En este editorial de La noche de Cuesta, Carlos Cuesta repasa lo que, según su criterio, ha sido la historia de España desde la llegada de Pedro Sánchez al poder. El episodio recorre las primarias socialistas, los presuntos amaños de contratos públicos, la gestión de la pandemia, los rescates a aerolíneas y empresas, el caso Begoña Gómez, las acusaciones sobre una supuesta cloaca y los accidentes ferroviarios.
El presentador sostiene que estos hechos forman una trama de corrupción y de invasión de instituciones, aunque se trata de su interpretación y de asuntos en investigación o pendientes de juicio. Los oyentes conocerán la cronología que él propone y las críticas que formula al Gobierno.
En este episodio Carlos Cuesta
La transcripción del editorial de Carlos Cuesta sobre los casos que rodean al Gobierno se hizo con la misma tecnología que impulsa el AI note taker de HappyScribe.
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Las 8, las 7 en Canarias, ¡viva España y viva la libertad! La Fiscalía Europea vuelve a registrar a DIF, esto no es lo de ayer. No, no, esto es nuevo: hoy le ha tocado a la Fiscalía Europea vuelve a entrar en ADIF, y lo hace por contratos que afectan directamente al tramo de Hurdá. Los contratos de Corbillo, el que fuera chófer de Pedro Sánchez en las primarias, dibujan a DIF como epicentro de corrupción y nexo de diferentes tramas.
Y Corbillo, agárrense, confesó a Víctor de Aldama que Sánchez... este hombre que dice que no le conocía... bueno, pues Sánchez llegó incluso a dormir en su casa en la campaña de las primarias.
En Es Radio, la noche de Cuesta, con Carlos Cuesta. Es Radio.
Bueno, pues vamos a hablar de lo que está ocurriendo, vamos a hablar de lo que yo creo que ya es obvio y evidente: un grupo de señores llegaron al Gobierno con engaños, decían que no iba a haber amnistía, hubo amnistía. Dijeron que no iba a haber indulto, hubo indulto. Dijeron que venían a luchar contra la corrupción, permítanme que me aguante la carcajada. Dijeron que no iban a pactar con etarras, los han soltado. No es que hayan pactado, es que les han regalado media Navarra, les están regalando el País Vasco, y han soltado a la mitad de los etarras, los más sanguinarios, que están ya por la calle. Dijeron que no iban a subir los impuestos a los trabajadores: 141 subidas de impuestos.
Dijeron que eran "la limpieza", que ellos eran el rigor, que ellos iban a salvar las pensiones. Cogieron las pensiones con una deuda de 38.000 millones; en estos momentos la deuda de las pensiones es de 136.000 millones. Y cuidado: hace 10 meses que no se actualiza el dato. Ya les digo yo que en estos momentos estará por, no sé, por encima de 145.000 seguro, y rondando los 150.000 con toda seguridad. Esto es el PSOE, esto es el Gobierno que decía que nos iba a salvar de la corrupción. Pero quiero que, teniendo en cuenta las últimas informaciones que hemos visto, de nuevo hablan de juergas, de nuevo hablan de prostitutas, de nuevo hablan de empresarios que se dedicaban a meter mano en contratos públicos a cambio de juergas, con determinadas prostitutas disfrazadas de camareras.
Dios bendito, qué gente, qué vergüenza da, y qué asco da. En medio de todo esto, quiero que expliquemos lo que ha ocurrido desde su llegada. Quiero que expliquemos en qué han convertido España, y cómo ha avanzado, cómo ha evolucionado esta trama, la trama del Peyot que llegaba en plan gracioso: "somos los del Peyot, con un Peyot nos recorremos". Bueno, era mentira todo, era mentira hasta el Peyot. Es que ni siquiera el Peyot era real. Luego ha resultado que no, que no, que era un coche, un Mercedes de Juanma Serrano, que se lo había dejado de Strangis. ¿Que quién es Juanma Serrano? Pues el que se encargó de meter mano en Correos.
¿Qué es Correos? Pues la del voto por correo. ¿Qué quieren que les diga? Es que ya a estas alturas... Yo simplemente les recuerdo una fecha: en julio del 23 eran las elecciones, que todos nos quedamos boquiabiertos de que las ganara. Bueno, perdón, no las ganó, las perdió. Pero de que consiguiera un resultado suficiente como para gobernar Pedro Sánchez, que es lo único que le importa. Ya, ya, ya. Pero es que esto fue en julio del 23. En noviembre del 22 se aprobaba la ley de nietos. Fue en noviembre del 22. ¿No se colaron ya votos en aquellas elecciones? Ya les digo yo que sí.
