This Es la Mañana de Federico report, presented by Vanessa Vallecillo with Daniel Muñoz, examines why a mobile ICU never entered the pitch when Tenerife player Jesús de Miguel collapsed during a match against Andorra. The discussion covers the reported 20 minutes before he was resuscitated, the role of the Red Cross on site, and claims by a former Red Cross worker about volunteer training and expired medical supplies.
It also looks at the Red Cross's finances as described in the program, and at the possible criminal liability of the Andorra goalkeeper, with the forensic autopsy expected to determine the cause of death.
In this episode Vanessa Vallecillo, Daniel Muñoz
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El TFO, lo que queda es la atención tiene que estar donde tiene que estar y—
Se van a retirar todos los futbolistas, y es la decisión consensuada que ha tomado el árbitro con los cuerpos técnicos y los capitanes, porque ahora mismo—
Desde el acero del Tenerife, Jesús de Miguel fallecía al día siguiente de este momento que acaban de escuchar, a primera hora de la mañana de ayer en el hospital, y entre medias, en esas horas, un cúmulo de errores y de incógnitas que ya están siendo investigadas, Dani.
Sí, es una tragedia que presenta muchas aristas, así que vamos a intentar desentrañar al menos las más importantes, por ejemplo, una posible evacuación tardía.
Sí, aquí fueron clave las decisiones que se tomaron en esos minutos posteriores a ese choque. Según la investigación preliminar, el jugador sufrió una parada cardiorrespiratoria, pero no es reanimado hasta que está ya en el interior de la ambulancia; es decir, pasa 20 minutos en el césped sin asistir ni desfibrilar, y sin que una UVE móvil acceda al campo, pese a que había una unidad esperando en la puerta 17 del estadio. Sin embargo, no se activó el protocolo que permite esa entrada, y la única asistencia en el interior es la de la Cruz Roja. Sin embargo, es una de las imágenes del día: son los jugadores del Tenerife y del Andorra los que llevan la camilla en la que yace su compañero, y uno de los jugadores del Tenerife el que capitanea ese traslado.
Hoy, en el diario El Mundo, un ex trabajador de la Cruz Roja que ha ejercido en este campo denuncia precisamente que tarde o temprano iba a suceder algo así.
Dice que muchos son voluntarios que trabajan sin formación o que se la están sacando en ese momento, que los botiquines no estaban completos o que tenían el material caducado, pero aun así, en esas condiciones, Cruz Roja lleva más de 70 años en este campo dedicada a las labores preventivas, tanto de jugadores como de espectadores. Y esto da para otro tema, porque Cruz Roja lleva 4 años en pérdidas pese a haber recibido 1.500 millones de euros en subvenciones; de ese dinero, el 92% supuestamente se destina a gasto de personal. Esto se suma a las prácticas que ya hemos denunciado en este programa; por ejemplo, en nuestro documental "Infancia Tutelada" les hablamos de lo que perciben en materia de inmigración, y en nuestro especial sobre la DANA también sobre la polémica con las donaciones que recibieron tras la riada.
El portero del Andorra que disputó el balón de manera desmedida, temeraria, desde luego, cerró ayer sus redes sociales, Vanesa, y más allá de la sanción deportiva, no sé si se enfrenta a algún tipo de responsabilidad penal.
Pues este es otro punto del análisis, Dani. El portero fue expulsado del partido tras ese choque; ahora hay que recurrir al derecho penal. En el ámbito deportivo, la línea es fina, pero también se distinguen dos formas de causar daño que están penadas: por un lado, hacerlo aposta, vamos a decirlo así, que parte de 10 años de prisión, y por otro lado, la imprudencia grave; esto es cuando el jugador no quiere un resultado fatal, pero sabe que es posible y aun así sigue adelante. Esto está penado con entre 1 y 4 años de prisión. Ahora el forense, a partir de la autopsia, va a dirimir si la muerte deriva del impacto directo de la caída o de una patología cardíaca.
Vanessa Vallecillo repasa con Daniel Muñoz por qué la UVI móvil no entró al campo y los jugadores tuvieron que trasladar a su compañero.