrado por la inflación ...