Ya les digo yo que sí. Pero vamos a escuchar a Pedro Sánchez, porque estas declaraciones que van a escuchar no se crean ustedes que son de aquel mayo-junio de 2018, cuando él y Ávalos, Ávalos y él, eh, dejaban el Peyot y a lo mejor dejaban otras cosas, quién sabe, para decirnos que es que iban a "limpiar" España de corrupción. No, no, no. No son de aquella moción de censura con la que llegaron al poder. Son del 6 de junio de 2026, de hace nada, de hace nada, y Pedro Sánchez decía esto.
Los datos nos dicen que hemos dejado atrás la corrupción sistémica que nosotros sufrimos. El sistema democrático en su conjunto, gracias a la moción de censura de 2018, como teníamos precisamente con el Partido Popular en nuestras instituciones.
Bueno, pues déjenme que recopilemos y que repasemos la triste historia de España desde la llegada de Pedro Sánchez al poder. Vamos a ir repasándola, pasito a pasito, a ver si los datos, como dice Pedro Sánchez, alias "15 tramas de corrupción me rodean", alias "mi mujer va a pasar por el banquillo", alias "mi fiscal general ya está condenado", alias "mi hermano ya está condenado por enchufismo", alias "un secretario general ya está en prisión", un secretario de organización del PSOE ya está en prisión, alias "el segundo secretario de organización ya ha pasado por prisión y lo más probable es que vuelva ella y está imputado", alias "monta una cloaca que contacta con narcoclanes para eliminar jueces", alias, alias, alias.
Este es el limpiador, este es Mr. Proper. Bien. Quiero que hagamos un repaso de la historia y de lo que ha ocurrido aquí. Porque un buen día, con la llegada de estos señores, incluso antes de la llegada al poder, porque ya tenían constituido su clan antes de llegar, en mayo-junio de 2018, con la moción de censura, pues el clan del Peyot llegó a la vida española. Y con ese clan del Peyot llegó Pedro Sánchez, que iba ahí dentro. A veces se bajaba, se abría su lata, esta, de tinto de verano Don Simón, le sacaba fotografías a Corbillo, luego decía que no le conocía. Iba con él, en el Peyot, eh.
Bien. Ahí estaba, comiéndose una paella con Corbillo. Había veces que pernoctaba en la casa de Corbillo, pero dice que no le conoce. Bueno, pues ahí estaba Pedro Sánchez, estaba Corbillo, estaba José Luis Ávalos, sí, el de las juergas con prostitutas, José Luis Ávalos. Estaba Santos Cerdán, sí, sí, sí, sí. Santos Cerdán, el de la trama Sepi, el de Anchón Alonso, el de Servinávar, el de la trama de obras públicas. También iba ahí en el Peyot. Estaba Koldo García Eizaguirre, que boda sin la tía Juana, ¿verdad? Y con Koldo García Eizaguirre también iba Leire Díez.
Este dato hay gente que lo olvida. Soraya Rodríguez, ex portavoz del Partido Socialista, es decir, digo yo que sabrá de lo que habla, nos ha confirmado que Leire Díez era la responsable de redes de aquel Peyot. Era la responsable de redes de Pedro Sánchez. Luego, de nuevo, Pedro Sánchez nos dijo que no la conocía, que no se acordaba de ella. Decía: "una militante". Para mí que es una militante, pero no la conozco. Ala, toneladas de fotografías con ella, toneladas de felicitaciones cruzadas a través de redes sociales, de mensajes intercambiados a través de redes sociales. Pero no se conocían, eh, nada, ¿para qué?
Nada, nada. También estaba, cuidado, no dentro del Peyot, pero sí fuera ahí en la maquinaria, por no decir en la logística financiera, un tal Francisco Martín. Nos acordamos de él, ¿verdad? Ex delegado del Gobierno aquí en la Comunidad de Madrid. Ese hombre que decía que había hecho mucho más por España un "bildu etarra", ese partido que lleva en estos momentos a 92 etarras condenados por pertenencia a banda asesina, los ha llevado o los lleva en listas electorales. Bueno, pues Francisco Martín estaba al volante, no del Peyot, pero sí de una fundación, Bancal de Rosas, que ha despertado sospechas permanentemente.
