Transcripción de Al Punto Nemo: Oscar Puente - 06/11/26

07:28 4 min de lectura 0 visualizaciones Publicado hace alrededor de 17 horas

Copiar enlace
Resumen del episodio

En esta entrega de Al punto Nemo, la sección de La Voz presentada por César Vidal, el comentarista analiza la gestión de Óscar Puente en el Ayuntamiento de Valladolid y en el Ministerio de Transportes. Vidal repasa contratos públicos, relaciones con empresarios y contratos de seguimiento de medios, además de las actuaciones judiciales contra periodistas que menciona.

El eje del programa es la seguridad ferroviaria: el presentador atribuye responsabilidades a Puente por los accidentes y critica la falta de respuesta a las advertencias de viajeros, maquinistas y expertos. Por último, comenta una dimisión que, según sostiene, estaría vinculada a nuevas acusaciones de corrupción.

Vidal presenta estas acusaciones como juicios críticos sobre su gestión.

En este episodio César Vidal

Esta transcripción del episodio sobre la gestión ferroviaria de Óscar Puente se hizo con la tecnología que impulsa el AI note taker de HappyScribe.

Interlocutor 100:00:39

Al Punto Nemo, con César Vidal.

César Vidal00:00:44

El Punto Nemo es el polo de lo inaccesible ubicado en el océano Pacífico; es el lugar del océano más alejado de tierra firme. Situado en el sur del océano Pacífico, a 2.688 km de la Antártida, el Punto Nemo es un cementerio de naves espaciales y el fondo del océano, situado en dicho Punto Nemo, se encuentra a unos 3.700 metros de profundidad. Todos los viernes, a ese lugar inaccesible enviamos a personas que se lo merecen, y esta semana nuestro enviado al Punto Nemo es el antiguo diputado y ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.

Que quede claro que no enviamos al Punto Nemo a Óscar Puente porque durante el verano de 2018 se tomaron unas vacaciones en la urbanización Puente Romano, en plena Milla de Orodemarvella, uno de los lugares predilectos de la Jet Set, alojándose en un apartamento donde los alquileres rondan los 20.000 euros al mes en agosto. Tampoco lo enviamos al Punto Nemo porque en el 2020, el año del coronavirus, siendo portavoz de la Ejecutiva Federal del Partido Socialista, Óscar Puente se dedicara a pasearse en yate en la costa norte de Formentera entre Punta Prima y Escalón.

Ni siquiera lo enviamos al Punto Nemo porque ese yate lo pagara el empresario Sergio Zaitegui después de que el propio Puente le hubiera adjudicado un contrato de 195.000 euros para proporcionar material de protección contra el coronavirus al Ayuntamiento de Valladolid en una contratación que se hizo de forma directa y urgente, aprovechando el decreto del estado de alarma. Tampoco enviamos a Óscar Puente al Punto Nemo porque se marchara a jugar torneos de golf con su chófer en plena jornada laboral en mayo de 2017 y en junio de 2018.

Tampoco, tampoco enviamos a Óscar Puente al Punto Nemo por comprarse un piso de 280 metros cuadrados en una de las mejores zonas de Valladolid, con plaza de garaje en el paseo de Zorrilla; un piso por el que pagó 280.000 euros y con el que logró una ventaja de nada menos que 434.000 euros. Ni siquiera lo enviamos al Punto Nemo porque sea conocido con el feo apodo de Maguila Gorila.

Mucho menos lo enviamos al Punto Nemo porque sea cofrade de la Cofradía del Descendimiento y Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Tampoco enviamos a Óscar Puente al Punto Nemo porque cuando en un viaje de ave fue preguntado por un viajero por su opinión sobre Puigdemont, Óscar Puente detuviera el tren y llamara a la policía para que procediera a arrestar al inoportuno pasajero. De esa manera, el tren que tenía su salida prevista a las 8:45 de la mañana llegó con 45 minutos de retraso a Madrid.