Sospechas de cómo conseguía dinero, cómo lo conseguía tan rápido, instantáneamente. Conseguía donaciones por todas partes, y todas pequeñitas, para que no se pudiesen controlar. Es más, da la sensación de que lo mismo conseguía determinado dinero de procedencia muy extraña. A lo mejor, a lo mejor, lo dejo como posibilidad, ligado a los prostíbulos y saunas del suegro de Pedro Sánchez, porque de esto se ha hablado y se ha escrito. Bien. Pues un buen día llegó ese clan del Peyot a la vida española. Bien. Lo primero que llegaron con este clan del Peyot, con todos los ocupantes, pues llegaron las primarias.
Las primarias y las votaciones clave del Partido Socialista. Una en 2014, que fue la del ascenso a la Secretaría General de Pedro Sánchez. ¿Y qué ocurrió allá? Pues lo sabemos por las grabaciones interceptadas por la UCO: que Santos Cerdán hablaba con Koldo, dos del Peyot. ¿Y qué es lo que se decían? "En esta urna mete dos papeletas, en aquella de allá mete cuatro, en la otra mete no sé cuántas papeletas". Vamos, que se dedicaron al amaño, al pucherazo de las primarias internas, de las propias primarias del Partido Socialista. Eso fue en el 14. Variaron de actitud en el 16, allá no eran primarias, era un Congreso federal importantísimo.
Octubre del 16. Pedro Sánchez se había pasado de rosca, igual que ahora. Pero en aquella ocasión el Partido Socialista, pues no sé, todavía debía tener algo de impulso propio, algo de inercia, y lo cierto es que medio reaccionó. Y dijo: "no, no, no, no va a pactar con proetarras, no va a pactar con golpistas". Bueno, la cuestión es que decidieron que había que echarlo. ¿Qué hizo Pedro Sánchez y su clan del Peyot? Pues la famosa historia de la urna voladora. De pronto la urna interna se mete en un cuarto, sale de ese cuarto, entra en otro cuarto, sale de allá, sale con papeletas, va detrás de un tabique, todo opaco, todo oculto.
La gente gritando, la propia gente en las primarias del PSOE: "¡la urna, la urna!". Y la urna iba y volvía, y cada vez tenía más papeletas. Otro pucherazo. ¿Y qué ocurrió en el 17? Tercer pucherazo. En el 17, la urna voladora, no se crean ustedes que aterrizó. No, no. Esta vez su aeropuerto, por lo visto, fue un biombo. Salió corriendo una de las personas, César Luena, premiado con un cargo de eurodiputado, y ahí que salió corriendo con la urna y la metió detrás de un biombo. Claro, ya todos espavilados de lo que había ocurrido en el 14 y en el 16, salieron todos corriendo: "¡la urna, la urna! detrás de un biombo".
Estos son los autores actuales de la ley de nietos, eh. Lo digo para que nos vayamos enterando de lo que está pasando. Estos son los autores de colocar a Leire Díez enchufada en Correos. Correos, los del voto por correo, sí. Y lo digo así de directo, básicamente porque es que fue ella la que alardeó en Facebook de "aquí estoy, codo con codo con este maravilloso equipo que se ha encargado del voto por correo en julio del 23". Leire Díez, codo con codo con el voto por correo, que podía salir mal, ¿verdad? Mal para ellos. Bien. Todo eso llegó a nuestras vidas.
Llegaron las primarias del PSOE, llegaron las votaciones internas, y llegaron los pucherazos. Bien. Y llegó también otra cosa: llegó con ellos el presunto amaño de contratos públicos. Apareció otra figura: Vicente Fernández Guerrero, muy cercano a María Jesús Montero. Muy cercano, eh, pero muy cercano. Y muy cercanos todos ellos también, obviamente, a Santos Cerdán, alguien tenía que ser, el maestro de ceremonias, y muy cercanos a Anchón Alonso, a Servinávar y a la Sepi. ¿Quién es Anchón Alonso? Pues una persona que negoció con el entorno de los proetarras, y negoció con el entorno de los separatistas del PNV, para que le dieran el apoyo a Pedro Sánchez.
Ese fue su carné anunciador, ese fue su gran aval. Y a partir de ahí, ¿qué es lo que ocurrió? Que apareció una sociedad, Servinávar. ¿Y qué era Servinávar? Anda, una sociedad mixta entre Santos Cerdán, el hombre clave para entender lo que ha ocurrido con la corrupción que rodea a Pedro Sánchez, entre Santos Cerdán y el propio Anchón Alonso. ¿Y qué ocurrió con esta sociedad? Repito, pues que llegó a la vida de los españoles el disparo, la catapulta de los contratos presuntamente amañados de obra pública. Servinávar, que no servía para nada, de pronto aparecía metida en todo tipo de concesiones.
Y concesiones importantes, eh. Concesiones de obras para trenes, concesiones de obras en carreteras, concesiones de obras residenciales dentro de Navarra. Todo le caía, pero nada de forma individual, todo en UTE. Les traduzco lo que es una UTE: Unión Temporal de Empresas. Vale, ese es el nombre oficial. Unión Temporal de Especuladores, en terminología del PSOE. ¿Qué hacía allí? Pues lo que hacía Servinávar era figurar. Y siempre su compañero era una empresa que de verdad podía acometer el encargo que se le estaba haciendo. Qué curioso. Vamos, que uno era el que cobraba y otro era el que trabajaba.
Pero el reparto del dinero, chico, el que consigue, el sacacorchos, el que consigue el contrato, se lleva lo suyo. Bueno, pues llegó esa práctica a la vida española, hasta el punto de que en estos momentos en la investigación ya vamos por 900 millones de euros en obras públicas presuntamente amañadas. Y llegaron más cosas. Por desgracia, a la vida de España llegaron más cosas. Llegó el Covid. ¿El Covid es responsabilidad del PSOE? Hombre, pues evidentemente no. Pero la forma de tratar el Covid fue responsabilidad del PSOE, evidentemente sí. La forma de no proteger a la población española, evidentemente sí, fue responsabilidad del PSOE y de Pedro Sánchez.
Hasta tal punto que directamente batimos todos los récords y nos convertimos en el primer país del planeta, de todo el mundo, en mortalidad, con nuestro sistema sanitario, que no es que no sea el peor, no, no, no, es que es uno de los mejores de todo el mundo. Pues con ese sistema sanitario conseguimos ponernos en cabeza de todo el planeta en mortalidad. ¿Pero saben lo que ocurrió? Claro, aquí hay varias cosas que lo explican. Y es que de pronto Pedro Sánchez decidió, porque fue él, Pedro Sánchez decidió que las comunidades autónomas que tenían la competencia sanitaria dejaban de tenerla, y que había que dársela al Ministerio de Sanidad de Salvador Illa.
¿Y saben lo que ocurrió a partir de ahí? Que casualmente apareció la trama Koldo, la trama Ávalos, la trama de Víctor Aldama, la trama de las mascarillas. Casualmente apareció en ese instante, justo cuando se cerró el grifo, solamente cabía una trama por el grifo. Oh, qué casualidad, era la trama socialista. Y a partir de ahí nuestras vidas pasaron a depender de que estos señores, estos personajes ya condenados, nos permitieran tener una mascarilla, un bote de Biogel para defendernos, unos trajes EPI, los propios médicos pudieran tenerlo.
Porque habían decidido que a lo mejor, pues llegaba tarde, o a lo mejor llegaba defectuoso, o a lo mejor el material llegaba caducado, o a lo mejor metían unas mascarillas como quirúrgicas y no eran quirúrgicas, porque aquí lo importante eran las comisiones. Todo eso llegó a la vida, por no decir a la muerte de los españoles. Bien. Llegaron los rescates, como no. Un gran impacto el Covid, la economía destrozada. Había que rescatar empresas. ¿A qué empresas? A las que ellos decían. ¿Por qué? Porque lo decían ellos. ¿Y qué llegó con todo esto? Pues llegó otro nombre, más que famoso en el Partido Socialista: Zapatero.
Sí, el de las joyas. Y de pronto Zapatero era el que se encargaba de decirle determinadas cosas a Pedro Sánchez. A Plus Ultra sí, a Plus Ultra hay que rescatarlo. Digo yo que alguien diría ahí internamente y dirá: "¿A Plus Ultra? ¿A Plus Ultra? Esa empresa controlada por el chavismo venezolano? Esa empresa que no tiene ni un avión en propiedad? Esa empresa que no representa ni el 0,03% del tráfico nacional?" Y le respondieron: "Sí, sí, sí, es estratégica para España". Para España era estratégica para los bolsillos de algunos. Para los bolsillos de algunos y para Venezuela.