Tampoco lo enviamos porque desvelara que facilitó a su hermana datos de una investigación secreta. Ni siquiera enviamos a Óscar Puente al Punto Nemo porque gaste 62.085 euros de dinero público en vigilar a los periodistas a través de los medios de comunicación para distinguir así a quienes lo critican, tal y como aparece reflejado en dos contratos que firmó su ministerio. Tampoco, tampoco enviamos al Punto Nemo a Óscar Puente porque adjudicara con un plazo de ejecución de 12 meses un contrato a través de la Subdirección General de Administración y Gestión Financiera y con la empresa Alon Intelligence S.L.

por valor de 17.859,60 euros, impuestos incluidos, con el fin de monitorizar cualquier información en medios de comunicación sobre su ministerio. Ni siquiera enviamos a Óscar Puente al Punto Nemo porque considera que el Juzgado de Instrucción número 2 de Valladolid ordenara el cierre inmediato del medio de comunicación Impacto España Noticias y solicitara la detención del dueño de dicho portal, el periodista Salvador Giménez, lo que constituyeron unas medidas cautelares inauditas.

Ni siquiera lo enviamos al Punto Nemo porque sea el responsable directo de la muerte de docenas de personas en los últimos accidentes ferroviarios, unas muertes que podrían haberse evitado si hubiera prestado oído a las advertencias de viajeros, de maquinistas y de expertos, si no hubiera disuelto los mecanismos de control de funcionamiento y si hubiera sido mínimamente diligente como ministro. Lo enviamos al Punto Nemo porque durante años ha evitado de manera cabestra, corrupta y perversa dimitir haciéndose cargo de sus responsabilidades, y solo lo ha hecho al final, hace unas horas, después de que llegara a manos de Pedro Sánchez un dossier en el que aparecía in curso en una nueva causa de corrupción.

Es repugnante, es indecente, es inmoral que un personaje como Óscar Puente se haya gastado el dinero del contribuyente en vigilar a la prensa, se haya servido de los tribunales para perseguir a los periodistas que no le agradaban, forzando unas medidas represivas que no se habían visto en España desde la época de la dictadura de Franco. Pero más repugnante y más peligroso ha sido que su negligencia, su desidia, su inmensa soberbia sean culpables directas de unos accidentes que se hubieran podido evitar de sobra de haber mediado la debida diligencia.

Todo ello, además, sin haber dado explicaciones completas, sin dimitir de manera inmediata como haría cualquier persona que tuviera una dignidad, una decencia y un decoro de los que Óscar Puente carece, y dimitiendo al final solo porque han aparecido datos de nuevas causas de corrupción con las que estuvo relacionado y que podrían afectar electoralmente a Pedro Sánchez. Así que, Óscar Puente, ¡al Punto Nemo!

Descripción del episodio

Escucha esta sección antes que nadie y sin publicidad, en César Vidal TV:

https://cesarvidal.tv/programs/al-punto-nemo-oscar-puente-06-11-26?category_id=282965

Óscar Puente, la gestión ferroviaria y las responsabilidades políticas protagonizan esta entrega de Al punto Nemo, la sección de La Voz presentada por César Vidal.

Con su habitual tono crítico y satírico, Vidal repasa las polémicas que atribuye a Puente durante su trayectoria en el Ayuntamiento de Valladolid y el Ministerio de Transportes: adjudicaciones públicas, relaciones con empresarios y contratos de seguimiento de medios de comunicación. También cuestiona su relación con la prensa y las actuaciones judiciales contra periodistas que menciona en el programa.

El eje de esta entrega es su gestión de la seguridad ferroviaria. César Vidal le atribuye responsabilidades por los accidentes y critica lo que considera una falta de respuesta a las advertencias de viajeros, maquinistas y expertos. Finalmente, comenta una dimisión que, según sostiene en el episodio, estaría vinculada a nuevas acusaciones de corrupción y a su posible impacto político sobre Pedro Sánchez.