Llegó Plus Ultra, llegó Air Europa, con toda la mediación de Begoña Gómez, que no hacían más que llamarla. "Javier Hidalgo, que nos atascan el dinero, voy a llamar a Begoña Gómez". ¿Y quién era Begoña Gómez? La mujer del presidente del Gobierno. ¿Y qué ocurría? Esta llamada fue el 3 de septiembre. ¿Y qué ocurría cinco días después, el 8 de septiembre? Pues que Pedro Sánchez se ponía en contacto con José Luis Ávalos y le decía: "Vamos a conceder ese rescate". ¿Habían tratado el tema en Consejo de Ministros? No. ¿Y qué más daba? Era el clan del Peyot, eran capaces de hacer lo que les diera la gana.
Y llegó ese rescate con 475 millones. ¿Les pareció poco? Lo de los 53 millones de Plus Ultra les pareció nada, una minucia. Y con Plus Ultra se vinieron, perdón, con Air Europa se vinieron arriba, 475 millones. Pero llegaron más, más rescates. El de Duro Felguera, 120 millones. El de Tubos Reunidos, 112,8 millones. Y todos ellos han acabado o en mensajes investigados o en investigaciones de la trama Sepi. Y llegaron más cosas. Llegó San Petersburgo. Había dinero para todo, la Organización Mundial de Turismo. ¿Y a quién invitaban?
A Begoña Gómez. ¿Y quién le llevaba de la mano? Zurab Polikasvili, el Secretario General de la Organización Mundial de Turismo. ¿Con qué concepto? ¿Con qué argumento? Con ninguno. Era la mujer del presidente, y había que llevarla allí para que hiciera negocios. Y le montaron una ronda con ministros africanos y con empresarios, unos cuantos empresarios. Y Zurab Polikasvili, el Secretario General de la Organización Mundial de Turismo, ¿lo hizo por amor al arte? No, lo hizo por amor a la pasta. Porque, de hecho, Pedro Sánchez le había regalado previamente una sede gratis por 75 años en la mejor zona de Madrid.
Y se acabó. ¿Saben lo que está ocurriendo en estos momentos en esa sede, en estos mismos instantes, eh? Se dedican al alquiler de muebles, porque no hay actividad. No hay actividad. Curioso, ¿verdad? Pero la sede está, el regalo estaba. Y Zurab Polikasvili pudo argumentarlo para mantenerse en esa organización. Por cierto, dependiente de la ONU. El día que se investigue la ONU, Dios bendito. Y llegaron más cosas. Llegó el petróleo venezolano. No le íbamos a hacer ascos a una narcodictadura, ¿verdad? Muy bien, pues llegó Delcy Rodríguez, el Delcy Gate, la visita, las maletas que cruzaban sin controles.
Nuestras aduanas, nuestras fronteras, daba lo mismo. Y llegó Zapatero de nuevo. Porque había que negociar con Delcy. Y claro, Delcy tenía mucho petróleo. Y ese petróleo se convirtió en cupos de petróleo para financiación del Partido Socialista y del resto de partidos de la Internacional Socialista. Todo eso llegó, repito, cuyo origen, el clan del Peyot. Bien. Llegaron las prostitutas, como no. Llegaron las juergas, llegaron los paradores, llegó la obscenidad. ¿Qué más daba? Hasta que de pronto se empezaron a asustar, porque lo mismo se veían las juergas, lo mismo esas mesas rotas en los paradores, esos cables arrancados de los teléfonos, esas copas estampadas directamente contra las paredes.
Lo mismo había alguien que lo había oído, ¿verdad? Bien. ¿Y qué llegó? Pues bendito sea Dios, llegó la UCO. Llegó la UCO, pero ¿saben lo que ocurrió? Que Seguna empezó a investigar, Seguna apareció la Fiscalía Anticorrupción, bendito sea Dios. Seguna aparecieron jueces valientes, bendito sea Dios. Seguna apareció la prensa libre, bendito sea Dios, apareció la cloaca. Porque había que empezar a contestar. Y esto se les había ido de madre. ¿Y qué decidieron? Pues una cloaca. Se inventaron una carta del hombre profundamente enamorado: "Estoy tan enamorado que voy a montar una cloaca".
Y argumentando que, claro, han tocado a Begoña Gómez, y esto ya no puede ser. No puede ser. Montaron una cloaca para investigar, anular, tumbar. Cuidado, eh. Acabaron contactando con narcoclanes para eliminar a jueces. A todo aquel, había que actuar contra todo aquel que hubiese decidido defender España, defender el Estado de Derecho, defender la Constitución, defender la limpieza y luchar contra la corrupción. Eso fue la cloaca. ¿Dónde se montó? En la sede, en la planta noble de Ferraz. ¿Con qué gente? De nuevo con Santos Cerdán, Secretario de Organización del Partido Socialista, y cuidado, que no nos olvidamos, eh, con el Director Adjunto del Gabinete de Pedro Sánchez, Antonio Hernando, y muchos otros cargos socialistas.
Ahí estaban. Había llegado la cloaca a la vida de los españoles. ¿El origen? El Peyot. Bien. Llegó el ataque a la prensa, el asalto, el intento de asalto de Bolaños a la justicia, a las leyes Bolaños. Había que quitarles hasta la capacidad de instrucción a los jueces. Porque la instrucción de los casos tenía que pasar por fiscales, no amaestrados, no, domesticados. Tenía que estar todo bajo control de los dictadores. Porque, claro, les habíamos empezado a pillar. La justicia les había empezado a pillar, la prensa les había empezado a pillar. Y llegó el asalto a la justicia de Bolaños.
Bendito sea Dios que se consiguió parar a tiempo. Como ganen las próximas elecciones, ya les digo yo que no llegamos a tiempo. Llegó el control de la Fiscalía al 100%, llegó el control del Tribunal Constitucional. Por cierto, este llegó antes, eh. ¿Qué tal, Pablo Casado? Bien. Porque fue una de tus últimas obras. Esto y regalar el Tribunal de Cuentas, te habrás quedado a gusto. Los dos principales pilares para intentar anular la democracia por parte del Partido Socialista. Pero ocurrieron más cosas. Llegó la teoría de la compensación. Esto fue maravilloso. ¿Qué era la teoría de la compensación? Si nos van a tocar a Begoña Gómez, tenemos que acabar con Ayuso.
¿Y cómo se hizo? Pasando por el novio. Ya está. Cloaqueamos un poquito, vamos a por el novio, y arrastramos de corte penal en corte penal a Isabel Díaz Ayuso. Porque si nos han pillado, nosotros tenemos que pillarles. Y esta fue la clave: la teoría de la compensación. ¿Qué acabó ocurriendo? Que la compensación se llevó por el sumidero a un corrupto como Álvaro García Ortiz, delincuente condenado en firme por el Tribunal Supremo. ¿Por qué? Por prestarse a esto. Por intentar utilizar material que tenía que ser secreto y filtrarlo para intentar acabar, no con Alberto González Amador, con el novio, no, no, no, no.
Para intentar acabar con Isabel Díaz Ayuso. Y llegaron más cosas. Llegaron las elecciones de 2023, y antes, como les he dicho, llegó la Ley de Nietos. Porque había que abonar el terreno. ¿Por qué? Porque era obvio que iban a perder. Perdieron, sí, pero perdieron por poco margen. Tan poquito margen que les ha permitido, de nuevo, formar gobierno con pro-etarras, etarras, comunistas, separatistas, golpistas, lo mejorcito de cada casa. Bien. Llegó el abandono de todo. Llegó la invasión de las instituciones. Llegó el multi-enchufe, hasta de prostitutas. Y uno de los sitios que invadieron, pues resulta que fue, con sus enchufes masivos, Adif, el responsable de las vías.
Y llegaron los desastres ferroviarios. Llegó Adamuz, llegó Rodalies, llegó Urda. 116 víctimas mortales. ¿Y saben lo que llegó después, por desgracia? Una colección de cínicos insoportables que todavía en estos momentos nos dicen que hacen la campaña de la dignidad. Porque ellos sí que tienen honra. Pues que yo sepa que la honra la tienen las víctimas de Adamuz, las víctimas de Urda, las víctimas de ETA, y ellos, desde luego, poquita. Todo esto llegó con el clan del Peyot. Esta es la historia de España desde la llegada de Pedro Sánchez.
Carlos Cuesta recuerda las palabras del presidente sobre el fin de la corrupción y repasa los casos que le cercan y su invasión de las instituciones.